Junín. martes 16 de octubre de 2018
Semanario de Junín » Locales » 4 oct 2018

SECRETARIO GENERAL DE LA CTA JUNIN

Mauricio Madrea: “La política también es incomodar a quien está gobernando”

El Secretario General de la CTA local, que cerró con su discurso la movilización del martes 25 en la plaza, mantuvo una entrevista con SEMANARIO y se mostró convencido de que la clase trabajadora en Junín “está generando nuevas iniciativas”.


Por:
Semanario

Mauricio Madrea tuvo su “bautismo de fuego” como Secretario General de CTA regional Junín como uno de los protagonistas de las manifestaciones en la plaza, que conmovieron a la dirigencia local y le dio un espaldarazo para seguir trabajando en la defensa de los trabajadores.

El joven politólogo y profesor, durante su diálogo con SEMANARIO mostró su costado combativo y un compromiso particular en develar las cuestiones sindicales frente al furibundo ataque mediático.

Madrea llegó a su cargo dirigencial a través del sindicato de base, porque CTA (conducida a nivel nacional por Hugo Yasky) nuclea a Suteba (Sindicato único de la educación de la provincia de Buenos Aires) entidad que a nivel local está participando desde 2016.

Duro en su discurso del martes, criticó por igual a los gobiernos nacional y provincial y no dudó en tildar al intendente Pablo Petrecca de “cobarde” por no atender las demandas de trabajadores y jubilados.

Con capacitación docente y en diversas facetas de la economía, Madrea detalló que la CTA es una central que “emana de una división de la CGT en el año ’92, cuando las condiciones generales del país eran muy críticas y el modelo sindical demostraba cierta complicidad con el gobierno. Frente a eso la CTA se distingue con un grupo heterogéneo y decide conformar otra central obrera que nuclee a trabajadores desempleados, jubilados, movimientos sociales y a sectores de la economía popular. Se convierte en una pata un poco más combativa dentro del sindicalismo y hoy sigue convocando, con una visión latinoamericanista muy profunda”.

La regional tiene fuerte representatividad y nuclea a cerca de 2500 afiliados que incluye a trabajadores de Alem, Arenales, Bragado, Viamonte y Junín. Pertenecen a ATE, Suteba, Judiciales, trabajadores de la industria y afiliados directos, ya que por ejemplo una persona desempleada puede hacerlo.

-¿Qué te dejó como reflexión la manifestación  del martes pasado en la Plaza 25 de mayo?

-Me pareció un acto muy contundente desde todo punto de vista. Conversábamos con algunos compañeros, muchos de ellos jubilados, y nos decían que no tenían memoria en Junín de una manifestación tan grande con estas características, con casi ocho cuadras de gente acompañando. Pero lo contundente es la participación multisectorial de la jornada, porque estuvieron presentes 16 sindicatos de base, que decidieron formar esta mesa de unidad sindical que se ha lanzado en el acto, coincidieron dos centrales -CGT y CTA-, que están operando una articulación muy fuerte y se suman a esta instancia actores de la economía popular, organizaciones barriales, comedores escolares, ollas populares, jubilados, sectores estudiantiles. De modo que hay un marco de participación muy amplia. Sobre todo se expresó una voluntad muy fuerte de dar una muestra de unidad, pero además para combatir las políticas de ajuste, en un marco de paz absoluta. No hubo un solo disturbio. Aunque marcando las diferencias que tenemos hacia el gobierno local, provincial y nacional.

-¿El reclamo confluye en un solo punto?

-Justamente hay una convergencia porque vemos que el ajuste se transversalizó. Uno al principio podía decir que había ajuste en educación, pero hoy eso ha llegado a todos los sectores del trabajo a través de la devaluación y los tarifazos. Antes podía haber un retraso salarial en algún sector, pero hoy todos están involucrados en el ajuste.

La devaluación pasó a los precios e impactan en la capacidad de compra de los ciudadanos y achican el salario, por lo tanto todos están nucleados en estos reclamos. Y particularmente en Junín, menos compras y por ende menos ventas en los comercios, por eso vemos locales cerrados.

-Hubo un apoyo manifiesto de algunos comerciantes, algo que en algunas otras movilizaciones solía molestarles

-Eso se lo explico a mis alumnos. El rubro comercio no es independiente. A veces algunos comerciantes creen que hay mérito propio en la condición de su existencia y no comprenden que dependen de la condición salarial de los trabajadores. Por eso la caída del consumo les impacta directamente. ¿Cómo hace un comercio para mantenerse abierto si tiene que pagar 10 o 12 mil pesos de gas o de luz? Entonces, acá se hace necesaria la mano del Estado que regule. Un empresario que hoy tiene que pagar 60% de tasa de interés para cubrir una deuda es imposible que lo pueda hacer. Es sometido a condiciones leoninas. Hoy los bancos dicen que hay récord de mora, y eso responde a que el aumento de costos ha sido sideral en combustibles, servicios básicos de la producción, junto a la caída del consumo deriva en una quiebra comercial. Hoy ya vemos una ruptura de la cadena de pagos que hacen al cierre de 7.500 pymes a nivel nacional. Con la importancia que tienen en la generación del 70% de los empleos. Y sin embargo hoy están siendo vapuleadas.

-Junto con otros ajustes tan o más duros

Si, el ajuste en la educación es grosero, con eliminación de programas de capacitación, de becas estudiantiles, recortes en libros que antes de daban y ya no se dan, subejecución presupuestaria. No sólo se reduce el presupuesto sino que se subejecuta. Dijeron, por ejemplo, que iban a crear 3000 jardines de infantes y se ejecutó menos del 0,5% de esa obra. Por ejemplo, en los comedores que consultamos los chicos piden tres platos de comida, no sólo uno, y además piden la comida para llevarse a la casa. Esa es la evidencia más directa de que lo que pasa en la sociedad impacta en la educación. Porque todos los “laburantes” se están empobreciendo.

-Ya pasó en Junín en los ’90 cuando la culpa del Estado deficitario era de los trabajadores ¿Esto está manipulado para poder achicar sin generarse costos políticos con la sociedad?

-Si, fíjate que el neoliberalismo es en parte un modelo económico y en parte una construcción cultural, y necesita de herramientas para legitimarse. Si quiero cerrar las puertas de producción del Estado, la industria, las pymes, atacar la educación pública, reducir todo. ¿Qué es esto? Una trasferencia de recursos monstruosa de los sectores empobrecidos hacia los del capital concentrado.

Hay un ejemplo claro como lo es la evaluación “Aprender” que sacó el gobierno y que es un verdadero desastre metodológico y sobre eso salen diciendo que la educación es de mala calidad y la culpa la tiene el docente, entonces lo responsabilizan y cuando va a negociar, le dicen más o menos: “vos no cumpliste con tu cuota entonces no podés reclamar la otra”. Y en ese sentido se les dice a los trabajadores estatales que son “ñoquis”. Y el traslado de ese discurso a la opinión pública es muy dañino porque termina responsabilizando a las propias víctimas. Por eso entendemos que hay que debatir hacia adentro y hacia afuera, porque necesitamos construir capacidad de organización y explicarle a la sociedad que las cosas no son como se dicen.

-¿Y cómo vienen con esa tarea?

-Desde la educación y los sindicatos estamos haciendo un trabajo duro. Por otra parte llevamos un atraso muy fuerte en los salarios por lo que si el Estado no puede asegurar un salario digno, cómo pretende tener una docencia de calidad. Igual hay compañeros docentes que aún no entienden el cuadro crítico de situación.

-¿Por qué se da eso?

-Porque la construcción cultural es un proceso. Antonio Gramsci (filósofo del siglo XX) decía que “los logros culturales suelen llevar cientos de años”. Y recién hemos iniciado ese proceso de cambio. Hay compañeros que vienen de generaciones donde la política era “mala palabra”. Ese es un “logro” del neoliberalismo, que instaló que la política y el sindicalismo son corrupción, cuando en realidad son las únicas herramientas que logran la inserción social real. Nunca hemos logrado que las empresas promuevan un proceso de inclusión por sí mismas. Necesitamos un Estado presente que articule las relaciones de clase.

-Hay un mensaje instalado de que “la libertad no la merezco”

-Exacto. Hace poco un intendente de acá cerca, de Los Toldos, Franco Flexas, dijo “el Estado no está para hacer feliz a la gente”.

-Va en contra de todo

-Claro, porque cuando en la facultad estudiábamos a los griegos, lo primero que decía Aristóteles era que lo que debe tener una comunidad es la felicidad y que el Estado debe ser quien ponga en marcha ese proceso. Y ahora viene el intendente de Cambiemos a decir lo contrario. Lo primero que se me ocurre preguntarle es qué hace en un cargo de representación estatal y en segundo lugar qué no está entendiendo ¿Quién va a promover los procesos de hacer feliz a la gente? Si no es el Estado, representante genuino de toda la voluntad popular.

-¿Y qué hacemos con estos administradores?

-Es así, en el neoliberalismo se fomenta la exclusión del Estado, por eso el de Junín no se manifiesta contra los tarifazos, no sale a hablar con los jubilados. Sólo hace un montaje fotográfico con cuatro policías para decir que cuando timbrea lo reciben bien. Y a eso lo llamamos video política y está vacía de contenido. Entonces, si queremos discutir cosas serias no podemos dejar fuera la política.

-¿Por eso la emoción en la plaza?

-Exactamente. Porque cuando decidimos participar de ese acto junto a la mesa sindical dijimos que se había vaciado de contenido el arco político local a través de esta fotografía del marketing y lo que necesitamos es movilización real. Cuerpos en la plaza, capacidad de construcción política. Y eso sólo se logra en las calles. Nunca hemos logrado nada andando sueltos por la calle, siempre fue la capacidad organizativa de los partidos políticos los movimientos y organizaciones sociales los que han logrado cambiar el rumbo de la historia. Si nosotros no entendemos eso, la política queda en un espacio trunco

-¿Y cómo se rompe el miedo a juntarse?

-Al principio se rompe diciendo que estamos todos juntos. El miedo nos paraliza cuando estamos separados, esto también lo dice la filosofía. El hombre es un animal político porque se siente seguro estando con otros. La concentración del martes demostró que no estamos solos y que hay un compañero que está respaldado y si ese mensaje se amplifica y llega a los distintos sectores ellos sabrán que tienen un espacio para compartir y serán bienvenidos.

¿Por ahí es la salida?

-Si, por la unidad, por encontrarnos juntos. Y la unidad ya se está construyendo eso es lo importante. Recibimos llamados de otros sindicatos que quieren empezar a sumarse porque están solos.

-¿Tratarán de unir las divisiones?

-Acá hay un espacio más amplio. Podemos charlar y debatir. Hay algo que hay que aclarar y es esto de “están divididos o están peleados”. Toda organización o práctica humana es inherentemente conflictiva. Las relaciones familiares, las conyugales, laborales. Porque ese es el inicio de que hay pluralismo. Tengo diferencias con otros compañeros porque pensamos en un marco plural y ahí puedo disentir. Para quienes crean que la unidad es que pensemos todos lo mismo, eso es muy complicado de lograr. La unidad es construcción y se hace tomando diferentes aspectos del pluralismo vigente.

Hay que distinguir al distinto del antagónico decía una compañera, parafraseando a Paulo Freire. El antagónico no es mi compañero aunque pensemos distinto, el antagónico es el gobierno local, el provincial, el nacional.

-Paradójicamente, hoy lo que sería la “casa de todos” como el municipio, termina siendo la antinomia con un cerco policial recibiendo a la manifestación. ¿Cuál sería hoy el lugar simbólico del encuentro de los trabajadores?

-La plaza. Porque la plaza siempre fue un espacio del pueblo. Ese lugar donde lo público se manifiesta, se patentiza, se expresa y en este momento, lo que queremos decir es que más allá de los espacios que cumplimos cada uno, hay un lugar que nos encuentra a todos, es la plaza, es la calle.

-O sea, el ágora de la antigua Grecia

-El ágora, ese espacio donde confluyen los intereses populares, que son los intereses de comunidad. No nos interesa decir vengan a acá o vamos allá en términos de nombre. Hay algo más profundo y es la unidad y la unidad la encontramos en la plaza. Ni en un partido ni la sede de un sindicato. Hay que salir a manifestarse y preguntarle al intendente porqué un empleado municipal cobra 10 mil pesos de salario y paga 12 mil de gas. Porqué no se manifiesta por un jubilado que paga cuatro cinco mil pesos de gas con una jubilación mínima de menos de siete mil.

Hay que preguntarle al intendente si le parece bien que el sector industria pague tasas enormes para mantener su empresa. O si aprueba que el Estado desregule las tarifas para la gente de bajos recursos. Para preguntarle tenemos la calle. En total libertad como ocurrió en otro día. Las consignas eran muy claras porque los carteles lo decían. Basta de angustia, basta de recortes, basta de tarifazos. La política a veces es eso, hay que incomodar a quien está gobernando

Si frente a la situación hay un intendente que solo tiene para decir que está todo bien, que él banca al gobierno y que la cosa va a mejorar, la gente no vive de ilusiones. Vive de lo concreto, del plato de comida. El recorte que viene será fenomenal y mucho más profundo de lo que es ahora.

Representatividad

¿Por qué se ha perdido la representatividad en el Concejo, en la legislatura en el Congreso?

-Hay varios factores. La teoría política del siglo XX habla de la crisis de representatividad. Creo que hoy ese proceso tiene que ver con un avance mediático de la derecha intentado hacernos creer que la política es una herramienta sucia y solo puede proveer corrupción, engaño y mentira. Y de esa forma logro pensar que todos son iguales y que todo es lo mismo y que nada me representa. No. Pienso en los discursos sociales y en los discursos de los medios de comunicación y de los periodistas, en el de la corrupción que está tan vigente en las agendas mediáticas y me pregunto porque se habla de corrupción política y no de la empresarial.

No se habla de la corrupción social. La corrupción es un atributo que nos atraviesa a todos como sociedad, pero lo pensamos como atributo exclusivo de la política. Entonces si logro hacer creer a la gente de que la política es una verdadera porquería, un aparato de corrupción, de engaño y de mentira. Nadie va a representar a nadie. Y hoy sabemos que son campañas absolutamente mentirosas que se develan en las redes sociales o en las lecturas de los medios internacionales. Son campañas groseras y las incorporamos a nosotros como el pan de cada día.

Una persona lee y repite, sin tener un pensamiento racional. La noticia sale y se reproduce. No nos detenemos a pensar si eso es real. Cuando tenemos ataques a los referentes sindicales por corrupción terminan por lo general en causas en las que los jueces se declaran incompetentes porque no tienen pruebas para avanzar. Y fue la causa lo que quedó en la opinión pública, por lo que hay una lógica muy clara de disciplinamiento social, haciendo creer a la gente que quienes los representan están en la vereda de enfrente cuando la realidad indica que los que están en la vereda de enfrente son los que dicen que en la política está la corrupción. Tenemos que hacer una profunda revisión hacia adentro de nuestros sindicatos. Debemos plantear las diferencias con coraje, pero no debemos de olvidar que los referentes sindicales  y políticos tenemos un rol de representación popular. Representamos a un colectivo y como tal, tenemos la obligación  de responderles. ¿Cómo se hace? Tomando relación con las bases y con capacidad de organización y para eso debo acercarme a mis compañeros, amplificar la red de contactos con ellos y fortalecer la estructura para llegar a las escuelas y a otras organizaciones del estado para generar conciencia colectiva. Por ejemplo que los docentes no crean lo que dice la televisión sino que vean la realidad por si mismos. La sociedad también debe darse el debate acerca de si la política es algo sucio y corrupto o si ese es el discurso que algunos necesitan para legitimar su propia situación de poder. Creo que va por ese lado.

 

EL TEXTO ORIGINAL FUE PUBLICADO EL SÁBADO 29 DE SEPTIEMBRE 2018 EN NUESTRA EDICIÓN IMPRESA  

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