Junín. sábado 18 de noviembre de 2017
Semanario de Junín » Locales » 3 nov 2017

POST ELECCIONES

Carta abierta al intendente PP


Por:
Redacción Semanario

Estimado Pablo Petrecca:

Ahora que pasó la tensión y que los nervios se ablandaron, tal vez tenga un ratito y pueda leer algunas líneas. No hubo sorpresas ni tuvo miedo. Una campaña y una elección sin sobresaltos. Apenas una calma previsibilidad de saberse ganador.

Llegó al gobierno impulsado por la ola amarilla de Mauricio Macri, que se coló entre las miserias del peronismo, y la inexplicable apatía del radicalismo. Pero no vale recordar viejas disputas sino aprovechar para soñar ‘lo que viene, lo que viene’, al mejor estilo del recordado Fútbol de Primera. Pero lo pasado, pisado; queda tanto por corregir, mejorar y soñar, ¿no?

Hablando de sueños… entiendo que los nuestros deben ser como los de la mayoría. En verdad, debemos confesarle que hace rato (o mejor dicho hace varias elecciones) estamos en la vereda equivocada. Ganan siempre los otros, pero bueh, algún día… Quién le dice.

Pero en su obsesión de que nadie le saque el libreto, hay cuestiones básicas que deberá profundizar y apuntalar para que el castillo no se derrumbe o, en el mejor de los casos, solo tambalee. 

Señor Intendente, sabe muy bien que cuando un poder acaricia la hegemonía, el interés amenaza con desplazarse rápidamente de la confrontación con el pasado a los problemas concretos del presente. A la luz del resultado de las últimas elecciones, quedó confirmado lo que ya podía leerse en estos casi dos años de su estadía en el Palacio Municipal: supo desplazarse exitosamente desde una posición endeble a una segura, dominando el escenario político local con el que se encontró en un comienzo.

Esto, claro está, no significa que su gestión sea simplemente manipuladora; la seducción funciona porque hay quienes se dejan seducir y habría que preguntarse por esas necesidades presentes que hacen que buena parte del electorado apoye una propuesta de gobierno si entiende que hay cierta estabilidad, más allá de lo que pueda suceder en el futuro.

Sin tener en cuenta al núcleo duro de convencidos del modelo que propone Cambiemos, una gran parte de la ciudadanía apoyará el modelo justamente porque domina, aunque son muchos los que han apoyado al gobierno anterior por la misma razón.

Yendo al barro, señor Intendente, observamos que ha comenzado a diferenciarse del resto y nos parece bien. No somos rencorosos. No. Ya lo decía el General: “el que gana gobierna y el que pierde acompaña” (recuérdeselo a los peronistas).

Nobleza obliga, y abriendo un paréntesis así de grande, debemos decirle que tal vez sea una exageración eso de empezar a pintar todo de gris. Columnas, semáforos, refugios y lo que vendrá, suponemos. Un color intrascendente, justo usted, que quiere quedar en la historia. Una pena que no haya repetido el colorido de las columnas de la Pastor Bauman renovada. Ojo con los semáforos, dicho sea de paso, mire que ahora casi no se ven. Bah, en el caótico tránsito local los conductores (suicidas) no ven siquiera los tres colores universales.

Pero salgamos de las minucias, que se colaron en este texto. El domingo pasado, a último momento, las urnas le ‘enchufaron’ un opositor más en el Concejo Deliberante. Tendrá que bancarse a Natalia Donati sentadita en el recinto legislativo. Mire que hizo de todo para no verla por ningún lado, eh… Pero bueno, como no hay mal que por bien no venga, su cuñado, el “multifuncional” Juan Fiorini, pegó un lindo salto, lejos del mundanal ruido de la oficina de calle Rivadavia. Y se lo va a extrañar… usted lo va a extrañar. El nombre del reemplazante, ya sabemos, lo guarda bajo siete llaves, como si se tratase de un secreto de Estado. Pero no queremos pelear. Haga y deshaga a piacere, para eso lo votaron en 2015 y lo respaldaron hace unos días. Eso sí, acá estamos nosotros, no se olvide. 

Retomemos, señor Intendente. Ahora tiene dos años por delante, antes de la gran preocupación de la reelección y bastantes timbres por tocar y manos por golpear. ¿Dijimos reelección? En Palacio se rumorea que no sería de la partida en 2019 por eso del recambio y bla, bla, bla… Hay tiempo e, imaginamos, ofertas por atender. Y aunque los rumores no sean noticia, pare la oreja.

Mientras tanto, ¿puede agendar algunos temitas para las futuras recorridas? Dele nomás. Y pídale al equipo de prensa que siga fotografiando –y a sus funcionarios, selfiando– para el “yellow team”.

En las últimas semanas lo vimos hiperactivo, a puro chupín, abriendo puertas al futuro. Y observamos que en los proyectos que tiene en marcha para transformar Junín habló de “una ciudad inteligente” o “smart city”, como prefiera. ¡Genial! Cuéntenos… ¿qué sería eso?

Tampoco afloje con las calles saludables. Nos pone muy contentos ver nenitos en triciclos y mamis en patines (o rollers) mientras damos treinta y cinco vueltas para retomar la mano. Nos obliga a dejar el auto en el garaje. Un capo, eso es.

Y ya que estamos, felicitaciones por lo del “Kabaddi”. Tuvimos que googlearlo! Coincidimos en que tenemos que ser la capital de los deportes alternativos. Qué tanto Ponce de León, Federico Pérez, Crisafulli, Sarmiento, Ciclista, Argentino, Diego Flores (mire ese desagradecido, ¡se fue a San Luis!, puede creer). Nada. Para todos éstos, el ostracismo. ¡Kabaddi para todos y todas! O ¡Softbol, qué tanto! Y la pista de atletismo que espere, si total con el Beto Mesa y el Parque lineal si quieren correr, que vayan ahí… o a la Circunvalación, para qué se pavimentó…

Señor Intendente, no crea que los “reclamos” son todos tan livianitos como los que anteceden estas líneas. No, por supuesto que no. Así como le “aconsejamos” responsabilidad y seriedad al secretario General del Municipio Martín Beligni (en la edición Nº 6 de Semanario - 7 de mayo de 2016) cuando, a tan solo cuatro meses de haber asumido en el cargo, se tomó un avión para ir a bailar a Turquía, acompañado de su media naranja, ahora redoblamos la apuesta.

Humildemente, creemos que el horno no está para bollos, y que falta muchísimo para llegar a la estación de la alegría y del goce, más allá de las urnas y sus votos. De las obras inauguradas y de las proyectadas. De las buenas intenciones y sus funcionarios.

Señor Intendente, hay gente que la está pasando realmente mal (no es de ahora, no se asuste, pero gobierna Cambiemos) y ustedes, funcionarios públicos, son responsables desde el mismo instante en que aceptaron sus cargos, y juraron quién sabe por qué y por quién o quiénes.

Por caso, asómese por la ventana de su despacho el miércoles que viene y verá a un grupo de jubilados exigir atención, cuanto menos. O si quiere pida un informe a la secretaria de Desarrollo Social (queja: su titular no nos atiende el teléfono) sobre la cantidad de merenderos que funcionan en la ciudad; y de paso, que le pasen la lista de vecinos anotados para acceder a una vivienda o lote. Podríamos llenar varias páginas, pero sería engorroso…

Así que ármense de paciencia, empápense de las problemáticas más urgentes, proyecten mejoras estructurales, revisen expedientes, cómanse la cancha, transpiren el “cambio”… y después sí, festejen y rían.

Un párrafo aparte y destacado merece, señor Intendente, la decisión de denunciar ante la justicia un presunto hecho de corrupción cometido por el despedido jefe de Inspección General Walter Ledesma, hombre de su extrema confianza y pastor de la Catedral de la Esperanza de su familia.

LA DIRECCIÓN

NOTA PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA DEL SÁBADO 28 DE OCTUBRE 2017   

 

 

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias

VIDEOS