Junín. domingo 15 de septiembre de 2019
Semanario de Junín » Locales » 22 abr 2019

Gestión Petrecca

La salud pública en Junín: en crisis

No sólo faltan las vacunas que no manda el Gobierno nacional: tampoco hay pediatras disponibles en las unidades sanitarias, faltan empleados por sueldos denigrantes y escasez de insumos.


TAGS: SALUD, CRISIS

La falta de vacunas incluidas en el calendario nacional obligatorio, en especial para los niños, es el tema más preocupante sin lugar a dudas. Padres desesperados que no pueden pagar dosis de 4000 pesos, recorren los barrios en búsqueda de alguna dosis para sus hijos.

Pero no es eso solamente: en las unidades sanitarias también faltan profesionales, sobre todo pediatras, por la pobre oferta salarial que se brinda desde el municipio para tentarlos a cumplir una función social esencial en la comunidad, como es la atención primaria de la salud y la detección de demandas insatisfechas.

La escasez de insumos, inadecuada infraestructura, servicios incompletos y personal en decrecimiento, son otros de los puntos esenciales que marcan que la salud pública en Junín ha ingresado en una zona de alerta y preocupación.

En este punto, los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), que siguen funcionando como “salitas de primeros auxilios” desperdigados por el territorio, y que cumplen una función esencial, de prevención y acompañamiento a los vecinos, son los primeros exponentes de una crisis profunda que atenta contra el derecho de acceso a la salud pública de calidad.

 

Pocos pediatras

Hace ya casi un año, en una nota publicada por SEMANARIO con el médico Franco Tomasela, de la unidad sanitaria del barrio Almirante Brown, se advertía sobre las deficiencias.

“Por ejemplo hay una gran falta de pediatras. Los generalistas no podemos absorber a todos los grupos etáreos, por eso los pacientes necesitan un especialista para el control de sus chicos.

Los pediatras han renunciado porque se sienten desvalorizados, reciben un sueldo muy bajo de $ 9000 promedio, no hay avances a nivel escalafonario y todo eso hace que estén poco tiempo y renuncien.

Lo mismo pasa con otros médicos y enfermeros, hay una crisis importante en cuanto a recursos humanos. En el resto de las especialidades, está un poco más equilibrado.

Calculamos que en los últimos dos años y medio, alrededor de 20 enfermeros y otro tanto de médicos se han ido de las unidades sanitarias. Algunos tenían contrato o eran mensualizados, y hasta hubo profesionales que renunciaron con 25 años de carrera en el municipio, cuando podrían haber durado hasta la jubilación, pero sufrieron un gran desgaste”.

Pasó casi un año, y la situación no cambió en nada. Al contrario, todas las problemáticas a las que hace referencia Tomasela, se agudizaron.

Además, se está desmantelando el programa Médicos Comunitarios, que proponía ir en búsqueda de la demanda a los barrios, en vez de esperar la llegada de los pacientes, focalizando la labor en la prevención y promoción de la salud. La Nación pretende que deje de existir en el 2021 y eso repercute directamente en la salud de los más necesitados.

 

Sin soluciones

Ante esto, ninguna respuesta desde el Gobierno municipal. El intendente Pablo Petrecca, siempre dispuesto a protagonizar eventos marketineros, desprecia esta parte de su gestión. Nombró al ex meonista Carlos Lombardi al frente de la Secretaría de Salud, pero sin recursos ni programas ni profesionales para llevarlos adelante, el área sigue figurando en el “debe” de la administración petrequista.

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