Junín. miércoles 26 de septiembre de 2018
Semanario de Junín » Locales » 2 jun 2018

Nocturnidad problemática

Las mil y una noches juninenses

La nocturnidad siempre fue un factor de conflicto en la ciudad. Hubo intentos locales a través de ordenanzas de limitar los horarios, imposiciones de costumbres y limitaciones en la diversión de mayores, para la protección de menores. Incluso, en estos últimos casos, hasta existieron iniciativas frustradas para multar a los padres.


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Semanario

Barajar y dar de nuevo. Así parece que será para los bolicheros juninenses, a partir de la inspección inesperada que derivó en la clausura de cinco boliches en la ciudad el fin de semana pasado y que los obligará, de ahora en más, a cumplir con horarios previstos por la ley pero alejados de las costumbres juveniles.

La nocturnidad siempre fue un factor de conflicto en la ciudad. Hubo intentos locales a través de ordenanzas de limitar los horarios, imposiciones de costumbres y limitaciones en la diversión de mayores, para la protección de menores. Incluso, en estos últimos casos, hasta existieron iniciativas frustradas para multar a los padres por los destrozos que originaran sus hijos.

Hace años, la agrupación “Padres en Acción” ocupó páginas de diarios y horas de radio y televisión y se ocupó de bregar por el “sueño” de los chicos, fundamentando decisiones en diagnósticos médicos y arengando a favor de la limitación y regulación de los horarios de los boliches.

Más allá del panorama local, hoy a nivel provincial está en vigencia la ley 14050, que en su artículo tercero establece que los locales de esparcimiento nocturno podrán abrir sus puertas para la admisión de público sólo hasta las 2 de la madrugada, y finalizarán sus actividades como horario límite a las 5.30.

Conocida como “ley de nocturnidad” es uniforme para todo el territorio provincial y rige el funcionamiento de establecimientos bailables, confiterías bailables, discotecas, discos, salas y salones de bailes, clubes, dancing, cabarets, boites y demás locales donde se realicen actividades similares.

LAS COSTUMBRES

En Junín, las ‘previas’ se extienden hasta las 3.30/4 de la mañana. Son reuniones que se realizan en la casa particular de un joven, en una quinta y hasta en un local alquilado. Recién a partir de esa hora, los jóvenes marchan hacia el boliche de turno y allí permanecen hasta las 5.30: es la única parte de la ley que se cumple.

Según cuentan, para el horario de cierre a los empresarios no les tiembla la mano: lo cumplen a rajatabla porque ya recaudaron lo necesario y de ahí en más, sólo se originarían gastos. Por lo general, las barras están tercerizadas, así que no importa mucho si el chico pagó 200 o 300 pesos para permanecer apenas una hora, una hora y media, en el interior.

Es que así son los usos y costumbres juninenses. Nadie que se precie de ‘cool’ puede asistir a un local nocturno antes de que esté lleno. Por eso se reproducen las ‘previas’ por la ciudad: son como boliches, pero en domicilios privados, sin cobro de entrada y donde corre el alcohol a mansalva.

Con las mismas compañías de ese lugar, los chicos se dirigen ya promediando la madrugada al boliche, hasta las 5.30, cuando arranca nuevamente la gira: estaciones de servicio, panaderías, plazas… muchos lugares comunes donde transcurrir el ‘after’.

A partir de la inspección realizada la semana pasada, la Provincia dejó bien claro las normas: lo que hasta ahora no se sancionaba (horario de ingreso hasta las 2), deberá ser de estricto cumplimiento. Y las huestes de Mario Olmedo, el nuevo comandante en jefe de ‘Control Ciudadano’, tendrán que labrar infracciones donde la normativa sea ignorada.

LOS CONTROLES

El fin de semana pasado la información circuló boca a boca, partiendo desde las vivencias narradas por los jóvenes juninenses. Un batallón de funcionarios provinciales, escoltados por otros locales y policías, desembarcó en los establecimientos de diversión nocturna para realizar un estricto control.

Fueron cinco los boliches y clubes clausurados: todos recuperaron su posibilidad de trabajo el miércoles pasado, salvo uno que no poseía la habilitación correspondiente.

Pero les quedó encima una tarea importante: convencer a los chicos que hoy arranquen más temprano con la previa y vayan antes de las 2 de la mañana, porque sino no podrán entrar.

Es que la tarea de concientización y difusión de la ley vigente quedó a cargo de los empresarios. El Estado sólo se encargará de observar el cumplimiento y sancionar, pero ni siquiera se hizo pública una gacetilla con explicaciones. ¿A quiénes les conviene tanto silencio?

De hecho, esa inspección del fin de semana pasado no mereció una comunicación oficial y el hecho se diluyó en comentarios por las redes sociales y los encuentros personales.

De todos modos, puede ser que haya algún desprevenido o descreído, y quiera ingresar al boliche a las 3 ó 4 de la mañana, como venía ocurriendo. Se quedará en la puerta. Porque seguramente, al menos este fin de semana, los controles serán estrictos… más adelante, como todo, se irán relajando.

¿VOLVERÁN LAS PRIVADAS?

En este país es común que “hecha la ley, hecha la trampa”. ¿Será momento en que los jóvenes desistan de asistir a los boliches y resurjan las fiestas privadas?

En Junín, con bombos y platillos, se anunció al inicio de la gestión Petrecca la regulación de este tipo de fiestas. Se puso énfasis en las multas, en las prohibiciones, en las limitaciones… pero, como muchos otros temas, con el transcurso de los meses sólo quedó en la letra fría de la ordenanza.

Sobre todo en verano y en quintas, las festicholas continuaron como si nada. Es cierto que merman en invierno, por una cuestión climática, y porque es más difícil concertarlas en locales chicos dentro de la ciudad.

Pero ahora, la imposición de horarios de ingreso límite, es posible que no modifique las costumbres de los jóvenes en ese plano y que los impulsen a buscar nuevas formas de continuar con las mismas rutinas, sólo que fuera de los boliches.

¿Habrá llegado el momento de la extensión de las previas? Es otra opción que manejan los chicos. Continuar en el mismo lugar donde se concentraban hasta la hora del boliche.

Estos encuentros son más difíciles de detectar y sancionar para un personal tan limitado como el que posee el municipio en el área de Inspección General.

Se viene un tiempo de interrogantes abiertos. Qué harán los jóvenes, cómo responderán las autoridades y qué papel cumplirán los padres. Entre todos, se forjará una nueva etapa en la nocturnidad juninense, una problemática jamás desactivada. Y que deberá ir de la mano de una seguridad adecuada, porque hoy los chicos deambulan por las calles sin ningún tipo de protección.

La discriminación

Una grave problemática fue abordada en una reunión realizada entre bolicheros y funcionarios municipales. Se trata de situaciones que se repiten cada fin de semana, pero esta vez las ‘víctimas’ decidieron hacerlas públicas a través de las redes sociales: la discriminación.

Por “gorda”, “mal vestido” o porque sí, son las ‘explicaciones’ brindadas por los patovicas de turno cuando deciden no permitir el ingreso de un joven a un boliche.

Si bien el derecho de admisión rige para todos los lugares, hay que diferenciarlo claramente de la discriminación: si por ejemplo no se permite ingresar con pantalones cortos, se trata de una norma general, y para que no se convierta en acto discriminatorio, nadie con pantalones cortos debe poder entrar.

Los damnificados pueden hacer su denuncia ante la comisaría más cercana, en el Juzgado de turno, por internet en el formulario de denuncia por discriminación o ante el INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo).

También hay otras cuestiones a tener en cuenta: en un boliche sí pueden impedir el ingreso cuando esté colmada su capacidad, en un número de concurrentes fijado en la habilitación.

Además, las normas de convivencia del boliche permiten que las personas que se comporten de manera inadecuada sean expulsadas. Esto ocurre cuando: si alguien se pone violento o agresivo; si provoca peleas o molestias; en caso que consuma drogas o alcohol y cause molestias a otros. Además, si porta armas, pirotecnia u otros objetos que ponen en peligro la seguridad.

Tampoco se permite llevar símbolos racistas, de odio a extranjeros o que inciten a la violencia.

Más allá de estos puntos específicos, en Junín se están tomando cartas en el asunto: nadie tiene derecho a impedir la entrada de una persona por motivos meramente subjetivos y discriminatorios. La lupa está puesta para controlar: habrá que ver si las normas se cumplen.

La nueva voz de mando

Mario Olmedo es un ex policía que estuvo a cargo del Destacamento de Seguridad Vial en Ruta 7 y flamante secretario municipal de Control Ciudadano, un ambicioso título para abarcar el funcionamiento de dos áreas: Seguridad Vial e Inspección General.

Además de muertes por tránsito desde el primer día de funciones, Olmedo tuvo que hacer frente a denuncias por discriminación en la entrada de boliches nocturnos y participar de un operativo provincial, que terminó con las puertas cerradas de los locales el fin de semana pasado.

¿Qué dice de todo esto? SEMANARIO charló con el funcionario sobre estos temas y lo que se viene en materia de controles y actividad desde el área que encabeza.

“El trabajo que vamos a hacer es similar al que se venía desarrollando desde noviembre del año pasado, cuando asumí en el área de Inspección General. Se acomodaron las cosas que estaban mal y estamos haciendo los controles en los fines de semana, sobre todo viernes y sábado, y los domingos y demás días de semana si hay eventos”, señaló.

-¿Cuál es la tarea desarrollada desde el municipio en esos controles?

-Nosotros hacemos la recorrida por los boliches, previo tener la información de cuáles están habilitados y cuáles no. En estos últimos casos, se labra el acta de comprobación, se clausura y se elevan las actuaciones al Juzgado de Faltas, que es donde se falla sobre el tema.

La noche de Junín es muy amplia, son muchos los lugares que están abiertos durante los fines de semana y se hacen los operativos.

Las multas que se están labrando sobre todo están referidas a exceso del factor ocupacional, por no tener la habilitación o falta del Registro Provincial para la Comercialización de Bebidas Alcohólicas –REBA- y presencia de menores en el lugar.

Los horarios

Con respecto a los horarios vigentes para los boliches, Olmedo fue tajante: “Tendrán que ocuparse los dueños de los locales de hacer la publicidad correspondiente: hasta las 2 de la madrugada y con una tolerancia de 15 minutos, se podrá ingresar a los lugares de diversión”.

“Seguramente llevará un tiempo de adaptación, pero hay que cumplir con lo que establece la ley”, apuntó.

El fin de semana anterior fueron clausurados cinco boliches, pena que se levantó el miércoles, excepto “el local que no tenía la habilitación y la multa fue realizada por personal de Inspección General”.

Discriminación

Además, se refirió a la reunión realizada con bolicheros hace unos días, a partir de denuncias efectuadas sobre discriminación.

“Yo tengo un buen diálogo con todos, lo que está permitido corresponde y lo que no, está mal. No habrá favoritismos y todo el mundo se medirá con la misma vara, como marca la ley”, señaló el secretario de Control Ciudadano.

En cuanto al personal existente en el área municipal, explicó que “las personas que tenemos están trabajando bien. Cuando llegué, salieron algunos que no daban con la expectativa por las funciones que debían cumplir, pero ahora quedamos con los inspectores que están trabajando con los lineamientos impartidos por mí. Lo mismo pasa en la Agencia de Seguridad Vial, por donde empezamos por el tema de concientización”.

 

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