Junín. jueves 05 de diciembre de 2019
Semanario de Junín » Locales » 4 ene 2018

Entrevista política

“Si no generamos empleo vamos a tener más chorros”, manifestó Luis Chami

“El día que no esté convencido me iré, porque no tengo compromiso para estar en un lugar donde no considere que se hacen las cosas bien”, le dijo a Semanario el "asesor" en seguridad.


Por:
LUCIANO CANAPARO

Altanero, sobrador, provocador, vehemente, bocón... son muchos los calificativos que le encajan a Luis Chami, aunque es cierto que dice lo que muchos quisieran pero no se animan. Carpintero de profesión, el colaborador (“no soy asesor ni mucho menos funcionario, como dicen ciertos medios”, aclara) en seguridad del municipio comandado por su amigo Pablo Petrecca, y expresidente del Foro Municipal de Seguridad cosechó, en los dos primeros años de gestión, catarata de repudios, críticas y “llamados de atención” que le llovieron cada vez que un micrófono corrió en busca de expresiones “picantes”.

“Lo que yo digo se dice en cualquier casa, en cualquier boliche… pero cuando uno se tiene que plantar y accionar para cambiar eso, es muy difícil. La política ha construido una gran mafia, un negocio para 3.000 personas y si entrás, estás salvado, según dijo Herminio Iglesias”, disparó Luis Chami apenas el micrófono de SEMANARIO se encendió en la oficina de su empresa.

“Desde esa época -continuó- hemos visto que se han ganado elecciones cambiando urnas, las cosas se manejan por apriete y no por la ley… hemos visto pasar cosas terribles también en Junín, un desmanejo y un destrozo total. Pero lo que molesta es el silencio de muchos, porque la gente se acostumbró a no ir en contra de esos pocos que en los últimos años hicieron un saqueo de la administración pública. Si uno no es capaz de vivir de lo suyo y llega a la política, algo anda mal. No puede administrar. Hay becados de la política desde antes de cumplir los 18 años. Me acuerdo de dirigentes que se preguntaban hace años cuándo se terminarían las Mirta (NdR: Rubini y Cure), porque querían ocupar sus lugares para hacer lo mismo: tener autos caros, buenas casas, un buen pasar”.

-¿Pensás que nos estamos alejando de eso?

-Creo que desde el municipio hay buenas intenciones, con errores lógicos que se cometen en el hacer, pero hay una mejor administración, sin duda. El día que no esté convencido de esto, me iré, porque no tengo compromiso para estar en un lugar donde no considere que se hacen las cosas bien.

-Pero en este tiempo amagaste varias veces con abandonar a Petrecca…

-Es que por ahí hay cosas que no me gustan, y Pablo (Petrecca) sabe que soy muy frontal. Como no me doy lugar a un error mío, no podría soportar tener la seguridad como estaba en la época de Mario Meoni, cuando había 25 robos calificados por semana…

Con el secretario de Seguridad Fabián Claudio estamos todo el día comunicados, desde temprano, viendo qué hay que hacer y cómo.

-¿Cuál es tu función específica dentro del área?

-Si alguien no está informado no puede hacer nada. Yo debo saber qué dijeron las autoridades y un montón de cosas, porque todo influye en lo mío. La gente critica mi verborragia y mi frontalidad, pero yo elegí un camino y lo sigo. Me han puesto plata arriba de la mesa, pero a mí Dios ya me dio más de lo que necesito. Vengo de una familia humilde y tengo más que mi padre, me alcanza, así que quiero que el resto esté igual o mejor que yo.

-¿Dónde nace ese compromiso?

-Si el hombre más grande del mundo, que fue Jesús, murió con los brazos abiertos, ¿por qué yo tengo que estar con los brazos cerrados? Uno tiene que tratar de dar; se vive una vida muy seca.

Yo tengo una capacitación en seguridad, durante mucho tiempo me ofrecieron y me vinieron a buscar, pero dije que no aunque tal vez en ese momento necesitaba del sueldo.

-¿Y por qué no?

-Porque no se daban las condiciones, porque cuando uno va a jugar tiene que hacerlo con su propio equipo. Mi equipo de policía lo tengo en la calle, si no podemos elegir a los comisarios porque los designa directamente el ministro, los problemas seguimos teniéndolos nosotros.

Cuando el Intendente nos preguntó al secretario y a mí por separado, qué debía reclamarle al ministro, le dijimos patrulleros, equipamiento, y en el tema policial nada porque nosotros elegimos los comisarios, así que somos responsables de lo bueno o lo malo que pasa en la ciudad.

-En seguridad, ¿qué cambió en estos dos años?

-Lo que cambió es que el único brazo para salir a poner orden y controlar la ciudad, es la policía. No hay otra. Pero si no se entiende que se trata de personas con errores, que hay que cuidarlos porque son servidores públicos… no se les pide favores, deben hacer lo que corresponde y nosotros acompañarlos y darles lo que necesitan.

Eso fue lo que cambió: la forma de dirigirse a la policía y de plantear el trabajo en el territorio. Para nosotros, el policía es el que estaba cuando éramos chicos, que por supuesto hay que controlar como a cualquier docente, empleado, funcionario… todos tienen que rendir cuentas, pero dejándolo trabajar como corresponde.

Ahora, si no generamos empleo, vamos a tener más chorros. Hay gente necesitada que no puede esperar. Tengo la esperanza de que se está en el camino correcto, pero va a llevar años cambiar costumbres.

Por ejemplo, Daniel Scioli necesitaba una policía marketinera y la creó: les dio un uniforme, un arma y la tiró en la calle. ¿Pero qué culpa tiene el policía, que ingresó por una necesidad de laburo, al que no le enseñaron siquiera las leyes contravencionales?

-La Justicia completa el cuadro... y es una de tus instituciones preferidas a la hora de lanzar dardos

-Lo de Gas Junín fue un destrozo, pero lo de la obra pública fue peor. ¿Qué pasa con la obra pública juninense del gobierno anterior? Estamos manejando cifras siderales y no hay un solo procesado al día de hoy.

Está documentado que se estafó a la empresa más grande de Junín, ¿cómo pueden estar en libertad? Tienen que estar presos hasta el juicio oral y esperar sentencia, para que nunca más a nadie se le ocurra ir a ocupar un lugar para robar.

En el Autódromo Eusebio Marcilla, por ejemplo, entraron todos en el medio, miles de camionadas que se movieron con el erario municipal: queríamos carreras que nunca tuvimos. El Concejo Deliberante avaló un crédito para hacerlo. Y no hay responsables. Habría que preguntarle por qué a la Justicia.

Pero tenemos una sociedad que le gusta que le mientan. Si no se encamina todo esto y aspiramos algo distinto… cuando todos buscan meterse para sacar algo no se puede salir adelante. Y ese “algo” no son precisamente necesidades básicas.

Todos los parámetros de la sociedad están rotos y lleva tiempo reconstruirlos. La gente prefiere que le aumenten los impuestos y los servicios, pero no soporta más los corruptos. ¿Esto no lo entienden los jueces de Junín?

-¿Jueces y fiscales te cuestionan?

-A mí no me lo dicen. Pero sé que siempre lo están llamando a Petrecca, tratando de hacerle ver las cosas que digo… lo que yo digo lo tengo documentado. Porque sé que están esperando que cometa un error. El día que pase, volveré a lo mío. Yo no tengo aspiraciones de ningún cargo, sé hasta dónde puedo llegar, porque tengo que leer y estudiar mucho para aggiornarme cada día.

La gran mayoría vive tratando de caerle bien al otro. A mí me putean, pero puedo charlar con otro, decidir qué hago dentro de un rato… todos los días uno tiene la capacidad de elegir qué hacer o dónde ir.

-¿Tenés miedo de perder credibilidad?

-Es algo que uno arriesga todos los días. El que no está preparado para perder todo, no puede estar, y se tiene que dedicar a otra cosa. Así de simple.

Nos van a costar muchos años volver a armar todo y quizás no lo veamos nosotros. El tema es no equivocarse, sino generar para que la sociedad cambie.

-¿Quién define si en materia de seguridad se está yendo por el buen camino? ¿El vecino o las autoridades?

-Es un sistema que se arriesga cada día para servir mejor a la ciudad. Estoy convencido, porque sino no estaría colaborando con Petrecca… yo no busco rédito personal. Peleo día a día, estoy tranquilo cuando me levanto y agradezco por esto a Dios. Sabemos el final de la vida, no sabemos cuánto llevamos vivido. Por eso vivo cada día y soy un agradecido por lo que hago. En la función pública no me doy margen de error.

Cada lugar que vemos hay atraso, con excusas por lo que no se hizo. Ahora vamos en el camino correcto, creo en lo que Petrecca tiene planificado para la ciudad, y es un aprendizaje ir corrigiendo errores mientras se marcha.

Desde la Secretaría de Seguridad tenemos que llevarle soluciones al Intendente cada día, es una pelea diaria en el territorio porque Junín estaba sitiado por la droga. Nunca, como ahora, se hicieron tantos procedimientos. Por supuesto que todavía falta, pero esto era tierra de nadie.

 

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