viernes 30 de octubre de 2020

LOCALES | 3 oct 2020

objetivo cumplido

Chami logró su objetivo: ubicó en Vial a un “vigi” de su extrema confianza

La trama oculta detrás del nombramiento de Facundo Mantegazza al frente del destacamento ubicado a la vera de Ruta 7.


Facundo Mantegazza, segundo jefe de la Policía Departamental, pasó a cumplir funciones en la jefatura del destacamento de Seguridad Vial, ubicado sobre Ruta 7, que era conducido por el comisario Matías Vécoli, y a quien expulsaron meses atrás luego de una “tramposa” investigación orquestada por el director de Seguridad del Gobierno de Junín, Luis Chami.

LA TRAMA OCULTA

El sábado 14 de diciembre último, en una conferencia de prensa, las autoridades de seguridad  locales dieron detalles acerca de la detención de 14 juninenses y 20 allanamientos en el marco de una causa por asociación ilícita de una banda que robaba vehículos, realizaba estafas y “cuentos del tío”.

A pesar de las felicitaciones recibidas entre pares, se vivieron sentimientos encontrados ya que el día anterior se preveía que habría un “2x1” que incluiría un operativo antidrogas histórico para Junín por la cantidad de estupefacientes que se pensaba secuestrar.

Sin embargo, “pasaron cosas” y no pudo ser.

La división narcotráfico de Junín venía realizando investigaciones previas y pidió la autorización al juez federal, Héctor Pedro Plou, para llevar a cabo un gran operativo para la noche del viernes 13 y la madrugada del sábado 14 de diciembre.

Se comunicaron con el responsable local y el juez federal le pidió el complejo deportivo municipal para que sea la base de operaciones. De ese modo se gestó el “bautismo de fuego” del flamante secretario de Seguridad, Andrés Rosa, quien junto a Luis Chami se reunieron el jueves 12 con los jefes policiales y les explicaron lo que sabían –que no era mucho- acerca del plan.

Se dispuso la participación de más de 100 efectivos, buena parte de ellos mujeres porque deberían realizar una requisa de tres micros que saldrían desde el conurbano bonaerense con destino a las cárceles de Junín, con pasajeros que venían a visitar a los internos allí alojados. También tuvo participación el Grupo de Apoyo Departamental  (GAD) Junín.

A la una de la mañana del sábado se reunió a los efectivos en el Complejo General San Martín, ubicado en la avenida de Circunvalación a metros de la ruta nacional  7 y su ingreso a la ciudad, con el convencimiento de que había que manejar todo de modo cuidadoso más aún cuando todavía Sergio Berni casi ni se había apersonado al ministerio bonaerense y menos aún nombrado a sus colaboradores. Cualquier falla dejaba sin red a quien la cometiera.

Los tres micros saldrían desde Buenos Aires con intervalos de una hora aproximadamente y los teléfonos de los conductores estaban intervenidos por la policía para las escuchas.

Después de que el primero de los vehículos pasó los ingresos de San Andrés de Giles empezó a ser seguido por un auto de civil, comandado por personal policial de narcotráfico que hacía saber de sus movimientos, hasta llegar a nuestra ciudad.

Cuando el colectivo arribó a la caminera del km 260 de la ruta 7, a eso de la una y media del sábado, fue detenido por parte del personal y trasladado al complejo municipal.

Hicieron bajar a los pasajeros, la mayoría mujeres, quienes fueron minuciosamente requisadas, mientras otra parte de los efectivos buscaba evidencias en cada uno de los rincones del micro.

El resultado del operativo dio “cero” presencia de estupefacientes, no se encontró “nada de nada de nada, cuando esperábamos hallarnos con varios kilos”, dijo una fuente inobjetable a SEMANARIO.

El rumor más fuerte que corría entre los propios pasajeros era que cinco mujeres, que eran las “mulas” que transportaban la droga, dejaron los paquetes antes de pasar por San Andrés de Giles, debido a que se había advertido que en Junín los esperaba un fuerte operativo.

LAS PATAS DE LA MENTIRA

Cuando los efectivos revisaron el teléfono del chofer del micro, trascendió que tenía una llamada realizada por el jefe de la caminera Junín, Matías Véccoli, quien fue apartado del cargo en ese momento, el fiscal federal Eduardo Varas nunca encabezó investigación alguna porque los fieles discípulos de la pulcritud urbana Junín, que van atrás de los vendedores de medias y rompen fiestas de vecinos, pero nunca obtienen causa que valga la pena, porque van atrás de los pequeños gramos de cocaína, pero nunca detrás de los verdaderos dealer.

Nunca hubo  denuncia formal del hecho, y tampoco lo repartieron a sus medios adictos ni se escandalizaron como en el tema de las motos, y las carreras locas durante la pandemia.

Nunca hubo denuncia. ¿Por qué? Sottovoce se dice que fue una trampa tendida por los funcionarios Luis Chami y Andrés Rosa, para dejar mal parado a Véccoli.

Se estimaba, según los datos previos que manejaba la división narcotráfico, que podía haberse encontrado una carga de unos 30 kilos de marihuana y 10 de cocaína, sin embargo el resultado fue negativo. Y la pregunta es ¿dónde está la droga? ¿Existió?

Tal como se supo y a pesar de lo delicado de la situación, no hubo denuncias y la fiscalía tampoco  tomó declaración al jefe de la dependencia Vial aunque fue separado de la fuerza.

Precisamente Véccoli estuvo esa noche trabajando en las pericias por el choque en el camino al balneario, donde perdió la vida Paulina Huichaqueo y no volvió hasta la madrugada al destacamento.

Como un buen funcionario de la fuerza bonaerense, puso a disposición su teléfono móvil para ser peritado e investigado por parte del juzgado federal, donde el Dr. Plou no dudó de su honorabilidad.

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