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Semanario de Junín » Locales » 31 jul 2020

Nota de tapa

Con los globos desinflados

Si los tiempos por venir no son realmente proactivos y dejan de lado el sopor y la inacción municipal de los cuatro últimos años, la economía local no tendrá herramientas para enfrentar las dificultades. ¿Cuál es la propuesta del municipio y las organizaciones acompañantes para el desarrollo de Junín?


Por:
Redacción Semanario

Mientras el gobierno nacional sigue flexibilizando tareas según las regiones, después de más de cuatro meses de aislamiento, los distintos gobiernos ya sean provinciales o municipales, tratan en algunos casos de salir del letargo y ponerse en funcionamiento para enfrentar la etapa económica que sobrevendrá.

En esa situación, algunos han desempolvado viejos anhelos, otros han considerado nuevas alternativas y tal vez una minoría se enfrasca en seguir solamente las estadísticas que le permitan conservar el poder político hacia las elecciones del año próximo.

Claro está que los escenarios no son propios de los gobiernos, sino que también pueden sufrir modificaciones a partir de la fortaleza, la capacitación y la proactividad de las distintas organizaciones de un distrito, ya sea el comercio, la industria, los servicios, las abocadas a lo social, la escuela y las universidades, entre tantos actores que pueden participar.

Esta semana, el Gobierno bonaerense oficializó la creación del Programa de Preservación del Trabajo (PPT), que busca contribuir al sostenimiento de las fuentes y puestos de empleo en las pymes más afectadas por la pandemia, que no son alcanzadas por el beneficio del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) de Nación, todo ello al mismo tiempo que miraba los números de muertes y contagios por Covid 19 que no lograban estabilizarse.

El PPT bonaerense fue creado mediante un decreto y contempla una compensación equivalente al 50% del Salario Vital y Móvil por un plazo de tres meses.

El programa está orientado a empresas micro y pequeñas y a cooperativas que no obtuvieron el ATP implementado por el Gobierno nacional y que se encuentran en actividades particularmente afectadas por el aislamiento social, preventivo y obligatorio.

Y mientras centran sus esfuerzos en la vuelta de la actividad económica y buscan paliativos para que el golpe sea morigerado, en Junín el municipio lidera a las organizaciones con el entretenimiento de establecer firmas “de compromiso” ligados al cuidado de la salud, cuando pareciera más criterioso frente al número de contagios y a la espera que la incidencia del virus empiece a bajar, dedicarse a buscar alternativas sólidas a la productividad local, antes que la lluvia de despidos y quebrantos le haga tomar –como siempre- medidas urgentes “para la tribuna” que dejan contentos a los críticos de la oposición y a los de redes sociales, pero que no ayudan en nada al desarrollo de la ciudad.

DEMASIADO HUMO

El intendente Pablo Petrecca arrancó con “los globos desinflados” tras la caída de sus socios políticos en las elecciones de octubre pasado y no pudo sacarse de encima el egoísmo político que mostró tras llegar al poder en 2015. Arrancó un nuevo período con el mismo mensaje de unión y siguió tomando las decisiones unilaterales acompañado de funcionarios ávidos de un cargo y un puñado de organizaciones –otrora potentes- pero que hoy son sólo un sello o una marca devaluada por su inacción.

Le ha alcanzado al municipio con la puesta en escena propia de espectáculos donde hay mucho humo y poco talento.

En esos espectáculos vale recordar que hasta el momento la “Agencia de Desarrollo Productivo” se reunió en el inicio de la pandemia con la Sociedad Rural, la UNNOBA, la Cámara Hotelera y Gastronómica, entre otras, y  –dijeron en un comunicado oficial- comenzaron  “a trabajar para que cada institución llegue a distintas empresas y personas comunes para hacer una colecta para ayudar a comprar los elementos que el hospital pueda necesitar”, aunque luego terminaran pidiéndole al hospital que le pague el servicio de desinfección.

Y mientras la agencia del desarrollo local debiera estar atenta a las oportunidades en materia de agroindustria y bioindustria, industria del conocimiento, servicios ligados al teletrabajo, banco de tierras para futuros planes procrear y cientos de oportunidades que aparecen por parte de inversores, hasta el momento sólo han ido por la dádiva pasando el cepillo.

¿Cuál es la propuesta del municipio y las organizaciones acompañantes para el desarrollo de Junín?

O al menos, cuál es el debate o la opinión particular de cada quien respecto a las cuestiones que hoy son parte de la opinión pública.

Con un distrito que tiene miles de hectáreas productivas de buena calidad, una universidad y científicos e investigadores del sector agropecuario, cuatro entidades de base, cooperativas y demás, no se escucha hablar más que de donaciones y testeos, arreglos de caminos y el pesar de la carga tributaria.

Cuando el país debate sobre nuevos y polémicos medios de producción ligados tanto al agro con la propuesta de Bill Gates o a las factorías de cerdos chinos.

Por otra parte, el gobierno nacional hace tiempo disparó que volverían los planes para viviendas y acaso hay en Junín una elaboración de cuál sería el mejor lugar para llevar a cabo el desarrollo, o acaso hay que quedarse con una presentación desprolija en el Concejo Deliberante que tiene más pinta de no querer perder las 28 hectáreas del complejo ferroviario que de favorecer a algún vecino.

Por lo que “los globos desinflados”, no sólo los tendría Petrecca, sino una comunidad que tal vez cobijada por el fuerte ingreso de salarios estatales, se duerme en los laureles y sigue batiendo el parche del “quédate en casa”.

EJEMPLO DE HUMO

Hace exactamente un año, claramente con fines electoralistas y en medio de la rimbombancia habitual de la gestión municipal, se hizo la presentación oficial de lo que se denominó “Clúster Salud Junín”, un proyecto “llave en mano” que le trajeron a Petrecca y que éste “durmió” hasta antes de las elecciones primarias de agosto y en el mensaje de ese día sostuvo “La unión hace la fuerza”, algo que todos los allí presentes aplaudieron, aunque poco después y tras los resultados pos PASO nadie más hiciera referencia al tema y en estos tiempos de necesidad colaborativa cada uno de los actores de la salud hayan jugado su propio juego en modo “ego”, lo cual muestra a las claras que aquel proyecto, el único en los cuatro años petrequista, fue sólo una cortina de humo para mostrar actividad donde no la hubo (la Agencia Regional de Desarrollo) y que las “fuerzas público-privadas aportan presencia y no ideas porque lo que importa es la foto y no una verdadera estrategia de desarrollo conjunto.

Como si se tratara de la pasarela veraniega de la laguna, cada quien desfila con sus mejores galas, aunque después se apagan las luces y sólo queda la realidad: la inoperancia.

De hecho, el recién llegado Franco Castellazzi, subsecretario de Producción del municipio, quien junto a Eduardo Albarello debieran ser los buscadores de inversores para Junín, decía en aquel entonces sobre el proyecto de salud: “La idea rectora es aplicar medidas de fondo que trasciendan cualquier carácter institucional y que queden en beneficio de la sociedad”, planteando algo que quedó en los archivos de prensa pero no en las acciones políticas al afirmar que “esta forma de trabajo requiere del involucramiento de las mismas instituciones que forman parte del sector, con la idea de diagramar horizontes y objetivos a cumplir que permitan direccionar la gestión. Es una interacción entre lo público y lo privado orientado a un desarrollo en particular, lo cual se verifica en este caso con el tema de la salud”.

“SANA” ENVIDIA

Observar municipalidades pujantes en ideas y acciones generan directamente envidia (descreemos de la “sana envidia”) frente a la falta de actividad local.

Si los tiempos por venir no son realmente proactivos y dejan de lado el sopor y la inacción municipal de los cuatro últimos años, la economía local no tendrá herramientas para enfrentar las dificultades.

Hay innumerables formatos para alentar la inversión que van desde los más ortodoxos hasta algunos no tradicionales de inversión en instrumentos municipales que pueden venir a solucionar dos problemas: la falta de alternativas con las que cuenta un ahorrista a la hora de colocar su capital y el financiamiento de políticas públicas específicas.

Hay especialistas en economía que lo plantean.

El Estado local pasó de atender cuestiones tradicionales como el barrido, la recolección de basura o el alumbrado, a otras más complejas como el transporte y otras que debiera atender como la generación de empleo, la vivienda o la seguridad.

Ante esta realidad, aparecen nuevas formas de financiamiento para los municipios que se constituyen, a su vez, en buenas alternativas a la hora de decidir dónde pueden multiplicar sus ahorros los inversores.

Existen otras herramientas a las que un municipio puede acudir para financiarse y que se consideran como una muy buena alternativa de inversión.

Entre ellos el fideicomiso para la compra de terrenos o viviendas, que es un instrumento que brinda una solución al déficit habitacional, y genera una alternativa de inversión para pequeños y grandes inversores, con un bajo riesgo, ya que las garantías son hipotecarias. En Argentina tenemos de estos ejemplos en la ciudad de Corrientes, en Villa María, Marcos Juárez, entre otras.

Hace ya unos años, en la capital correntina, se firmó un contrato de constitución de fideicomiso para la urbanización y posterior construcción de las primeras 550 viviendas en un predio municipal, para generar la liquidez necesaria para financiar la construcción de la infraestructura básica para generar condiciones de habitabilidad en el predio.

En los años de la gestión Petrecca, en Junín no se ha construido una sola vivienda, con lo que esto aporta como fuente de trabajo. Incluso resulta insólito que hoy en día para la obra pública municipal se contrate personal del conurbano, tal como quedó demostrado con los obreros que debieron ser aislados en una obra municipal en el barrio de Villa del Parque y que eran provenientes de la localidad de Moreno.
Asimismo en distintos distritos se llevan a cabo obras de infraestructura que son financiadas entre la municipalidad y los frentistas que serán beneficiados, mientras que acá Petrecca se queja de no tener recursos, pero tampoco ni a él y sus funcionarios se les ocurre alguna innovación.

De la misma manera resulta importante ver la inquietud y proactividad de algunos intendentes del país, frente a la posibilidad de que el Presidente Alberto Fernández motorice el proyecto para descentralizar el poder de la ciudad de Buenos Aires y donde la consigna del federalismo se traducirá en programas, proyectos y obras que beneficiarían a miles de personas.

Preguntarse qué pasaría si de repente Junín fuera elegida para llevar adelante un proyecto ¿Cuál sería? ¿Hay algo preparado?

Hasta el momento Petrecca, incluso desde lo político se ha ubicado como “soldado” de Jorge Macri, quien en la provincia ya perdió tres intendentes que directamente pincharon los globos PRO. Y así como alguna vez el alcalde juninense fue “soldado” de Vidal prefiere seguir subordinado bajo el ala de algún padrinazgo que lo cobije de la pérdida de poder, cuando para bien del distrito debiera transformarse en el comandante que dirija, cuando los tiempos aciagos lo requieren.

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