Junín. lunes 15 de octubre de 2018
Semanario de Junín » Locales » 5 jul 2018

editorial

Petrecca, no sabe/no contesta

El Intendente de Junín parece haberse convertido en un capataz de estancia al cual sólo le interesa agradar a sus patrones, quienes, vale decirlo, ya lo vienen mirando de soslayo.


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Preocupa y mucho la gestión municipal a dos años y medio de haber comenzado. Pero lo que requiere mayor atención es que los mismos funcionarios se miran entre sí para saber qué hará el Intendente respecto a los diversos temas que aquejan a los vecinos y cuál será el futuro de Junín.

No se sienten apoyados, no le prestan atención a sus pedidos ni a sus proyectos. No tienen recursos y terminan yendo a trabajar por un salario y no por objetivos. No hay motivación.

Pablo Petrecca no actúa o lo hace tarde, lo demostró saliendo a poner trincheras para que el agua no pasara hacia los hogares ubicados a la vera del canal del río Salado o como ahora, que ante el enojo de los productores agropecuarios, los citó para darles otra bolsa llena de promesas.

Sus socios políticos tampoco entienden su proceder, pero algunos no se animan a decírselo por “disciplina partidaria” hacia el vicegobernador radical Daniel Salvador, mientras que a otros ni siquiera les atiende el teléfono.

“No sabe, no contesta”, explica uno de sus laderos, cada vez menos ladero.

Tampoco nos faltan los concejales que poco “caminan” el distrito y menos aún generan acciones en favor de los vecinos, no hablan en el recinto ni deliberan, pero chicanean vía redes sociales, como si su función fuera esa y todo pasara por el mundo virtual.

Fue la concejal Melina Fiel quien hizo bien en criticar (vía twitter) a su par de la oposición Maximiliano Berestein por decir que este gobierno “tiene características autistas” y volvió a equivocarse el concejal al pedir disculpas “por discriminar sobre una discapacidad…”, porque en esta gestión verdaderamente hay una notoria discapacidad y es política.

La gestión Petrecca (y esto no es gracioso) se parece cada vez más a las noticias del Reino de Alexia que aparecen en una sección de nuestras páginas.

Su asesor de Seguridad sale a denunciar un sinfín de irregularidades y lo hace en la más espantosa soledad sin apoyo de la comuna que lo ha puesto precisamente para combatir irregularidades.

Prohíbe a sus funcionarios hacer declaraciones sobre la gestión de cada área y digita dónde y con quién deben dar a conocer las obras sin olvidar mencionar y agradecer -párrafo de por medio- al “intendente Pablo Petrecca”.

La gobernadora le entrega dinero y responsabilidades para destinar al área de escuelas y no hace las obras correspondientes.

Le piden que se ocupe del registro civil de Villa Belgrano y se pone en “modo avión” y tienen que retarlo (como ya pasó) para designar un jefe en el del centro.

Le mandan recursos para obras y pone la plata en plazo fijo.

Y a él, que le gustaba hablar de “hechos históricos”, le terminan otorgando –simbólicamente vía redes sociales- una “distinción” por haber sido el primer intendente de Junín responsable del cierre de una escuela, tal como ocurrió recientemente con Casahuerta.

No sabe y no contesta, como dicen quienes están cansados de sus desplantes y de llamarlo por teléfono para que cuando tienen la suerte de atenderlo, les diga: “buenon si, ocupate”.

No sabe de biología, pero supervisa la lucha contra el barigüí, no sabe de hidráulica pero preside el Comité de Cuenca y junto al senador Esteban Bullrich operaba en tiempos de sequía para que no le faltara agua en los pesqueros del pejerrey que regentean sus amigos.

¿Acaso no pasa para ver la obra de terror arquitectónico que dejaron en Benito de Miguel y su intersección con Padre Respuela a un costo millonario?

¿Tal vez no esté enterado que se ha paralizado la construcción del edificio que se destinaría al monitoreo de cámaras de seguridad y que el responsable del sistema, Raúl Orrico, considerara de “necesidad urgente” para llevar a cabo una buena tarea preventiva?

Pero el jefe comunal no contesta preguntas más que de periodistas amicales y monologa frente a los micrófonos, muchos de ellos provinciales, quienes tienen del otro lado a reporteros que no conocen la realidad juninense.

Llega a punto tal su desgano a la hora de administrar que aún no se puso a movilizar un importantísimo proyecto en materia de salud que le acercó hace ya más de tres meses un grupo de profesionales y algún funcionario de alto rango provincial con la idea de darle a Junín un valor agregado, con el objetivo de generar fuentes de trabajo y nuevos negocios.

Parece haberse convertido en un capataz de estancia al cual sólo le interesa agradar a sus patrones, quienes, vale decirlo, ya lo vienen mirando de soslayo.

Sale del municipio presuroso hacia su auto para no cruzarse con nadie en la calle.

Pone y saca banderas en el edificio municipal, sostiene pañuelos para la foto, chicanea a ex ministros opositores con “mensajitos”, se pone el casco y sale nuevamente a visitar las mismas obras que se construyen a paso lento desde hace más de dos años.

Las mismas obras, las mismas promesas, los mismos miedos y las propias discapacidades políticas a la hora de enfrentar un ámbito como lo es el de la intendencia municipal y que tal como ya lo dijimos oportunamente, le ha quedado demasiado grande.

EL TEXTO ORIGINAL FUE PUBLICADO EL SÁBADO 30 DE JUNIO 2018 EN NUESTRA EDICIÓN IMPRESA  

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