Junín. lunes 25 de marzo de 2019
Semanario de Junín » Locales » 4 mar 2019

la pelea por un salario digno

Trabajadores municipales, entre la indigencia y la pobreza

A pesar del aumento logrado apenas superan el salario mínimo vital y móvil, mientras que 400 trabajadores están por debajo de éste. Aun sumando dos sueldos no salen del esquema.


Por:
Semanario

((Aviso: ESTE ARTICULO FUE PUBLICADO EN LA EDICION IMPRESA ANTES DEL CIERRE DE LAS PARITARIAS))

Mientras los trabajadores municipales estaban tratando el incremento de salarios a través de la reunión paritaria, pudo conocerse que la mayoría de ellos, con sus bajos sueldos, se debaten entre la indigencia y la pobreza.

Si tenemos en cuenta el informe publicado por la Dirección General de Estadística y Censos (DGEyC) de la Ciudad (la provincia no realizó uno) que actualizó los ingresos mínimos que deben tener los distintos tipos de familias para poder acceder a las diferentes canastas alimenticias, en la mayoría de los casos se necesita cerca de un 50% más que el año pasado.

El dato más llamativo es que el mínimo de ingresos que debe tener una familia tipo de dos adultos económicamente activos y dos menores y con vivienda propia es de $12.721 para no estar debajo de la línea de indigencia, un 52% más que en enero del 2018 y casi $483 más que en diciembre pasado. La línea de pobreza está en los $25.794, el doble que en enero del año pasado. 

En base a este estudio, y considerando que la mayoría de los empleados municipales no supera un sueldo de 12.000 pesos y que hay 400 incluso por debajo del salario mínimo vital y móvil que para marzo será de 11.500 pesos ($12.500 en junio de 2019), la muestra da una idea de la calidad de vida de casi 1000 trabajadores juninenses (la comuna tiene una planta de 1500).

La diferencia entre estar por debajo de la línea de indigencia y la línea de pobreza radica en que en el primer grupo, el ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta Básica Alimentaria, mientras que el segundo grupo son hogares cuyo ingreso no llega a cubrir la Canasta Básica Total.

NEGOCIANDO CARENCIAS

Este viernes, el sindicato que lidera Gabriel Saudán se aprestaba a lograr un acuerdo salarial para este año y si bien no está lejos el acuerdo, preocupan los números hacia futuro.

En diálogo con SEMANARIO, Saudán espera obtener un piso de al menos un 20% de aumento para luego aplicar una cláusula “gatillo” (en este caso sería bimestral, el año pasado fue mensual) que automáticamente aumenta los sueldos según la inflación del mes.

“La posibilidad de que haya un piso nos permitiría ganarle a la inflación, pasa que ya ni sabemos si el número que da el INDEC es tan cierto, pero por los menos con un piso podríamos acercarnos a alguna mejora”, expresó el gremialista.

Saudán añadió que “nosotros venimos tirando un carro y el Ejecutivo va muy cómodamente sentado sobre él, sin pensar en ofrecer algo positivo a los trabajadores municipales. Hoy la mayoría de los empleados tenemos algunas sumas ‘en negro’ como el presentismo y la verdad que eso empuja bastante, pero un sueldo de un compañero municipal hoy está rondando, salvo algunas diferencias, aproximadamente 12.000 pesos, con un promedio de 40 horas semanales”.

El sindicalista destacó sin embargo que “hay algunos compañeros que cobran menos de eso y el municipio se lo complementa para llegar al mínimo, pero después tras un aumento se descuenta y siempre está en la misma situación”.

Saudán considera que “esto se solucionaría de modo sencillo dándole un aumento superior a los compañeros que están por debajo del mínimo vital y móvil, porque al final es una plata que el municipio siempre la está poniendo”.

Reconoció que “los sueldos en verdad son miserables y si bien nunca fueron buenos, esta crisis afecta duramente a todo aquel ciudadano que tiene bajos ingresos, entonces es muy complicado”. Hizo hincapié en que “nosotros lo vemos a diario en el sindicato, cuando antes venían a consultar facilidades para comprarse un electrodoméstico, ahora vienen a ver cómo pueden adquirir la carga de una garrafa o realizar una compra del supermercado. La situación económica del país es grave y eso afecta directamente al empleado municipal por lo que gana”.

Si bien los empleados que dependen de la intendencia el año pasado tuvieron un aumento de casi el 50%, Saudán recordó que “aún quedan 400 compañeros que están por debajo del salario mínimo vital y móvil y eso hace que haya situaciones complicadas para resolver. Por eso uno de nuestros objetivos es sacar a la mayor cantidad de compañeros de esa situación”.

Expresó además que “hoy la municipalidad tiene los dos extremos salariales. Uno que está cobrando sueldos normales con grandes responsabilidades y otro sector que cobra sueldos muy magros a pesar de haber tenido un muy buen aumento. Tratamos de hacérselo ver al Ejecutivo pero la insensibilidad que tienen hace que no seamos escuchados en estas cuestiones particulares”.

Saudán manifestó que se trata de “una situación perversa en el sistema laboral en la que muchos deciden quedarse en la municipalidad porque no hay otra cosa no porque estén cómodos, ni con el sueldo ni con el trato en algunas de las áreas”.

Añadió que “de este modo los compañeros se ven obligados a hacer horas extras para poder redondear un ingreso digno y la familia termina poniendo una foto en la casa para poder verlo, porque se la pasa en el trabajo. Esto es proporcional al humor existente, aunque estamos tratando precisamente de buscarle la vuelta”.

Estimó que “esto mismo pasa a nivel municipal, provincial y nacional, lo vivimos continuamente, este gobierno es insensible y no le importa a quien se lleva puesto”.

Con relación a las horas extras dijo que “se cortaron muchísimo. Debido a los aumentos de sueldo del año pasado, como tal vez las cuentas no cerraban, comenzaron a eliminarlas”.

Igualmente expresó que “este año esperamos que haya mayor cantidad ya que es un año eleccionario y tendrán que salir (el Ejecutivo) a mostrar logros, pero es sólo una apreciación particular”.

Finalmente, Saudán destacó que “la situación nos preocupa porque más allá de que logremos aumentos paralelos a la inflación todos sabemos que los números del supermercado cuando vamos a comprar no se condicen con los datos que nos dan, todo aumenta en forma impresionante. Nos dicen que durante el año pasado hubo una inflación del 40% pero la nafta aumentó el 70% y los alimentos se fueron al doble, si a eso le agregas las tarifas el aumento es muchísimo mayor y eso redunda en perjuicio del salario”.

 

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