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Semanario de Junín » Locales » 22 sep 2018

cooperativa ferroviaria

Pedro Rodríguez: “Petrecca será quien le ponga candado al cierre de la COOTTAJ”

Llegaron a ser 5.000 ferroviarios hasta que el menemismo dejó una cooperativa con poco más de 100. Ahora son 28. Ningún político juninense, contando al administrador comunal, legisladores y concejales, ha sido capaz de tomarse el trabajo de hacer lobby en favor de esta fuente de trabajo que podría generar –con poco- 200 nuevos empleos.


Por:
Semanario

Visitar los talleres ferroviarios es ver una película de la Argentina miserable que ha dejado la falta de compromiso político con el ferrocarril por parte de todos y cada uno de quienes guiaron y guían los destinos del país, desde hace 30 años.

Podría trazarse un parangón con las fotos de aquellos países que han sido saqueados por las guerras. Una infraestructura millonaria, totalmente desvencijada y arrumbada, sólo recuperada en parte por un grupo de creyentes de las promesas de personas que se subieron a la política por el ego y no por el servicio, por el poder y no por el hacer.

El renovado taller de Mechita en Bragado y la ciudad Chivilcoy, reciben trabajos de reparación, mientras que en Junín abundan los “peros”, el Ministro de Transporte los ningunea y el intendente sólo piensa en hacer placitas y pide que le saquen el cartel de un evangelista que compite contra su hermano Cristhian.

Pedro Rodríguez es el presidente de la COOTTAJ (Cooperativa de Trabajo Talleres Junín) desde principios de siglo, luego del avasallamiento salvaje en perjuicio del sistema viario argentino.

En una entrevista con SEMANARIO relató que “a partir del 17 de agosto logramos que nos den trabajo desde el Belgrano Cargas, después de no recibir nada desde el 27 de febrero. Esto ahora es una reparación parcial, que sale mucho menos dinero de lo que veníamos haciendo. Ejemplo: tenemos que hacer tres vagones de estos  para llegar al mismo valor que lográbamos con la reparación de los vagones carboneros”.

-Eso implicaría, además, las pérdidas por inflación, costo de vida, etc.

-Sí, también. Nosotros presentamos toda nuestra documentación al día, porque la empresa apunta a que todo esté debidamente licitado. Por su parte, el intendente Pablo Petrecca nos decía que estábamos “flojos de papeles” y le demostramos que somos una de las pocas empresas con todo al día.

-O sea, que el mismo intendente los tiraba abajo

-Exactamente esa era la noticia que nos traía, que por eso no nos daban los trabajos. Nosotros no estamos flojos de papeles y eso dicho por los mismos directivos del Belgrano Cargas. Tenemos los balances, los seguros y todo lo que corresponde. El día 21 de junio presentamos la documentación para esta licitación y después de 15 días nos piden un descuento. Con el afán de conseguir el trabajo para nuestra cooperativa -porque desde febrero que veníamos luchándola- les hicimos el 1,5% de descuento. El 17 de agosto salió el trabajo y hoy lo estamos desarrollando, pero esto no nos alcanza.

-¿Por qué?

-Simplemente con la gente que está trabajando y los insumos necesitamos entre 700 y 800 mil pesos por mes.

-¿Y con este trabajo cuánto recaudarán?

-Está presupuestado en 338 mil pesos cada uno, pero nosotros nos hacemos cargo de los repuestos. El tema es que no nos da el tiempo para terminar uno por mes. Para eso se precisa más gente y más gente es más plata y es un círculo que no cierra.

-Los números están en rojo

-Sí y por eso hace ya bastante le llevamos al Intendente, junto a nuestro asesor letrado, un borrador de un convenio que yo ya había hablado con el presidente del Belgrano Cargas para ver si podíamos concretar la llegada a Junín de trabajos menores, con mayor continuidad. En ese marco ofertamos la reparación de los vagones chinos volcados y un montón de otras cosas. Creíamos que con la llegada que tiene Petrecca a los gobiernos nacional y provincial, podíamos tener un convenio, similar a lo que firmamos con (el ex ministro Florencio) Randazzo y que nos permitía un trabajo continuo.

-¿Y qué pasó?

-Hasta el día de hoy estoy esperando que alguien me conteste por sí o por no. Hace bastante tiempo que no hay comunicación fluida con esta empresa.

-Pero es que se requiere de un apoyo político en estos casos

-Desde mi humilde opinión entiendo que si esto no tiene una decisión política, no va a salir adelante nunca. Y doy dos pruebas de eso: una es el taller de Mechita (partido de Bragado) y bienvenido sea para el pueblo que tengan trabajo y venga más trabajo, pero la reapertura de los talleres allí fue una decisión política (ver recuadro). Un taller abandonado, absolutamente peor que el nuestro, se reabrió. No sé hasta dónde van a llegar pero Mechita se recuperó.

-¿Y el otro ejemplo?

-Le están dando trabajo a una empresa de Chivilcoy por “decisión política”. Hay un camión que viene a buscar vagones del Belgrano Cargas y se los lleva por la ruta, cuando nosotros a seis cuadras tenemos un taller con toda la infraestructura para trabajar. Eso es falta de gestión política. No hay definiciones políticas referentes al trabajo ferroviario en Junín.

-Pero lo consiguen en Chivilcoy, cuna del ex ministro de Transporte. Eso es tener “muñeca” política, aún sin estar en el poder…

-Creo que diste en la cabeza del clavo. Yo visité la fábrica, sé lo que es. No tienen un metro de vía adentro. Cuando estuve ahí tenían vagones sobre la tierra. Pero no estoy criticando porque cada uno defiende su lugar y su trabajo. Lo que me preocupa es que nosotros sin necesidad de sacarle trabajo a nadie podemos reactivar el taller como corresponde y eso que hablo de una sola empresa, el Belgrano Cargas.

“HACEN LO QUE QUIEREN”

-¿Y habría otras posibilidades?

-Hay un tema que quedó en el tintero y es aún más preocupante ya que cuando se hizo el cambio de gobierno (diciembre de 2015) estábamos reparando el tren sanitario, el trabajo lo terminamos en 2016 y las nuevas autoridades se lo llevaron y hasta el día de hoy no hemos logrado que nos den la orden de compra para poder facturar, en ese momento era un millón y medio de pesos.

-Es algo vergonzoso

-Sí. Y también le comunicamos eso al intendente Petrecca. Le pedí por favor que me gestionara una reunión con el ministro (de Transporte, Guillermo) Dietrich, quien estuvo conmigo en la estación de trenes hace más de un año porque vino a Junín antes de las elecciones y me dijo “ya te voy a venir a visitar, ya Pablo me habló de ustedes”. Hasta el día de hoy he reclamado la visita del ministro, que tal vez no tenga que tenernos en cuenta a nosotros, pero sí es público que va a la fábrica “El Chalero” de Chivilcoy. (N de R. El Chalero es una fábrica de sembradoras, fertilizadoras, rastras y arados  de cinceles sita en el Parque Industrial de Chivilcoy)

-Pero les deben un millón y medio de pesos desde el 2016…

-Así es. De todos modos en 2017 trabajamos bastante con Softec, que son operadores ferroviarios, en la reparación de trenes de línea urbanos y suburbanos y en forma continua, aunque los pagos eran medio atrasados. Esa continuidad se terminó a fines de octubre del año pasado, el trabajo viene en cuentagotas y los pagos los hacen cuando quieren. En lugar de 60 días, se toman 100 o 120 sin ningún tipo de actualización porque la orden de compra dice “60 días como mínimo”.

Hacen lo que quieren y ahí también necesitamos una “mano política” para traer más trabajo.

No quiero que a la cooperativa le regalen nada, simplemente que nos den trabajo. Tenemos pendiente un convenio con los chinos para reparar locomotoras viejas y nos están faltando un plano que no podemos conseguir. Pero hasta ahora nadie nos contesta nada. Con eso los chinos concretarían que este proyecto llegara a la ciudad y sería una salida laboral interesante.

-¿En qué consistiría?

-Se remodelan las viejas locomotoras Alco (estadounidenses) y se las pone a la misma altura de las  chinas que compró el país. Porque hay muchas empresas privadas y del Estado que podrían usar estas locomotoras a menor costo que las nuevas.

Otro tema es que nos comunicamos con un grupo de ingenieros que tiene una consultoría en Buenos Aires y también estamos tratando de conseguir trabajo mediano y chico en distintas empresas de carga. Está complicado pero es nuestra estrategia, buscar aunque sea trabajos menores, pero más continuos.

-¿Y cómo repercuten los tarifazos en sus costos?

-Es otro tema complejo. Del mes pasado a este nos llegaron 10 mil pesos más de energía eléctrica. Pagamos una factura de 97 mil pesos. Eso se pagaría sin problemas si tuviéramos el trabajo como corresponde, pero hoy el trabajo no está y la variable de ajuste son los socios de la cooperativa que absorben las pérdidas y ya no se puede soportar más. Por eso reitero, que esto se soluciona de una sola manera: con apoyo político.

Si bien este intendente fue el único que se acercó y habló con todos los socios, también será el intendente que le ponga el candado de cierre a la cooperativa.

No hay decisión política y se los dije a los concejales cuando nos visitaron en nuestro lugar de trabajo en una reunión de apoyo a la cooperativa y que tampoco luego recibimos ningún tipo de información.

-¿Y usted que les dijo cuando vinieron los concejales?

-Les dije ‘muchachos, esto es decisión política y eso no significa violar ningún reglamento. Acá se creen que vamos en busca de algo ilegal y no’. También se lo expresé claramente al presidente del Belgrano Cargas, por quien tengo gran respeto porque le interesa el tema ferroviario: ‘nosotros venimos a trabajar por derecha, no queremos ningún subsidio ni cosa parecida’.

De lo que también estoy seguro es que si no contamos con apoyo de nuestros funcionarios, no vamos a conseguir nada.

-¿Cuántos trabajadores tiene actualmente la cooperativa?

-Hoy somos 28 socios. De los 117 con que arrancó la cooperativa y de los casi 5000 trabajadores ferroviarios que había en Junín.

-¿Cuántos podrían ser los trabajadores de la cooperativa, en el caso de que los políticos juninenses traccionaran a favor de conseguir nuevos proyectos de trabajo? ¿Tiene algún sueño en ese sentido?

-La verdad que sueño no, ya no puedo dormir con todos los problemas que tenemos. Hace un año que me tendría que haber jubilado y me quedé por pedido de los muchachos, y no sé hasta cuándo.

Lo que entiendo y se lo dije al intendente es que acá tendrían que estar trabajando, cuanto menos, unas 200 personas. Hicimos todo lo que pudimos y seguramente nos equivocamos en muchas cosas, pero firmamos convenios con el Colegio Industrial, trajimos chicos en pasantías y se terminaron yendo de los talleres porque no había trabajo y hoy por hoy estamos quedando los más viejos en medio de una infraestructura que debiera ser aprovechada para generar más empleo e inexplicablemente no se hace. Se lo he dicho claramente a  Petrecca: ‘podés quedar en la historia de Junín como el intendente que reactivó el trabajo en los talleres ferroviarios’, y este muchacho está hace tres años y no hemos logrado absolutamente nada.

Políticos de cotillón

La desidia del intendente, sumada a la de legisladores y concejales de Junín, favorece la desaparición de la cooperativa ferroviaria y con ello el último aliento para superar una crisis terminal que podría convertirse en oportunidad, si es que la política juninense muestra estar al servicio de los demás y no de sus protagonistas.

Mientras Pablo Petrecca se prueba algún nuevo ambo, Gustavo Traverso desfila por todos los canales de cable nacionales con temas ajenos a Junín, Valeria Arata se mueve con Sergio Massa, Rocío Giaccone hace cuentas de colectivo, María Laura Ricchini le manda caritas felices a Mauri y Juan Fiorini le pone me gusta; los talleres ferroviarios -o los despojos de ellos- se quedan sin más estructura que una veintena de cooperativistas ninguneados por propios y extraños.

Concejales oficialistas y opositores han visitado un par de veces el lugar y no han servido más que para poner cara de compungidos ante cada reclamo y solicitud de ayuda frente la necesidad real de generar acciones que permitan revertir la capacidad ociosa de los talleres.

Y no se trata de una observación caprichosa ni utópica, sino de la falta de compromiso político por parte de quienes, asegurados con el “sueldito estatal”, se sacan la pelusa del ombligo, mientras en el distrito se siguen perdiendo puestos de trabajo.

Generación más o menos, se trata de los mismos tibios que permitieron el saqueo de los ’90 y que como en una lenta agonía sigue hasta nuestros días, empobreciéndonos en lo social, en lo cultural, en lo colectivo.

Es por eso que escuchar el relato de Pedro Rodríguez, indigna. Porque deja de manifiesto la escasa preocupación de todo el arco político local por modificar el estado de cosas y el de haber perdido la oportunidad de generar instrumentos que permitieran mejoras en lo laboral y por ende en lo social y económico.

Los rusos en Mechita

Mientras en Junín algunos políticos locales ni saben que hay un convenio con los chinos para mejorar las perspectivas de la cooperativa ferroviaria, en la localidad bragadense de Mechita los rusos reestructuraron e inauguraron el taller que estaba desactivado.

A través de un convenio suscripto el 20 de diciembre pasado, el Ministerio de Transporte de la Nación le concedió a TMH Argentina el uso precario y por tres años de los Talleres Mechita, con el propósito de modernizarlos y reabrirlos.

Tras algunos meses de trabajo y una inversión que rondó los 3 millones de dólares, el taller que había sido desactivado en 2011 reabrió sus puertas el 11 de mayo.

En el predio –que tiene 21 hectáreas y cuenta con 18 ingresos de vía para reparar locomotoras y vagones, reacondicionamiento integral, fabricación de material rodante e instalación de plantas de fabricación de repuestos- se habían acumulado alrededor de 500 toneladas de chatarra, entre durmientes, boggies, plataformas y ejes en desuso, incluso autos abandonados, según un comunicado del Ministerio de Transporte dado a conocer durante la inauguración.

Un Beto desteñido

Según el cartel desteñido, el 28 de marzo de 2014 hubo en ese solar un “homenaje del Estado Nacional a los trabajadores que dieron su vida, por una Argentina y Latinoamérica Justa, Libre y Soberana (sic)”.

La Plazoleta de la Memoria con el nombre de Gilberto “Beto” Mesa hoy también luce los mismos signos de abandono, ecos de un populismo berreta, de ayer y de ahora.

EL TEXTO ORIGINAL FUE PUBLICADO EL SÁBADO 15 DE SEPTIEMBRE 2018 EN NUESTRA EDICIÓN IMPRESA    

 

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