Junín. sábado 18 de noviembre de 2017
Semanario de Junín » Locales » 12 sep 2017

fábula lugareña

De Esopo a Meoni: pastorcito mentiroso

Los pastorcitos mentirosos son muy peligrosos y deben ser señalados sin timideces. Esos que mienten para ganar elecciones son politiqueros mañosos, que también mintieron en el pasado y lo seguirán haciendo en el futuro, solo que a diferencia de la fábula, estos dañan de verdad.


Por:
LUCIANO CANAPARO

Basada en la fábula del escritor griego Esopo, el “Pastorcito mentiroso” narra el engaño reiterado de un pastor de ovejas  a sus vecinos de aldea anunciando, en reiteradas ocasiones, la llegada del lobo con la sola intención de divertirse viendo el miedo que provoca. La gente le creía sin tomarse el trabajo de verificar o constatar la presencia del peligroso animal. Gente ingenua que se fiaba del muchachito que había convertido la mentira en una forma de vida. Hasta que el lobo se comió a su rebaño…

De Esopo a esta parte, pastorcitos como esos hemos conocido a montones, y se seguirán reproduciendo, llamando permanentemente al miedo para sustentar su importancia y hacer que la gente los crea imprescindibles, al parecer porque vigilan que el lobo no arrase con nuestro sustento. Lo complejo es que a estos pastorcitos mentirosos, por ahora, no les pasa nada: la gente sigue escuchando sus voces alarmistas y falsas, aunque cada vez menos.

Salvando las distancias, en el pellejo de ese pastorcito podemos colocar al ex intendente Mario Andrés Meoni, candidato a senador por el Frente 1País, y amo y señor de Junín durante doce largos años.

Hoy, con la campaña electoral al hombro, no pierde oportunidad de lanzar frases tales como “tenemos la tranquilidad de poder poner la cara frente a los vecinos”, esos mismos que en 2015, y frente a un candidato desconocido (Pablo Petrecca), le dieron la espalda en las urnas, arrebatándole la intendencia. Y que hace poco menos de un mes le volvieron a refregar por la cara que la mentira, como arma política, no puede ser premiada. Es más peligrosa que cualquier otra porque legitima sentimientos nada saludables para una democracia, como el miedo y los odios.

PASTOREANDO

En la piel de un verdadero pastor (¿será para competir de igual a igual?), días atrás Mario Meoni participó, junto a los suyos, de una celebración en la “Casa de Adoración” del Pastor German Reichenshammer, exdirector de Derechos Humanos de la Municipalidad de Junín, a quien el ex intendente puso en funciones en agosto de 2010 en reemplazo de Oscar Farías.

Claro que la visita al templo evangélico no surtió los efectos esperados, ¿o sí?: ni la reflexión ni la autocrítica, mucho menos la misericordia, se apoderaron de su cuerpo. Por el contrario, el ex intendente se comió el personaje del pastorcito mentiroso, con un análisis de la realidad que, se puede o no estar de acuerdo, pone el fin muy por delante de los medios.  

“Cambiemos tendría que pensar en una ciudad más grande, más impulsiva, que le de trabajo a la gente, que radique fábricas, que genere producción, que vuelva a tener espectáculos reales, no espectáculos producidos por gente que genera ingresos. Ese cambio que se votó hace dos años sigue sin aparecer, algunos lo acompañan, otros acompañan a la ex presidenta, que también es el pasado y dividido, para mí tiene una fecha límite y es esta elección, creo que a partir de ahora empieza a cambiar, porque dentro de dos años cuando haya que elegir intendente, gobernador, presidente, encontraremos una alternativa distinta a todo lo que se vive en Argentina, y en esa alternativa va a estar este grupo político que nosotros integramos acá en Junín y en el orden provincial con Sergio (Massa)”.

“Siempre milité en función de las convicciones, de mis ideas, y eso es lo que vamos a seguir haciendo. Cada día que hablamos con un vecino nos están defendiendo, y están convenciendo que hay otro camino, otra alternativa, otras posibilidades y eso no tiene valor, eso es impagable. Hay gente de mucho dinero que nunca ganó como Francisco De Narváez, porque la plata no compra las ideas ni la voluntad de la gente”.

“A todos nos cuesta llegar a fin de mes, poder pagar las facturas de gas y luz, todos los que estamos acá somos trabajadores, vivimos de lo que generamos cada mes y se hace difícil, lamentablemente creo que esta situación no va a cambiar, porque estamos frente a un gobierno que es insensible, y que piensa en la lógica del derrame, y en la lógica del poder para servirse”.

Su “diagnóstico de la situación” puede o no ser acertado, convencer distraídos, reafirmar posturas políticas, intentar salvar su quintita, pero al igual que en la fábula, la mentira reiterada y despechada, te dejan en la más absoluta soledad, y a merced de los lobos.

Eso sí, el ex funcionario del Programa PAN, ex concejal, ex diputado provincial, ex intendente y actual director del Banco Provincia, en las elecciones generales de octubre puede garantizar su continuidad como chupador serial de la teta estatal -su único empleador- por cuatro años más.

En conclusión, los pastorcitos mentirosos son muy peligrosos y deben ser señalados sin timideces. Esos que mienten para ganar elecciones son politiqueros mañosos, que también mintieron en el pasado y lo seguirán haciendo en el futuro, solo que a diferencia de la fábula, estos dañan de verdad.

NOTA PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA DEL SÁBADO 9 DE SEPTIEMBRE 2017   

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