Junín. miércoles 08 de julio de 2020
Semanario de Junín » Locales » 26 jun 2020

Realidad docente

Sierra: “No tenemos preparadas las escuelas para volver como exige la pandemia"

La secretaria general de Suteba Junín, en una entrevista con SEMANARIO, fue consultada sobre la realidad de los docentes en este escenario de crisis. Su labor, sus expectativas y su nueva escuela virtual, pero sin olvidar que el regreso –aún incierto- será también un desafío que requerirá de esfuerzo, ideas y una gran inversión.


Por:
Redacción Semanario

La secretaria general de Suteba (Sindicato único de la Educación de la provincia de Buenos Aires), Francina Sierra, dialogó con SEMANARIO respecto a la realidad que han tenido que afrontar los docentes con esta pandemia.

Sierra reconoció que por estos días están “tratando de dar a conocer en la opinión pública el trabajo que están haciendo los docentes porque con la pandemia se hace una mirada general y se puede reconocer la tarea de los trabajadores de la salud, pero hay trabajadores esenciales que no están tan visibles y son los maestros que están trabajando desde su casa” y que “desde ese trabajo hoy están garantizando que miles y miles de niños, niñas, jóvenes y adultos puedan continuar con su ciclo escolar”.

-Las clases siguen a pesar de los cambios…

-Exacto. Hay que decir muy claramente que las clases no están suspendidas, sino en pleno auge. Lo que sucede es que están ocurriendo de una manera absolutamente diferente a la cual los alumnos debieron adaptarse pero también los docentes muchas veces cuando analiza los problemas que estamos atravesando para garantizar la continuidad pedagógica, lo ve desde el lado de los alumnos que no todos tienen acceso a la tecnología y a la conectividad y que además están pasando situaciones sociales difíciles. Pero esta situación también les pesa a los docentes que no tienen acceso a las herramientas tecnológicas y en algunos que se quedaron con muy pocas horas de trabajo.

-¿Por qué pasó eso?

-Porque el mecanismo que nosotros tenemos y que se llaman “actos públicos” en los cuales los docentes se ofrecen como en una “bolsa de trabajo”, como por ejemplo las suplencias, ya no lo tienen. Eso no está pasando y muchos docentes de Junín que trabajaban con suplencias o que en el año obtenían algún cargo más, hoy no pueden tenerlo. Y se quedaron con lo que tenían. Allí también está la presencia del Estado provincial con un programa que se llama PIEDAS (Programa de Incorporación Especial de Docentes y Auxiliares Suplentes) y se los compensa a los maestros estatales con un salario mínimo de 10.000 pesos que, sin desmerecerlo, no resuelve la situación integral de un docente que se quedó sin aquellas horas que le servían para sostener a su familia.

Por eso remarcamos que la situación que vemos en los alumnos y su familia, también la atraviesan los docentes.

-Además del trabajo que llevan adelante repartiendo en forma eficiente los bolsones de alimentos para los alumnos

-Si, por eso hay dos tareas preponderantes. Los docentes que no están exceptuados por alguna cuestión de riesgo, además de enseñar de modo virtual, tienen que garantizar cada 15 días la entrega de los bolsones del servicio alimentario escolar (SAE). Esta también es una política muy importante por parte del gobierno provincial de sostener lo que sería el clásico “comedor escolar” que ahora se ha transformado en un bolsón de mercadería porque los chicos no pueden ir todos los días a comer a la escuela.

Y hay que reconocer que ese comedor escolar en Junín no estaba universalizado, pero el gobierno provincial entrega los bolsones a todas las familias. Antes del aislamiento, en la escuela se sentaban a comer los chicos que efectivamente lo necesitaban y había un cupo. Los que podían comer en su casa se retiraban del colegio. Ahora, en este contexto, el gobierno provincial no pregunta quién necesita sino que está entregando la mercadería para toda la matrícula de todas las escuelas.

-¿Cuántos bolsones se entregan?

-Debieran estar entregando unos 9.000 bolsones, pero no tenemos datos fehacientes y oficiales acerca de cuántos se entregan y eso es responsabilidad del estado municipal, ya que la provincia les gira el dinero que son casi 15 millones de pesos mensuales. El municipio tiene la tarea de hacer las compras y armar los bolsones que las directoras deben retirar de un centro de logística que tienen.

Esto lo digo porque parece que todo es muy sencillo, pero son los directores los que deben poner el auto para retirar las bolsas con mercadería, cargarlas en su propio vehículo y llevarlas al colegio.

Luego la escuela se encarga de distribuirla a las familias.

Por eso valoramos mucho este trabajo que llevan a cabo los docentes, porque es una cadena de tareas que no les corresponde hacer. Incluso hay escuelas que están armando los bolsones cuando éstos debieran llegar armados. La licitación dice que el proveedor debe entregar el bolsón ya preparado, pero en algunas escuelas llega la mercadería y los docentes tienen que desinfectarla y embolsar. Esa tarea es responsabilidad del proveedor contratado por la municipalidad. Según la escuela, a veces hay que armar hasta 500 bolsones.

-¿Crees que esta situación generada por el coronavirus hará que la comunidad educativa y particularmente los docentes entenderán que hay una fuerte desigualdad social que ahora quedó al desnudo?

-Espero que sirva para sensibilizar un poco a aquellos que en tiempos normales no pueden ponerse en el lugar del otro y no entender ese tipo de desigualdades sociales tan marcadas dentro de las escuelas públicas. Tal como decís esto está al desnudo y nadie lo puede dejar de ver. Después tendremos que hacer un trabajo con eso y asumir que uno tiene una responsabilidad porque para algo nos formamos como docentes y asumimos en algún momento transformar a través de la educación a los sujetos de derechos, niños, niñas y jóvenes. Creo que hay un compromiso mayor respecto de los docentes en general con esas realidades que viven día a días las familias y por otro lado, creo que hay una sensibilización de la sociedad toda de la tarea de los docentes.

Esto es un ida y vuelta. Los medios hegemónicos han tratado de ubicarnos a los docentes como aquellos que a principios de año lo único que hacen es paro y pedir salarios más altos. Hay una estigmatización sobre la lucha docente y sobre el trabajo docente. Creo que en esta pandemia se ve que esto es irremplazable, la escuela es irremplazable y creo que hoy la familia que ve el esfuerzo que hacen los maestros para llegar y estar, para que los chicos tengan sus materiales. Eso lo están valorando de otra manera y comprendiendo el trabajo que significa estar en el aula.

-¿Todo es más complejo sin el aula?

-Hay maestros que tienen 6, 7 o 10 cursos o más y con un grupo trabajan en whatsapp, con otro en classroom, con otro lo tiene que fotocopiar todo porque no tienen tecnología, y así se toman el trabajo de atender a todos sus alumnos y generarles el recurso para que no se queden afuera. Eso es un trabajo que dentro del aula no lo hacen, porque en el aula se trabaja en la diversidad y adapta los contenidos a esa diversidad, pero una cosa es adaptar los contenidos y otra es además adaptar los medios a través de los cuales voy a adaptar esos contenidos.

Es un trabajo, doble, triple, cuádruple que hay que valorar mucho y se está valorando. Hoy, de una u otra manera, el maestro está presente, aunque también hay muchísimos jóvenes que se quedan afuera porque en Junín hay sectores muy vulnerables que no están siendo atendidos por el estado municipal y no podemos esperar que los docentes hagan magia. Pero sí ayudamos para que este momento se transite de la mejor forma posible.

-El desafío pospandemia es tan grande como el actual porque empezará a importar el tema de la infraestructura edilicia que ya venía desatendida. Además, habrá que contar con los elementos de prevención para sanitizar y cuidar del contagio a toda la comunidad educativa.

-Sí, todos sabemos que a futuro lo que va a permanecer es el tema del distanciamiento social y las escuelas no están preparadas para garantizar ese protocolo porque no hay espacio físico para albergar a todos los alumnos que hasta hoy venía albergando. Entonces se puede pensar en esa vuelta como lo viene anticipando el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, en un escenario para finalizar este año con rotaciones de alumnos y demás, pero para eso habrá que darle una solución de fondo. Ahí aparece con mucha fuerza un reclamo histórico de los sindicatos y tiene que ver con la infraestructura escolar. No tenemos preparadas las escuelas para volver de la manera en que la pandemia va a exigir, con las condiciones de bioseguridad y protocolos que requiere. No hay suficiente espacio físico. Si en este momento estamos teniendo faltantes de elementos de limpieza y de prevención como el alcohol en gel y guantes al momento de entregar los bolsones del servicio de alimento escolar, imaginemos el contexto donde empiecen a entrar profesores, preceptores, alumnos y demás.

Esto requerirá de una inversión en dinero, muy fuerte. Y se trata de un gran desafío y es bueno remarcar que el ministro de Educación de la Nación trabaja en conjunto con las entidades sindicales nacionales como Ctera, Sadop, UDA y otras, eso da posibilidad cierta de decir cuál es nuestra idea al respecto.

Esto no es una cuestión nacional, sino que uno lo ve en el mundo entero, tal como ocurrió en algunos países donde empezaron las clases y luego tuvieron que volver para atrás. Hoy no se puede asegurar nada respecto a la vuelta de las clases, se irá viendo sobre la marcha y como viene la curva de contagios creo que agosto es muy pronto para pensar en una vuelta a las aulas.

NOTICIAS RELACIONADAS

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias

VIDEOS