Junín. sábado 23 de marzo de 2019
Semanario de Junín » Deportes » 31 dic 2018

FUTBOL INFANTIL

¿Y si volvemos a jugar?

unos 3 ó 4 minutos por partido. En Junín juegan 18 partidos al año, en cancha ‘grande’. Ahora, que llegan sus vacaciones, arrancan con el nocturno. Los pequeños futbolistas juegan un partido a contramano y la liga se debe una reforma necesaria.


Por:
Semanario

En el fútbol infantil se estima que  los chicos tocan la pelota unos 3 ó 4 minutos por partido. En Junín juegan 18 partidos al año y lo hacen en ‘cancha grande’. Algunos detallistas hacen notar que tocan la pelota apenas una hora en todo el año. Si la idea es jugar, es casi un contrasentido que a esa edad jueguen o tengan la pelota casi nada. Queda claro que la competencia atenta contra el juego.

Que toquen tan poco la pelota es una muestra que es hora de encarar algún cambio. Evitar que a los pequeños protagonistas les gane el desánimo, buscando alternativas para que no pierdan el entusiasmo.

¿Por qué no cambiar? ¿Por qué  no dejar de jugar por los puntos y apuntalar el juego, al divertimento? ¿Planteará la Liga de Junín una reforma integral de sus campeonatos infantiles, por algún formato que beneficie más a los chicos?

No estaría mal que, en verano, con el receso escolar y las vacaciones, también descansen de la pelota. Tampoco estaría mal recordar que siguen siendo chicos a los que algunos grandes tratan como profesionales, desvirtuando la magia del juego, propia de esa edad.

Para muestra, en la ciudad acaba de comenzar el torneo nocturno de divisiones inferiores. Organizado por la Liga, el campeonato lleva el nombre de ‘Néstor Taliche Lombardi’ un recordado jugador y entrenador. Participan cinco categorías, dos de ellas como preliminar del encuentro de Primera y las otras tres juegan el día antes o el día después.

Las categorías que juegan previo a la primera son la 2005 y 2008, mientras que las otras tres divisiones, tiene dos años por categoría: 2001-2002; 2003-2004 y 2006-2007.

Así, los chicos luego de pasar once meses entre escuela, particular y alguna otra actividad, arrancan con un nuevo desafío futbolero. No deja de ser absurdo que en once meses los chicos hayan jugado apenas 18 partidos y que para completar el vacío lo hagan justo a partir de ahora. Juegan toda la semana: arrancan el lunes y terminan el viernes.

Esto es lo que deberían observar los dirigentes. Formatos, fechas. En Junín  se juega hasta pensando en los jugadores de afuera. Mientras en las otras ligas no hay competencias, se los trae a la ciudad con la idea (falsa) que jerarquizan los torneos; ello no ocurre, por el contrario, cuando se van, quedan los pibes de la ciudad, sin competencia.

Algunos especialistas sostienen que recién a partir de 7ma los pequeños futbolistas deberían jugar en cancha grande y que recién a esa edad deberían empezar a competir. La Liga Juninense lo hace desde la categoría 2011. Chicos de 7 años ya compiten por los puntos. ¿Es necesario?

Hay algunas otras cuestiones para reflexionar. Algunos directivos, que sostienen que el fútbol infantil no puede parar con el argumento que así se asegura que los chicos tengan su lugar, el club, el sitio de contención. Lo afirman desde la comodidad de una reposera a orillas del mar.

Hay que aplicar el sentido común, y  nivelar para arriba. Analizar variables para que esos pocos minutos de contacto con el balón cambien. ¿No podrían pensar en reducir las dimensiones de la cancha para las divisiones menores? En Rivadavia de Lincoln, los chicos deben correr por los 110 metros de largo. ¿Cuándo agarran una pelota?

¿No podrían empezar a jugar (podrían hacerlo los chicos de pre decima) en canchita cruzada y aprovechar la misma para jugar dos partidos?  ¿No pueden reunirse  los clubes, sus directivos, sus cuerpos técnicos en la Liga para abordar esta problemática en beneficio de los chicos?

A partir de la categoría  2011 (7 años) juegan por los puntos. Se habla de lo formativo, pero cuando la pelota empieza a rodar, todos quieren ganar y todo se transforma en una locura. Hay clubes que para ganar en categoría de 11 años llevan un solo suplente. Aunque también hay otros que en cambio, (como Newbery) que tienen  26 chicos en 5ta y 23 en sexta y decidieron rotarlos para que jueguen todos. Una muy buena decisión. Todos se merecen jugar, el que juega ‘bien’ y el que no.

En el fútbol infantil han cambiado muchas cosas. Los tiempos modernos no han traído sólo prosperidad. Han hecho olvidar la esencia. Ha alejado a los maestros,  quienes volcaban su tiempo y quedaron los  profes que marcan el entrenamiento con reloj, a diferencia de aquellos, que marcaban conceptos.

La necesidad de resultado no importaba porque antes el amateurismo no sometía a presión los noventa minutos de juego de un partido.  Los papás dejaban a sus hijos en el club y se marchaban, tranquilos que el pequeño quedaba en el lugar con sus amigos, para divertirse. Hoy se cuelgan del alambrado, insultando a los rivales, pidiendo ‘que metan’ más, y que no le toquen al ‘salvador de la familia’. Esa misma ‘presión’ es la que le hace perder cada día a su hijo, la capacidad de disfrutar, de jugar.

Por ello, el mérito y el desafío no es poner pibitos a ganar partidos, sino a jugar a la pelota. Ése es el desafío que la Liga debería encarar y que todos tendrían que acompañar.

 

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias

VIDEOS