Junín. miércoles 13 de diciembre de 2017
Semanario de Junín » Locales » 28 nov 2017

AGRONEGOCIOS VS MEDIO AMBIENTE

Tiempo de extorsiones

Intereses multinacional han estado por estos días generando acciones lamentables donde proponen miserablemente que se canjee la salud poblacional por dinero o trabajo.


Por:
OMAR MERAGLIA

Desde el punto de vista estrictamente jurídico, la extorsión es un delito consistente en obligar a una persona, a través de la utilización de violencia o intimidación, a realizar u omitir un acto o negocio jurídico con ánimo de lucro y con la intención de producir un perjuicio de carácter patrimonial o bien del sujeto pasivo.

Por estos días han estado aconteciendo en diversos ámbitos situaciones particulares que si bien no pueden ser encuadradas en una demanda, se emparentan con las características propias de los extorsionadores.

Es indudable que la manipulación informativa juega un papel preponderante en todo esto, ya que lo que aparece como información puede, en su interior, ser una operación de prensa generada por el “cliente” de un medio periodístico para sacar algún provecho.

Dentro de estos cánones leíamos por estos días que el titular de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), Pedro Vigneau, advirtió que la indecisión de la comunidad europea sobre el uso del glifosato pone en riesgo la producción en los países del Mercosur y la seguridad alimentaria global.

Los cuestionamientos del uso del glifosato en la Unión Europea han ido creciendo desde hace ya algunos años y tal como lo hemos venido informando desde estas páginas, cada vez son más los países que rechazan la utilización del herbicida en el viejo mundo, por lo cual comienza a generar escozor en nuestro país, lugar en el que el sistema agrícola se basa en regar millones de litros de este agroquímico en los campos y en esto, el partido de Junín y la región toda, se ven seriamente involucrados.

Pero dentro de esta línea de intimidación elegida por algunos organismos afines a los agronegocios poco amigables con el ambiente, el titular de Aapresid consideró que la UE debe “adoptar una decisión basada en la evidencia científica para aprobar el re-registro del glifosato por 15 años”, y no debe basarse “en ideologías políticas para avanzar hacia una prohibición del herbicida de mayor uso en la agricultura mundial”, lo cual se trataría de “una amenaza directa al Mercosur".

El dirigente estimó que sólo para la Argentina la no renovación del glifosato pone en juego exportaciones por unos 16.800 millones de dólares, lo que “condenará a los productores de cinco millones de hectáreas (principalmente del NOA/NEA) a abandonar la agricultura por no tener otra alternativa productiva”.

Utilizando la exageración, el miedo y la falacia, Vigneau, al igual como lo hace Monsanto (uno de los fabricantes del herbicida), esconde el numeroso material científico que da cuenta de los daños de este tipo de sistema agrícola en materia de salud de los seres vivos y el daño ambiental a las distintas regiones, lo cual se traduce en desmontes masivos, desertificación e inundaciones.

Oculta información groseramente cuando dice que no hay alternativas productivas, existiendo infinita variedad de ellas.

La organización Aapresid esconde, además, las ganancias supermillonarias que obtienen las empresas foráneas de agroinsumos y las agroexportadoras, todo ello en detrimento de los productores locales que terminarán viendo saqueada la calidad de sus tierras, sin hablar de la desaparición de las poblaciones del interior que ya están insertas desde hace años en un éxodo masivo que, como contrapartida, genera el hacinamiento citadino.

Extorsionan a la hora de hablar de “daños” en dinero (único estandarte que enarbolan las empresas multinacionales) sin abordar la problemática ambiental que incluso algunos gobernantes dicen promover a través de consignas infantiles y frases hechas, pero no con acciones verdaderas.

DULCES PANQUEQUES

Otra de los métodos extorsivos de la semana estuvo a cargo de la empresa Coca Cola, aunque posteriormente desmintió sus dichos.

Si bien primero le dijeron al diario La Nación que debido al aumento de impuestos a las bebidas azucaradas “estaba bajo análisis el freno a una inversión por US$ 1000 millones anunciada al presidente Mauricio Macri el año pasado”, luego todo cambió tras expresar en un comunicado que Coca-Cola "sigue trabajando con fuerte compromiso en el desarrollo de la Argentina, generando 200.000 empleos que van desde el productor agrícola hasta pequeños y medianos comercios en todo el país" y que la Argentina es clave en la operación global de la compañía. "Eso se refleja en las inversiones anuales en las economías regionales, evaluando constantemente su flujo en pos de la sustentabilidad del negocio en el largo plazo y contemplando toda la cadena de valor", agregó.

Si bien el Gobierno había dicho que no aplicaría los impuestos internos anunciados la semana anterior para el vino (iba a pasar de 0% a 10%), el champagne, los espumantes y la cerveza (que iba de 8% al 17%), dejó sin cambios las alzas previstas para las bebidas azucaradas (entre ellas las gaseosas) y las bebidas espirituosas por lo que las gaseosas pasarán de tributar de 4% a 8% a un 17%.

El hecho no forma parte de un simple aumento para mejorar la recaudación de las arcas del Estado, sino que la lucha contra el consumo de bebidas azucaradas se lleva a cabo en todo el mundo debido a la cercanía de desencadenarse una epidemia de obesidad y diabetes infantil.

En octubre del año pasado la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió un informe en el cual el Dr. Francesco Branca, director del Departamento de Nutrición para la Salud y el Desarrollo de la OMS, dijo que “el azúcar no es necesario desde el punto de vista nutricional”.

El informe también señala que determinados grupos poblacionales, entre ellos las personas con bajos ingresos, los jóvenes y las personas que suelen consumir alimentos y bebidas perjudiciales para la salud, son precisamente aquellos en quienes más pueden influir los cambios en los precios de las bebidas y los productos alimenticios y, por ende, los que pueden obtener más beneficios para la salud.

Por lo tanto, la OMS proponía que “las políticas fiscales deberían centrarse en los productos alimenticios y las bebidas para los que hay alternativas más saludables” y promueve el aumento de “los impuestos a determinados productos alimenticios y bebidas, especialmente los que son ricos en grasas saturadas, ácidos grasos trans, azúcares libres y/o sal pueden surtir efecto, ya que los datos disponibles muestran claramente que el aumento en el precio de estos productos da lugar a una reducción en su consumo”.

Aun así, la famosa multinacional que afirma destapará “felicidad” ejerció presión mediante “dinero” a cambio de “salud”, con la misma pérfida estrategia de Monsanto y sus adoradores.

Extorsionadores ambientales que han intentado canjear puestos de trabajo, dinero u obras públicas por la salud y bienestar de todos los habitantes han existido siempre y Junín ha tenido y tal vez aún tenga algunos ejemplos en ese sentido.

Habrá que entender que con la salud no se negocia y con el ambiente tampoco, para ello sólo hace falta recordar el artículo 41 de nuestra Constitución Nacional:

“Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la Ley.

Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la prevención del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales.

Corresponden a la Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección, y a las provincias las necesarias para complementarias, sin que aquellas alteren las jurisdicciones locales.

Se prohíbe el ingreso al territorio nacional de residuos actual o potencialmente peligrosos y de los radioactivos”.

Urgencias que no esperan

Un grupo de 15.000 científicos de 184 países han alertado, por segunda vez en 25 años, de las negativas tendencias ambientales que amenazan "seriamente" el bienestar humano y causan daños "sustanciales" e "irreversibles" a la Tierra en un artículo que firmaron esta semana en la revista BioScience, en el que hablan de las "señales obvias de que vamos por un camino insostenible", aunque también ofrecen acciones para intentar revertir las tendencias actuales. A su juicio, casi todos los problemas que acucian al planeta son ahora "mucho peores" que en su primer llamamiento, de 1992.

En los últimos 25 años, las tendencias en nueve temas medioambientales "sugieren que la Humanidad sigue arriesgando su futuro", aunque hay algunas excepciones como la estabilización de la capa de ozono. Esta "rápida disminución global de las sustancias que perjudican la capa de ozono muestra que podemos hacer cambios positivos cuando actuamos de forma decisiva", subrayan. Pero el bienestar humano sigue "seriamente amenazado" por tendencias negativas como el cambio climático, la deforestación, la falta de acceso agua dulce, la extinción de las especies y el crecimiento de la población humana, alertaron los expertos.

NOTA PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA DEL SÁBADO 18 DE NOVIEMBRE 2017   

 

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