Junín. martes 18 de diciembre de 2018
Semanario de Junín » Policiales » 5 oct 2018

INSEGURIDAD EN JUNIN

Noche de terror: “escruche” y muerte

La víctima de un robo no termina con ese mismo hecho su padecimiento, apenas es el inicio del camino, tal como lo comprobó el vecino Juan José Martingorena.


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Semanario

No fue un robo más, de los tantos que hay en la ciudad pero que los medios periodísticos afines ocultan y entonces sólo se terminan enterando los familiares y vecinos más cercanos.

En este caso, no se trató solamente de una casa desvalijada, sino que la exagerada y como siempre tardía labor policial incluyó la muerte de una mujer vecina, de avanzada edad, que no resistió tanta cantidad de efectivos policiales desplegados por su propia casa.

El domingo 16 de septiembre pasado, la familia de Juan José Martingorena había salido a las 21 de su casa y regresó alrededor de las 2 de la mañana de lunes, con el agregado de una hija, el yerno y los dos pequeños nietos que iban a pernoctar allí en esa oportunidad. La vivienda está ubicada en Maipú y Belgrano.

Ya al parar el auto se dieron cuenta que algo no andaba bien: la puerta de entrada estaba cerrada desde adentro y se veían todas las luces prendidas, un escenario nada parecido al que habían dejado.

Efectivamente, habían ingresado y se habían apoderado de los 1000 dólares y otros billetes en pesos que tenían guardados, además de las alhajas de oro y plata, propiedad de la mujer de la casa.

De inmediato llegaron los efectivos de la Comisaría Segunda, con esa vocación artística de representar las escenas más salvajes de SWAT. Los delincuentes ya habían tenido tiempo suficiente para hacer lo que querían y por supuesto, habían escapado. Pero actuaron como si se tratara de una emergencia, pateando e irrumpiendo, con sirenas y luces encendidas, hablando por handy y por celular, atronando con directivas de acción... una puesta en escena que la vecina no resistió y murió de un ataque al corazón.

Pocos días después hubo dos detenidos por el hecho: recién ahí ocupó un lugar en la tapa de uno de los diarios de la ciudad. Es que habían “esclarecido” el caso, atrapando a dos sujetos, al parecer los autores del robo, sin brindar mayores detalles sobre la investigación previa. Porque esta gente no tenía la plata ni las alhajas de Martingorena.

“Yo pregunto si puede considerarse aclarar que de 100 mil pesos y 1000 dólares devuelvan apenas 2000 y un anillo de 200 pesos, no tiene ningún sentido”, contó a SEMANARIO el propietario de la vivienda, Juan José Martingorena.

Conocido exdirigente del Club Atlético Sarmiento, su caso no pasó desapercibido por las amplias conexiones sociales que posee tanto él como su esposa, una reconocida psicóloga. Pero es una historia más de las tantas que el Gobierno de Petrecca pone tanto empeño (y plata) para ocultar a la opinión pública.

Entre medio de selfies, las visitas de escolares, reuniones con funcionarios y anuncios de nuevas plazas y espacios públicos, al mejor estilo Meoni, no hay lugar para el delito. Apenas se hace saber cuándo algún atrevido vendedor ambulante es detectado por las fuerzas del orden o un peligroso sujeto con 2 gramos de marihuana resulta atrapado. Fuera de esto, Cambiemos quiere hacer ver que Junín es tierra de “delito cero”.

 LOS HECHOS

“Nosotros nos fuimos al cumpleaños de un nieto a las 9 de la noche, volvimos alrededor de las 2 de la mañana. Fue el domingo 16, ya hace casi quince días. Cuando llegamos, notamos que la puerta de entrada estaba trabada con el pasador del lado de adentro y estaban todas las luces prendidas, algo que nosotros no habíamos dejado”, cuenta Martingorena.

Los sujetos se alzaron con plata en pesos y otro poco en dólares, y todas las alhajas de su esposa en oro y plata.

“Llegaron enseguida tres patrulleros con policías  que me decían que la niebla que había no les permitía ver con claridad lo que había pasado. Pero con las cámaras de seguridad de la firma Concretar, que está a la vuelta, pueden hasta identificarse las caras de los que ingresaron. Se ve que pasaron, volvieron y fue alrededor de la hora 12.38”, agrega el vecino.

ENFRENTAMIENTO

La víctima de un robo no termina con ese mismo hecho su padecimiento, apenas es el inicio del camino, tal como lo comprobó Martingorena.

“Al otro día me mandaron desde la policía para que reconociera algunas de estas joyas a través de una foto, enviada por whatsapp”, se queja.

“Pero esto no fue lo más desprolijo. Cuando nos citaron para que veamos lo que habían secuestrado, nos metieron en una piecita de un metro y medio por metro y medio de chapa, había dos policías e ingresaron dos tipos esposados. Los efectivos estaban con barbijos porque uno de los hombres era tuberculoso, y nos los pusieron al lado para sacarles fotos”, remarca, opinando: “Prácticamente te enfrentan al chorro que dentro de unos meses queda libre y puede tomar represalias”.

El vecino dice que “entre lo que nos mostraron, lo único que reconocimos fue el anillo de la nena de un año y nada más. También agarraron alrededor de 2000 pesos y un billete de un dólar roto, pero del resto nada. A esa plata argentina dijeron que la iban a tener en una cuenta fiscal por algunos días pero hasta ahora no nos han llamado para devolverla”.

LA VECINA

Para completar esta escena de teatro, “una vecina sufrió una descompensación al ver semejante despliegue policial y al rato nos avisó el marido que había  fallecido. Era un revuelo tremendo, mientras a mi esposa la habían llevado a la comisaría Segunda para hacer la denuncia, yo estaba en la calle con mis dos nietitos dormidos”, rememora.

Según los datos de los avisos fúnebres, la vecina que perdió la vida fue Marta Noemí Insogna.

MEDIOS CÓMPLICES

“De todo esto, sólo salió en la primera plana de Democracia que se había esclarecido un escruche. Yo pregunto si puede considerarse aclarar que de 100 mil pesos y 1000 dólares devuelvan apenas 2000 y un anillo de 200 pesos, no tiene ningún sentido”, se queja.

Martingorena calcula que “eran al menos 50 mil pesos en alhajas. Nosotros la denuncia la hicimos sobre todo por los 1000 dólares que teníamos en una cartuchera, en un cajón de ropa. En la mesita de luz habíamos dejado 3000 pesos para el fin de semana, y después nos dimos cuenta que teníamos una alcancía donde había alrededor de 1000 pesos. Yo quería hacer una fotocopia, por eso la buscamos y no estaba, así que también se la llevaron”.

“Después no se llevaron ropa ni ningún otro elemento, aunque estuvieron exactamente 30 minutos dentro de mi casa, según las cámaras de Concretar”, agrega.

ACOSO

Al parecer, con más ganas de que el hecho no trascienda de que la víctima resulte protegida, Juan José Martingorena recibe varias veces por día llamadas de funcionarios de segunda línea de la Secretaría de Seguridad prometiéndole el esclarecimiento del hecho, y del Centro de Asistencia a la Víctima para ponerse a disposición.

Es que desde estos lugares ejercen un papel clave como foco de monitoreo del termómetro social y muchas veces se privilegia esta tarea a la verdadera y real asistencia a la víctima. Un trabajo inventado con el actual concejal Andrés Rosa, ex meonista, ex peronista y hoy oficialista, que durante bastante tiempo se transformó en el dador de pésames más conocido de la ciudad.

LA JUSTICIA

Desde la Justicia aseguran que “se dieron directivas a la policía, ellos después pueden hacer las cosas bien o mal, en este caso lograron esclarecer el caso”.

Por supuesto, esto significa: “se encontraron dos personas que podrían ser los responsables del robo, al menos presos hasta que se diluya el tema y el reclamo de la familia perjudicada, que jamás va encontrar el dinero ni los objetos que le robaron”.

Tras una primera intervención del fiscal Javier Ochoaizpuro, el caso está en manos de Vanina Lisazo, quien cambiará la calificación del expediente y se agregará el agravante de “escalamiento”.

LA INFORMACIÓN OFICIAL

La información oficial trascendida, que data de cuando fueron atrapados los autores del escruche, dice que se encontraron tras dos allanamientos. Uno se efectuó en un domicilio de calle Betancourt al 150, donde vive un hombre de 32 años, a quien se le secuestraron 3 mil pesos, discriminados en billetes de 100 pesos, dos anillos y tres relojes, además de un jean y siete proyectiles calibre 22 y otro calibre 38.

El segundo allanamiento se concretó en una vivienda de calle Almirante Brown al 1350, donde fue detenido un hombre de 23 años.

¿Habrán sido ellos? ¿Y la plata dónde está? ¿Quién va a responder por la mujer muerta a raíz de la exageración policial? Son los tres interrogantes básicos que tal vez nunca tengan respuesta. Porque a este Gobierno no le interesa explicar, ni que trasciendan hechos que puedan dañar el exitoso marketing que despliega.

 

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