Junín. lunes 28 de septiembre de 2020
Semanario de Junín » Cultura » 16 ago 2020

LITERATURA Y MUSICA

‘La lengua universal’, el libro Stone del escritor juninense Juan Cruz Revello

El periodista y escritor, hincha de Independiente, e instalado desde hace más de 20 años en Rosario, fundió dos pasiones -música y literatura- en varios pasajes de su última obra.


Por:
Nicolás Arias

Escrito por el periodista juninense Juan Cruz Revello, este libro es una cabal muestra del amor incondicional por una banda de rock, en este caso por la más longeva de todas. Quienes son fans de algún grupo saben de las variadas historias que se tejen entre sus comunidades, formando grandes familias donde se suelen incluir lazos de solidaridad. Este libro abunda en las relaciones que ocurren en el particular asunto con los Rolling Stones.

Cuenta con testimonios de admiradores de más de 30 países e incorpora a todo tipo de amante de la obra de Jagger/Richards y compañía: desde la señora que ya vio más de 500 shows a lo largo del mundo, hasta los que tienen gran idolatría pero aún no han podido acceder a un recital de sus Majestades Satánicas. Fans que pueden diferenciarse por muchas características, pero que comparten una que es la admiración por los Stones.

Si bien los textos abordan historias mundiales, es un trabajo escrito desde Argentina y por eso no podía faltar el análisis de la particular pasión local por los Rolling. Si bien ese relato puede quizás ser visto como un chauvinismo barato, aquí se revela la valoración al público argentino con la que desde muchas partes del mundo nos miran; ya que fue el que le inyectó nuevos devotos y sangre joven a la banda en un momento de renacimiento a mediados de los ‘90. No en todos lados del mundo el público que va a ver a los Stones es tan joven. El caso testigo es el testimonio de un esloveno apasionado por nuestra efusión, que anda por los recitales con una remera que tiene impresa la imagen de su entrada para un show en Argentina… ¡Al que no pudo asistir por demoras en la entrega del ticket!

La Lengua Universal incluye otras anécdotas llamativas como la procesión (con roces de calvario) que unos rosarinos emprendieron a Río de Janeiro en 2006 para estar en el recital más multitudinario de la historia de la banda. Rarezas como las de un seguidor italiano que se coló al casamiento de Bill Wyman vestido de mozo. O particularidades como la de un fan que siempre anda con vinilos en la mochila por si, en una de esas casualidades, se topa con un Rolling Stone que se los pueda firmar. Al punto de graficar incredulidades como la del australiano que sacó entradas para un recital de una gira del 2014, con una computadora desde una sala de parto con su esposa a punto de dar a luz.

También se incluye un interesante capítulo sobre la relación generalmente esquiva de Cuba y la música de la banda oriunda de Londres, que termina desembocando en el concierto que dieron en 2016 en La Habana ante medio millón de personas. Un apartado muy atrayente puesto que nos permite leer el entusiasmo Stone desde otra óptica diferente, donde el gusto por el rock produjo un creciente ghetto resistido por el régimen castrista.

Algunas recomendaciones que se desprenden de La Lengua universal y que cualquier adepto de los Rolling no puede pasar por alto: Visitar la web www.iorr.org., consideraba por muchos admiradores como la más completa sobre el grupo. Darse una vuelta por el bar temático 40×5, ubicado en el barrio de Villa Devoto, único de su estilo en Sudamérica. Y la recomendación más importante de todas: abrir lazos que unan la pasión por la banda inglesa. Después de todo, el libro se titula “La Lengua Universal”, como universal es el amor compartido entre los fans de los Rolling Stones alrededor del mundo.

EL LIBRO

-El libro ya cuenta con un poco más de un año desde su lanzamiento, ¿cómo envejeció y qué experiencias viviste en todo este periodo?

-Creo que todavía no envejeció, todavía tiene mucho camino por recorrer. En general creo que los libros no tienen tiempo porque, precisamente, en la redacción están contextualizados. Respecto a las experiencias que viví en este año que hace que se publicó, es increíble. Al comienzo, los primeros tres o cuatro meses, era un trabajo paralelo responder los mensajes de todo el mundo (literal) que me mandaban. También fue increíble la repercusión en la prensa, debo haber hecho unas cien entrevistas. Todas las disfruto mucho.

-Imaginamos que habrán quedado muchas anécdotas afuera y te habrán llegado muchas más luego del lanzamiento. ¿Habrá una segunda edición?

-La idea es que sí, que haya otra versión del libro, pero debería agotarse la primera, porque los costos en la industria editorial son grandes. Y llegado el caso que se logre, la intención es que sea extendida. Lo que quedó afuera en la primera edición, ya está, quedó afuera. Pero todo este tiempo me han llegado historias fantásticas, que me gustaría relatar.

-¿Cómo fue la recepción del libro en Rosario, cuna Stone de la Argentina?

-Fue y es bárbara. Tanto de fans, como de medios y de librerías. Todas las partes se mostraron interesadas. Puntualmente hablando de fans, lo que más me gustó es que en los diferentes espacios donde se hicieron eventos vinculados al libro, se conocieron personas que antes no se conocían, y sienten lo mismo por la misma banda.

-¿Cómo llegó John Pasche (creador del logo de la lengua Stone) a ser el encargado del prólogo del libro?

-Lo del prólogo fue un tema, porque lo decidimos sobre la edición del libro. Intentamos con Bill, que respondió muy amablemente que no podía en esos momentos -guardo ese correo con mucho cariño- y también pensamos en referentes de la música argentina, que entiendo que tienen un vínculo fuerte con la historia de los Stones, pero no me cerraba la idea. Y cuando surgió el nombre de John Pasche, ni lo dudé. Por el nombre del libro, por lo que significa como iconografía, porque creó uno de los símbolos más conocidos de la historia humana, y porque tanto fans de los Stones, como personas que no tienen idea sobre la música en general, adoptaron esa lengua como indumentaria.

-Según tus vivencias, ¿es realmente el argentino el fan más grande del mundo?

-En el libro hablo de que para mí no existe un fanómetro, y de existir, sería horrible. Me causa rechazo y me parece una pavada medir (o medirse) quién es más fan que quién. Porque las pasiones, a mi entender, son imposibles de medir. Para mí la pasión no tiene nada que ver con exacerbar los sentimientos. Lo que sí puedo asegurar es que, según mi experiencia haciendo el libro, en base a cientos de entrevistas con personas de 33 nacionalidades diferentes, es que no hubo siquiera una sola persona que no me nombre a la Argentina como un destino necesario para ver a los Stones.

-¿Qué historia de las que llegó a tus manos fue la que más te conmovió?

-Para no decirte todas o ninguna, te menciono una que han repetido bastante y es la de la persona que robó una tarjeta de crédito en un hotel del sur de Argentina para sacar unas cuantas entradas para la primera visita en 1995. Y no digo más nada.

-El que aún no conoce de qué se trata La lengua universal y es fan de los Stones, ¿qué va a poder encontrar en el libro?

-Es un libro de historias de una pasión monumental, única, y creo que irrepetible al menos en el mundo de la música. Y quienes son fans de los Stones, y no están en el libro, y no sufren de celos porque no están, se van a ver reflejados en cada una de las personas que aparecen en los relatos.

 

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