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Semanario de Junín » Cultura » 21 dic 2017

musico y periodista

Juan Francisco Vilches: el arte de contar a través de canciones

Además de haber sido jugador y director técnico de fútbol, es escritor, músico y periodista, e hijo de dos cracks del medio radiofónico: Juan Carlos Vilches (fallecido) y Poly Magallanes. Acaba de presentar su disco solista “Azafata de un barco a vela”, compuesto por canciones con nombres de mujeres. Asegura que su vocación pasa por expresar ideas “desde distintas formas y soportes”.


Por:
LUCIANA CAMARERO

Con la comunicación como estandarte en todo lo que se propone, Juan Francisco Vilches, periodista y escritor de libros y canciones, acaba de lanzar su disco solista “Azafata de un barco a vela”, que fue presentado oficialmente el jueves 7 de diciembre, en la Casa de la Cultura, en Belgrano 32.

A Vilches se lo puede ver por todos lados: actos, manifestaciones, bares, radios, caminando –cámara en mano- de acá para allá. Se puede decir que es una persona reconocida por todo lo que hace como periodista y militante pero que también ha hecho relucir su lado artístico como escritor y autor de letras y canciones.

En una entrevista con SEMANARIO, el cantautor local  dio detalles sobre su reciente proyecto artístico y ahondó sobré la producción previa a la difusión, su presentación y los proyectos a futuro.

-Tu primer disco solista, “Azafata de un barco a vela”, ¿es parte de un proceso de crecimiento?

-Luego de mi banda de adolescencia, Pato Lucas, estuve mucho tiempo con estas canciones dando vueltas, hasta que con mi amigo Víctor Bertamoni (guitarrista de Estelares y productor) decidimos grabarlas. Se ha dado un crecimiento en mí, pero tal vez no sea artístico, sino en lo personal, y es creer en la idea del álbum, en las canciones, defenderlas, presentarlas y cantarlas en vivo.

-¿Cómo definirías el disco? ¿Por qué los nombres de las canciones son de mujer?

-Son canciones que nacen desde el folk dylaneano, pero que fueron tomando otros rumbos a medida que las fuimos trabajando. El disco se une conceptualmente en el hecho de que los nombres de los temas son de mujer, y que están cantados en primera persona.

En la época de Pato Lucas había hecho un par de canciones con nombre de mujer, y luego, cuando se terminó el grupo, seguí haciéndolas. Si bien las chicas existen, no todas las historias son personales y tienen licencias poéticas. Alguna fue un regalo de cumpleaños a una amiga, otra fue pedida por un amigo para alguien que le gustaba. De esa manera hice más de veinte canciones, bastante potables, de las que elegimos once.

El título del álbum, “Azafata de un barco a vela”, es un verso de la canción Daniela, una de las 'históricas' ya que la habíamos grabado en el último disco de Pato Lucas.

(((ESCUCHÁ Agustina, versión final, del flamante álbum Azafata de un barco a vela)))

-¿Cómo fue el proceso de grabación y edición del álbum?

-Fueron sesiones esporádicas de grabación, cada vez que nos encontrábamos en La Plata y en Junín. Yo le pasaba las canciones a Víctor, hacíamos una maqueta con la voz y él comenzaba a trabajarlas en sus tiempos libres. Grabó guitarras y todos los demás instrumentos, hizo las programaciones.

Manuel Moretti cantó en "Agustina" y Eduardo ‘El Rata’ Minervino le puso teclados a un par de canciones. Luego de ese proceso, fueron mezcladas, y finalmente masterizadas por Martín Bosa. El arte de tapa es obra de Juan Manuel "Cholo" Pavón. En todo este proceso participaron muchos amigos, a quienes les estoy profundamente agradecido.

-Teniendo en cuenta tu afán por la comunicación y la literatura, ¿pensás que escribir canciones es una combinación de ambas o no tiene nada que ver?

-Veo que todo lo que hago tiene que ver con elegir palabras, con contar una historia, con una narración. Se hacen canciones cuando se tiene la necesidad de contar algo, de transformar el dolor o la angustia en belleza. Y a la vez es una forma, a veces desesperada, de tratar de conectar con los demás. Luego, la canción ya empieza a ser cantada en público y adquiere distintos significados. Esa es la magia del hecho artístico.

-La presentación del disco en la Casa de la Cultura fue más bien a modo de conferencia, como quien presenta un libro, y lo acompaña con música. ¿Por qué elegiste ese formato?

-Las mejores ideas suelen surgir cuando uno tiene que suplir carencias. No tenía banda para presentar el disco, y a la vez quería contar cómo había sido el proceso, porque no es un disco común y corriente. En la presentación, enviaron sus mensajes vía 'video selfie' Víctor Bertamoni, Martín Bosa y Manuel Moretti, que fueron parte del disco, y también el maestro Rubén Aguilera, Mario Caporaletti, Mariano Camún, Daniel Ghirardi, Julio Timo. A la vez, presenté el video “Judith”, junto a Ana Victoria Francchini, quien lo filmó y lo produjo. Luego, cerré el show acústico con Franco Basso. Fue una noche mágica, llena de amistad, reflejando un poco el espíritu de "Azafata...".

-¿Cuándo te diste cuenta que te gustaba la comunicación y expresarla desde la música?

-Desde muy chico ya escribía, incluso antes de ir a la primaria. Tenía cuadernos donde hacía relatos y dibujaba. Antes de empezar la secundaria hasta me animé a escribir una novela en una Olivetti Lettera. La música llega porque vi una guitarra de mi tío y dije: "quiero tocar eso y cantar". Luego, empecé a escuchar Sui Generis, y enseguida formamos el grupo Pato Lucas con los hermanos Marcos y Mariano Guglielmetti. Teníamos 13 o 14 años.

-Un hombre de la cultura, ¿qué piensa de la “gestión cultural” en Junín?

-Junín necesita una política cultural desde el Municipio. Actualmente eso no existe. La Secretaría de Cultura fue unida con la de Turismo, y eso es una señal. Esto no tiene que ver con el trabajo y las ganas de Luis Bortolato, que está frente del área, ni de los chicos que laburan ahí. Me refiero a que no hay desde el estado municipal una planificación para que los artistas de Junín tengan un verdadero espacio donde desarrollarse ni hay un fomento a la creación artística. Por ejemplo, la Casa de la Cultura, que pertenece a una ONG, es un lugar necesario, pero tendrían que haber más. Luego, la cultura de Junín es interesante, hay una linda ebullición de grupos de música, de teatro, de literatura.

-¿Cuáles son tus proyectos?

-Por lo pronto, difundir el disco, en redes sociales y soportes digitales. Estoy ensayando con una banda, que dio en llamarse los "Conejos Ferroviarios", que me acompañarán en el show de Navidad del 23 de diciembre en la Casa de la Cultura, y seguramente seguiremos presentándonos en ese formato. También, la idea es comenzar a grabar un nuevo álbum, nuevamente con la producción de Víctor Bertamoni, pero esperemos que se termine más rápido (risas).

 

 

NOTA PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA DEL SÁBADO 16 DE DICIEMBRE 2017   

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