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Semanario de Junín » Locales » 7 oct 2017

funcionaria municipal

Cavallo: “En estos casi dos años de gestión pudimos avanzar en obras básicas”

La directora de Relaciones Institucionales municipal y candidata en segundo lugar por la UCR en la lista del oficialismo, en un mano a mano con Semanario: gestión, radicalismo, educación y diálogo permanente, los ejes de la charla.


Por:
LUCIANO CANAPARO

La dirigente radical Cristina Cavallo, titular del área de Relaciones Institucionales, secretaria del Comité “Hipólito Yrigoyen”, y candidata a integrar el Concejo en el próximo período legislativo, tiene una extensa trayectoria en la función pública local.

Directora fundadora del Centro Educativo Complementario Nº 803 en el barrio Prado Español, luego de ejercer como asistente social escolar y asistente educacional en escuelas primarias y establecimientos de enseñanza especial, Cavallo calificó esa práctica como “muy interesante”.

También fue la primera directora de Educación del municipio de Junín, bajo la gestión de Mario Meoni, una experiencia inédita en territorio bonaerense.

Desde 2015 se encuentra a cargo de la dirección de Relaciones Institucionales del Gobierno de Junín, acompañando a todas las entidades del distrito, relevando las necesidades barriales, y llevando las inquietudes al Ejecutivo para la ejecución de las obras pendientes.

-¿Qué balance hace de la gestión de su área?

-Es un área que ya existía pero nosotros le dimos otra impronta. Cuando acepté el cargo, Pablo (Petrecca) me pidió un proyecto y entonces surgió la idea de darle otra amplitud, como Relaciones Institucionales. Uno de los objetivos fue regularizar a las entidades de bien público, algo que en la gestión anterior estaba desmembrado. De este modo, se integraron las dos partes y la primera actividad fue partir de un diagnóstico, enfocándonos en ordenar las 57 sociedades de fomento.

-¿Con qué se encontraron?

-Primero vimos cómo estaban en cuanto a papeles, documentación y, seguidamente, se formó un grupo con dos pasantes de las carreras de Derecho y de Economía para trabajar sobre personería jurídica, porque los que la tenían estaba vencida. Algunos, por sus propios medios, avanzaron en esto.

Un año después, el Concejo Deliberante aceptó el modelo que nos dio Personería Jurídica y ahora hay que seguir la instancia para firmar un convenio, lo cual abarata los costos para trabajar más fluidamente.

Los clubes, que por lo general tienen un abogado o un contador en sus comisiones directivas, han ido más rápido y pudieron acceder, por ejemplo, al programa Clubes Argentinos, por el cual reciben tres cuotas de 50 mil pesos.

-Mientras que en el fomentismo es todo más lento

-En el fomentismo logramos que se renueven comisiones, que se convoque a asambleas. Avanzamos en un 70 por ciento respecto a lo que encontramos cuando asumimos esta responsabilidad, regularizando la constitución como entidades de bien público municipal.

Ahora estamos trabajando para traer una capacitación de la Dirección provincial de la que dependemos, para brindarles asesoramiento jurídico, de comunicación y otras cuestiones.

-Además de lo estrictamente formal, ¿pudieron avanzar en un diálogo más fluido con las instituciones?

-Creo que es uno de los logros más interesantes, porque se generó una situación de escucha. Hoy saben que hay un espacio donde pueden plantear necesidades y demandas, todo lo que tiene que ver con el hábitat de cada barrio. Además, tenemos un contacto fluido con la Federación de Sociedades de Fomento, que el año pasado renovó autoridades, y junto a ellos hacemos la supervisión de las asambleas barriales.

Es algo muy rico lo que representa la participación ciudadana. Por eso, tomamos e integramos lo que ellos piden y lo integramos a la propuesta técnica del área específica, fundamentalmente obra pública. En estos casi dos años de gestión, con los fondos municipales, provinciales y nacionales, se pudo avanzar en obras de necesidad básica.

-¿Aumentó la participación de los vecinos en las sociedades de fomento? Años atrás muchas de ellas quedaban acéfalas por falta de gente

-No hay que perder de vista que se trata de un voluntariado, de una actividad de un grupo de vecinos que emerge porque quiere mejorar la calidad de vida de su barrio y tener todos los servicios. Hay sectores como la zona centro o el barrio Las Morochas que hoy no tienen sociedad de fomento.

-¿Se reúnen con regularidad?

-Este año la Federación planteó al Intendente hacer una ronda de diálogo semanal con las sociedades, entonces todos los jueves los fuimos convocando por grupos. Ellos venían y traían la nota con las necesidades para su barrio. Por ejemplo, ponían los reductores de velocidad, así que el tema era evacuado y derivado por notas a las áreas correspondientes, así que se integró al plan de obras ese pedido.

-¿Hay alguna sociedad de fomento o grupo “rebelde” que no entendió la dinámica? Algunas críticas se escuchan

-Esto es un proceso donde el vecino se tiene que acostumbrar a participar cuando se lo convoca, a integrar las listas, a participar de las reuniones… Hace unos días estuvimos en un barrio con responsables técnicos, por un tema importante a resolver. Cuando fue planteado estaban todos, pero ahora con la solución, éramos diez o doce.

Lo interesante es involucrarse, participar, llevar la propuesta, escuchar y mejorar… tratamos de llevar la respuesta al momento, y si no está, asumirlo, tal cual es una característica de Pablo. La idea fue darle algo a cada barrio y fundamentalmente trabajar lo estructural.

-¿Cuáles son las principales demandas?

-El agua, las cloacas, el asfalto, el gas… son necesidades básicas primarias, después trabajamos sobre el resto. En el diagnóstico que hicimos apareció también el tema del medio ambiente y su cuidado, algo que va de la mano, pero había altos porcentajes de faltante de servicios básicos, como también poda, iluminarias… Hoy tenemos 1838 luces LED proyectadas para colocar, 230 cuadras de asfalto, metros de cloacas y agua… hay que partir de lo que está bajo tierra y que no se ve. También se trata de un proceso cultural todo esto, es un camino lento y largo.

-Después de esta experiencia de gestión, el próximo 10 de diciembre saltará al Concejo Deliberante… ¿Cómo se ve para esa nueva función?

-Nunca estuve en cargos legislativos. Fui candidata en el 2005 y no ingresé. Yo siempre estuve en Educación, fui directora en la gestión anterior, también en el Consejo Escolar y directora en un servicio educativo. Lo ejecutivo me gusta mucho, pero también la investigación y creo que el legislativo abre una puerta para trabajar en esto al momento de elaborar un proyecto.

Va a estar de la mano con lo ejecutivo en esta escucha del otro, del vecino, con la institución, porque de ahí se alimenta un proyecto legislativo. No se puede desprender del contacto con la realidad social, se nutre de lo que sucede. Por supuesto uno va a defender un proyecto, un programa, pero manteniendo la objetividad hacia quién va dirigido.

-¿Cómo llegó la posibilidad de la candidatura? ¿Fue consensuada en el Comité radical?

-El Comité de la UCR viene de una intervención, me tocó ser secretaria y ponernos al hombro el partido en el 2015, cuando fuimos a elecciones locales. Yo vengo militando desde la década del ’90, con la gestión de Abel Miguel, y la política tiene una adrenalina especial que a uno lo va llevando.

Seguramente habrá alguno que piense distinto, pero estuvo aprobado. En el trabajo cotidiano, llevamos adelante el Comité, integrando las distintas líneas, y renové mi cargo de secretaria General. Desde mi parte, es un desafío y una cuestión pendiente para tener otro rol y otra mirada en la gestión municipal.

-¿Cómo ve a la UCR hoy? ¿Intentará “colar” más gente en el Ejecutivo?

-El radicalismo en 2014/15 era un partido con baja representación pero con estructura, y a raíz de la integración en el frente, tomó vida y fuerza. Hoy hay una importante cantidad de intendentes radicales, tenemos más representatividad y se espera en esta elección renovar las bancas y sumar otras. Seguramente está prevista también la renovación de la presidencia del Comité Nacional.

A los radicales nos caracteriza este tema de trabajar la construcción de los acuerdos y participación, así que tener más lugares nos da una voz diferente.

Por supuesto también es responsabilidad del partido ocupar los lugares de gobierno, y en esta dirección tenemos que trabajar. Hay gente que opina distinto, pero tenemos un buen respaldo desde el vicegobernador bonaerense Daniel Salvador, con contacto permanente y estamos al tanto. Hoy es la figura que nos sustenta, ya que hemos perdido líderes: no estamos en el ’83 cuando teníamos a Alfonsín, y el partido debe trabajar mucho, porque el frente es una posibilidad de crecimiento y fortalecimiento. Después de las elecciones habrá otro panorama.

-Respecto a las críticas que se le hacen a la UCR de acompañar, por ejemplo, la política económica del gobierno de Mauricio Macri, ¿cuál es su posición?

-La economía está en ascenso. Seguramente hay disidencias, sobre todo en cuanto a los tiempos. Ahí está el tema de escuchar las voces de los otros espacios en el frente Cambiemos. En lo económico, el radicalismo ha hecho sus críticas, y las hizo llegar. Seguramente lo hubiese hecho diferente pero considero que en la segunda etapa habrá que consolidar los acuerdos programáticos. En el tarifazo hubo disidencias, pero son cuestiones que trata una mesa chica a nivel nacional que se reúne semanalmente y tal vez replicarlo en los otros niveles.

-Como docente y ex Directora de Educación de la Municipalidad, ¿cómo ve la educación hoy?

-Transita una cuestión de deterioro, fundamentalmente cuando se rompe la alianza familia-escuela, ruptura que se dio hace muchos años. Es algo importantísimo para que lo que se diga en la familia y la escuela sea complementario, así que hay que trabajar en recomponerla.

Por supuesto, trabajar en la calidad educativa, algo que se está apuntando, y hay una reforma para el secundario, porque la escuela no está respondiendo a una formación académica pertinente al siglo que estamos transitando. La educación es el eje principal, así que ese pacto necesita ser aggiornado a una realidad, con otras demandas laborales y otros tiempos, pero la formación con calidad no se puede perder.

-¿Qué balance hace de la gestión municipal?

-Se construyó un trabajo en equipo, algo muy importante porque se articulan las áreas, se ve que se está aceitando y se logra llegar con una propuesta, para mejorarla. Hay respeto en las decisiones, se escucha y hay transparencia, fortaleciendo el trabajo con los funcionarios y una vocación de servicio, para llegar a la gente y mejorar su calidad de vida.

NOTA PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA DEL SÁBADO 30 DE SEPTIEMBRE 2017   

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