Junín. miércoles 18 de octubre de 2017
Semanario de Junín » Locales » 7 oct 2017

CIUDAD OCULTA

El submundo esotérico de Junín

¿Cuántos pueden escuchar los relatos de “incorporación de entidades y energía” sin fruncir el ceño o mirar de reojo? Cultos y misterio.


Por:
Beto Ferrari Yumbrel

Misterios y enigmas. Todo resumido en una religión que no presenta más que eso, temor. La frase típica –“cuidado con aquel que es Umbanda y hace macumbas- sobrevuela las calles de cualquier barrio, al tiempo que aparecen las imágenes de gallinas degolladas y sangre por doquier. Desde el lugar de ellos, de los Umbanda, se asoma gente que tiene secretos pero que vive de revelaciones. Y dicen: “todos tenemos el mismo Dios”. Ellos lo llaman Oxalá.

Detrás de lo cotidiano existen personas que practican, viven y sienten la vida con otras costumbres. Quiérase o no, los Umbanda tienen una doble vida, pero no en el sentido popular de “infidelidad”; según sus experiencias, ellos admiten que pueden incorporar un espíritu o varios, y que logran así adquirir conocimientos y habilidades para sanar.

QUÉ PASA EN JUNIN

Cuando las luces del día se apagan y las sombras cubren todos los rincones de la ciudad, salen de su escondite los habitantes de la noche. Son tantos y de tan diversas clases que a quienes viven la vida de día y descansan de noche les parece imposible y casi fantástico que ese submundo cohabite con el resto en un pueblo con título de ciudad.

Disparada la imaginación del lector, no queda más que contar la experiencia vivida por este cronista. Que en Junín existen templos de religión Umbanda es algo sabido por todos: para algunos, realidad concreta; para otros, leyenda urbana.

En pocas palabras, el Umbanda es un culto sincretista de religión africana mezclada con el catolicismo popular, que surgió en 1920 en Brasil. ¿Por qué? Una respuesta es que inmigrantes africanos -muchos de ellos esclavos- que llegaron a ese país recibieron de golpe la fe católica y ante ello prefirieron armar un combo de las dos creencias, incorporando -dentro del plano sobrenatural- la magia, en lugar de la aceptación de la voluntad de Dios. Esto se tradujo -desde la fe cristiana, en general- en la sustitución de Dios por lo contrario a Dios, es decir, el demonio.

Dentro de los llamados Nuevos Movimientos Religiosos, en un documento difundido por el Arzobispado de Buenos Aires, se lo ubica en la categoría "Movimientos de Origen y Contenidos Afrobrasileño", junto a otros como el Candomblé, la Quimbanda, la Macumba, el Batuque y la Pajelanca.

Todos estos cultos son fuertemente sincretistas, mezclando elementos de origen africano, de origen amerindio, de origen cristiano, y de origen espiritista, en el caso de la Umbanda.

En general sostienen que existe un ser supremo y, entre éste y los hombres, una serie de entidades que denominan orixás. Estos orixás son antiguas divinidades africanas o fuerzas de la naturaleza divinizadas como el trueno, las aguas, etc., siendo a su vez los orixás homologados a figuras de santos cristianos. De tal manera que Ogum, el orixá o dios de la guerra, lo igualan a San Jorge; Iemanjá, la orixá o diosa de las aguas, la igualan a la Virgen bajo la advocación de Stella Maris; Xangó, el orixá o dios del rayo y el trueno, lo igualan a San Jerónimo; y Oxalá, el más importante de los orixás, lo igualan a Jesucristo.

EN CARNE PROPIA

Quien escribe tuvo la suerte de concurrir y observar varias sesiones de esta religión en diversos templos, cuyos “pais” construyeron en el patio trasero de sus casas por temor a ser discriminados y perseguidos por la autoridad policial y judicial.

Generalmente, realizan sus sesiones en viviendas ubicadas en la periferia, donde los vecinos no son tan vecinos, y para resguardarse de posibles denuncias ya que el tamborileo, los cánticos de alabanza a las distintas entidades (Exu, Pomba Gira u Orixá) y la manera de expresarse (a los gritos cuando las entidades invocadas son africanos que tocan tierra en total estado de ebriedad) se transforma en un sonido considerable que puede derivar en denuncias.

El vocablo “kimbanda” proviene del “kimbundu” (idioma bantú de la zona de Angola), está relacionado con el “curandero de la zona”, y su significado es “aquel que se comunica con el mas allá”. También se utiliza la palabra Mbanda. Se cree que, por razones fonéticas, al arribar a Brasil, traída por los esclavos africanos, se transformó en “Umbanda”.

El Umbanda es el tipo de ritual practicado por el kimbanda en Angola para efectuar curaciones e invocaciones a ancestros espirituales, que pueden comunicarse con las personas a través de los cuerpos de los médiums o “cavalhos”.

En las sesiones se mueve un nivel de energía tan alto que se pueden experimentar reacciones físicas tales como “vellos erizados” de los brazos o cabellos con friz. Protegidos por esa irradiación de energía, los concurrentes pueden caminar sobre brasas o quemarse cualquier parte del cuerpo (palmas de las manos o pies) sin sufrir ningún tipo de heridas.

Como las entidades invocadas son entes que viven en la oscuridad, las sesiones se realizan en penumbras, con muy poca luz, a excepción de los africanos a los que, por los sufrimientos y tormentos vividos, se les dio el derecho de permanecer en la luz y de los Orixas que se manifiestan solamente durante las horas del día.

El propósito de las entidades es curar de sus afecciones físicas y espirituales a los asistentes a las sesiones si así se lo requieren y de ese modo, ganarse el derecho de acercarse a la claridad, con el propósito final de convertirse en seres de luz. En días específicos se realizan ofrendas que luego son depositadas en distintos lugares de la ciudad dependiendo de la entidad agasajada ya que cada una mora en un lugar específico.

LA CASA GRANDE

En las afueras de la ciudad, en la zona suburbana, existe “La casa grande”, donde personas de ambos sexos se reúnen para adorar a nuestro satélite natural en las fechas del mes donde se muestra pleno. Estas personas, si bien no manifiestan poderes sobrenaturales, viven rodeados de una mística que los hace acercarse a la madre tierra.

Invitado a concurrir durante el mes de agosto, quedé asombrado por una ceremonia que se realiza, con los cánticos y fogatas, casi hasta el amanecer y que se denomina “Ceremonia Lunar”. Los concurrentes, desde el atardecer, se sientan alrededor de una fogata aguardando la salida de la luna y entonando cánticos alusivos, compartiendo bebidas y comidas, y estrechando lazos de amistad.

La ceremonia de “La luna nueva” es exclusiva para mujeres, el ritual es similar al anterior y sólo se abordan temas inherentes al género femenino. Las concurrentes ambientan el lugar con velas, sahumerios, flores y perfumes para crear un ambiente cálido e íntimo, donde poder expresarse naturalmente, sin inhibiciones ni tabúes.

Cada mujer lleva en lo profundo de su ser cuatro mujeres (la doncella, la madre, la hechicera y la anciana), por lo que se le da a cada elemento propiedades únicas: las velas son el símbolo de la transmutación; las piedras son fuentes de energía; el agua, la limpieza (puesta en un cuenco simboliza el útero); la tierra es representada por las flores, las frutas y algún objeto de barro.

Es un ritual de origen mapuche, donde la luna es el símbolo de la abundancia y de la fertilidad, por lo que se le realizan ofrendas y pedidos y, sobre todo, se rinde culto a las fuerzas de la naturaleza.

PARAPSICÓLOGOS

En un plano más terrenal, indagamos el “trabajo” de los parapsicólogos (en Junín hay para todos los gustos) quienes, mediante la cartomancia, intentan solucionar los problemas de las personas que se encuentran en una encrucijada. Utilizan el viejo truco de la interrogación despreocupada y la ambigüedad de sus lecturas, que cada consultante adapta a sus necesidades.

Cuentan con que los sucesos de la vida diaria sean reconocidos por el “cliente” como “predicciones acertadas”, lo que hace que éste vuelva una y otra vez, cobrándoles sumas considerables en cada sesión. Hemos observado que muchos de ellos, para insertarse legalmente en el sistema laboral y no ser molestados, se encuentran inscriptos como monotributistas, en la categoría “servicios”.

LA MANO DE DIOS

Un párrafo aparte merecen quienes fueron “tocados” por la mano de Dios en un momento conflictivo de sus vidas, de los cuales hay varios transitando por nuestras calles. Tal es el caso de N.L quien refirió -muy convencido- que  en el momento que decidió terminar con su vida en el Puente de Lincoln recibió una descarga proveniente del cielo y desde ese momento posee el don de curar enfermedades con solo apoyar su mano en el pereciente.

O la historia no menos fantástica de R.P, quien asegura haber recibido, mientras dormía, un mensaje divino que lo autorizaba a aliviar los males de sus semejantes. O tal vez el caso de R.B que recibió de sus ancestros el poder de la sanación.

Como sea que hayan llegado a poseer “dones divinos”, todos cobran sumas de dinero que varían según la cara y el poder adquisitivo del consultante.

Un submundo esotérico que convive en paralelo con la cotidianeidad de nuestras aburridas vidas.

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