Junín. miércoles 26 de septiembre de 2018
Semanario de Junín » Locales » 3 sep 2018

FACUNDO MANES EN JUNIN

El cerebro del futuro, anclado en el pasado y el presente

El neurólogo y neurocientífico Facundo Manes presentó su nuevo libro en Junín acompañado por gran cantidad de público en instalaciones de la Escuela Secundaria de UNNOBA, donde dejó algunos interesantes chispazos para encender la reflexión de quienes confían en la posibilidad de transitar un camino más humano con una mayor cooperación e inclusión social.


Por:
Semanario

Facundo Manes pasó por Junín para presentar su nuevo libro, en la UNNOBA, e inaugurar el Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), pero más allá del mensaje del neurocientífico, quedó demostrado el interés comunitario por el conocimiento y por la cultura, y si alguien pudiera pensar que la multitudinaria presencia era de estudiantes, se equivoca, la mayoría se componía de personas de mediana edad, hacia arriba.

El encuentro se llevó a cabo en el nuevo colegio secundario universitario y hubo un lleno total dentro del gimnasio como en el jardín externo, donde se montó una pantalla gigante, ya que ante la convocatoria hubo un masivo pedido de entradas para no perderse detalles del médico especialista en el estudio del cerebro que ha adquirido trascendencia mediática.

Manes, hábil comunicador (cómo no serlo sabiendo cómo funciona el cerebro) de entrada planteó su “cercanía” con los asistentes haciendo saber de su niñez y adolescencia en la vecina ciudad de Salto y su paso por la educación pública, desde la primaria hasta la universidad (UBA), lo cual arrancó los primeros aplausos.

Luego de una introducción acerca de las neurociencias y las investigaciones que se llevan adelante, el especialista se dedicó a comentar los capítulos de su nueva obra, “El cerebro del futuro”, la cual aborda diferentes facetas que, a pesar del título futurista, se enraíza en cuestiones tanto del pasado como del presente, haciendo foco en la educación, la salud y los valores.

Manes, a partir de su guiño al gobierno aliancista de Cambiemos, comenzó a tener un desarrollo mediático muy importante (rechazó una candidatura en las elecciones legislativas de 2017) que lo convirtió prácticamente en una estrella en medio de sus presentaciones.

Sin embargo, su obra está plena de exquisitos diagnósticos y frases contundentes, pero más allá del impulso no presenta otras cuestiones que permitan avizorar de qué modo llegar a resolver esas cuestiones casi de leyenda en esta república sui generis.

Es cierto que su defensa sobre la educación pública lo hace un paladín más en estas lides y bienvenida su arenga en medio de administraciones gubernamentales que día a día han venido quitando el ancla del conocimiento para ponerla sobre la banalidad.

De todas maneras, cae en contradicciones al referirse a una educación “sarmientista” y por otro lado promover la cooperación, cuando desde la cuna la escuela ha sido formadora de personas para la actividad laboral, destacando la competencia y el individualismo, lo cual queda demostrado permanentemente no sólo en los establecimientos educativos, sino con sólo hacer un paneo por la sociedad misma. Sin ir más lejos, en cada acto escolar la bandera la lleva uno sólo y no hay una grande para que la presente todo el grupo, lo mismo ocurre en establecimientos secundarios y universitarios donde se sigue premiando el esfuerzo personal por sobre el trabajo cooperativo de los jóvenes.

A pesar de la presunta futurología, Manes no hace más que traer a la memoria a célebres idealistas de este y otros tiempos, pero en educación no supera las propuestas renovadoras de Paulo Freire o las revolucionarias y antisistema de Jiddu Krishnamurti.

Aunque cuando critica los aspectos ligados a la salud, remarca a médicos de la talla de Ramón Carrillo y René Favaloro, emparentándose con ellos. Y quizás haya entre este último y Manes un lazo peculiar más allá de que Manes trabaje en la fundación del malogrado cardiocirujano y que su padre haya sido igual que Favaloro, un médico rural. Precisamente los une lo pueblerino y este mensaje alentador en la búsqueda de una Argentina mejor para todos, necesitada de incluir a millones que han sido sepultados por unos pocos a lo largo de décadas.

Y en función de sus dichos resulta cierto que Junín tiene en ciernes una gran oportunidad en materia de conocimiento y es seguir interactuando con la universidad regional, tal como ocurre en forma frecuente y que en la convocatoria del martes pasado quedó ampliamente demostrado.

De todas formas, habrá que ir intensificando lazos con más fuentes del saber, para motorizar otras instituciones y que la UNNOBA no sea el único oasis adonde se pueda llegar en busca de ahondar sobre el sentido de la vida.

El conocimiento, tal como resaltó el especialista en neurología, nos hace libres y ese resulta un paso necesario para lograr el bienestar de las comunidades.

Y a partir de allí consideró que los lazos positivos y duraderos afectan las funciones psicológicas, fisiológicas y de comportamiento, ayudan a proteger nuestro cerebro y contribuyen a nuestro bienestar, por eso también instó, entre otras cosas, a “terminar con la grieta”.

Reflexiones básicas, conocidas, pero poco practicadas que seguramente dejaron alguna chispa en buena parte de los asistentes que, vale decirlo, recibieron a Manes con un efusivo aplauso, para luego despedirlo con uno un poco más tibio, tal vez en medio de la ansiedad propia de nuestro tiempo, que dejaba de lado la fase racional acerca del futuro de nuestro cerebro para ingresarlo en un plano más mundano como el de ir a preparar la cena.

EL TEXTO ORIGINAL FUE PUBLICADO EL SÁBADO 1 DE SEPTIEMBRE 2018 EN NUESTRA EDICIÓN IMPRESA  

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias

VIDEOS