Junín. lunes 28 de mayo de 2018
Semanario de Junín » Locales » 29 ene 2018

UNA MIRADA A CONTRAPELO

Decepción por la vulgaridad

Aún con gobiernos nacional y provincial favorables, el distrito carece de una gestión emprendedora con un horizonte definido y una planificación que involucre a la fuerza del trabajo. El cine aumentó el precio de la entrada, pero la película es la misma.


Por:
OMAR MERAGLIA

Hace más de dos años que Junín transita una situación política inédita desde la reaparición de la democracia y es que congenian el municipio, la provincia y la Nación en un mismo color partidista.

Hace más de dos años que, paradójicamente, la propuesta de cambio de “Cambiemos” es no más que un slogan de una marca que sólo quiere vendernos un producto que intentaba ser novedoso y resulta igual que los demás, aunque parece añadirle un tufillo a engaño premeditado.

Tal vez haga falta recurrir al diccionario para recordarnos que la vulgaridad es aquella “acción o expresión que carece de novedad, originalidad o importancia”.

Ya sabemos de sobra de que se trata una decepción y es el “pesar causado por un desengaño”.

Confucio expresaba que “el hombre superior piensa siempre en la virtud; el hombre vulgar piensa en la comodidad”.

Y la virtud no es más que la capacidad que tiene una cosa de producir un determinado efecto positivo.

Y hace más de dos años que los autodenominados “virtuosos” han pasado a ser vulgares pensadores de su propia comodidad, tal como decía el filósofo chino.

Y es así como la alianza que proponía una catedral de la esperanza se ha convertido en un fortín de la desazón, con funcionarios municipales que huyen, que traicionan, que no están donde deben estar, haciendo lo que hay que hacer.

Y una vez más el tiempo perdido, la ocasión desperdiciada y esa impotencia de no poder arribar a un Junín que sea faro de la región y no un triste distrito agobiado de promesas incumplidas, acuciado siempre por las mismas carencias y con empleados estatales temerosos acerca de su futuro.

Y tenemos autovía en marcha, pero no una estrategia planificada para usufructuar la nueva calidad logística, vías sin trenes, aeródromo sin aviones, muertes sin ambulancia, paradas sin colectivos, camiones sin control y ladrones impunes.

Tenemos potencial y tenemos ideas, pero no contamos con la audacia de hacedores que promuevan la virtud y no cómodos que se apoltronen en el confort de la vulgaridad.

Y todo se torna aburrido otra vez y la cartilla multicolor que nos mostraban hace algo así como 800 días atrás se llena de grises.

Y el intendente, que debiera estar leyendo la carta orgánica municipal para saber cómo ha de ser mejorado su desempeño, prefiere convertirse en un simple “dependiente” como si la gestión comprendiera solamente atender a los clientes con una sonrisa sin solucionarle absolutamente nada y esperando que el que “está más arriba” traiga las respuestas.

Y entonces no hay dinero para la salud, la educación y la seguridad, pilares fundacionales de cualquier Estado que se precie de tal.

Pero tampoco hay dinero para arreglar los caminos rurales y continuar con las obras de control de desbordes e inundaciones. Pero festejamos el Día del Churro y el de la Galleta Marinera.

Hay dinero para algunos clubes barriales el cual lo terminarán usando para pagar los aumentos en las tarifas de luz, agua y gas, además del inmobiliario y el municipal. Con una mano se lo dan y con la otra se lo quitan, en lugar de llevar adelante un verdadero fomento y desarrollo sostenible de estas instituciones.

Pero no falta dinero para aplaudidores de programa de televisión, que nos quieren hacer creer que todo es divertido cuando en realidad se trata de un fiasco.

Hemos quedado atrapados en una ciudad avejentada aunque gobernada por jóvenes que creen saber de futuro pero todavía no aprendieron de historia.

¿Por eso será que pisotean a quienes nos precedieron en el camino de la vida, con cementerios públicos abandonados a su suerte y que parecen dignos de una película de terror y no un sitio de respeto hacia quienes, a su modo, forjaron a puro sudor el desarrollo que hoy no se puede lograr con tecnología disponible por doquier?

¿Acaso pretenden que los privados se ocupen de todo? Y en ese caso ¿para qué llegaron a la función pública? Por favor no abran más cajas de sospechas.

Asistimos a la más paupérrima forma de gobernar basada en una vulgaridad atroz, acorralados no sólo por un plan económico insustentable a nivel nacional, sino además por servicios públicos ineficientes. Nos pone en jaque una mosquita mordedora y también el insecticida y los agroquímicos que pululan en el ambiente, avanza en todos lados la droga sintética y por acá los operativos antinarcóticos siguen levantando plantas de cannabis.

Hasta han logrado invertir la carga de la prueba en materia bíblica ya que han cambiado el “por mi culpa, por mi culpa…” por el “por su culpa, por su culpa…” y a pesar de dos años de gestión las responsabilidades son ajenas.

Y ya hay quienes se frotan las manos esperando su turno. Y hay quienes empiezan a soltar la mano del joven pulcro a sabiendas de que sólo la pelota “no se mancha” como lo anticipara el filósofo zurdo.

Y así  como cuando las hormigas presagian la tormenta está el hormiguero político juninense. Algunos se chocan entre sí, pero la mayoría no sabe hacia adónde ir.

NOTA PUBLICADA EN LA EDICION IMPRESA DELSABADO 20 DE ENERO 2018.

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