Junín. miércoles 17 de julio de 2019
Semanario de Junín » Locales » 9 jul 2019

EDITORIAL

Sietemesinos

En total, y con viento a favor, serán siete meses de marketing paseando por los medios gráficos, radiales y televisivos, sin olvidar la permanente presencia en las redes sociales.


Por:
Semanario

La gestión del intendente Pablo Petrecca vuelve a tener un “pico” de trabajo en sus casi cuatro años de vida y al igual que previo a los comicios de 2017, el equipo de todos se pone la camiseta y juega en toda la cancha.

En total, y con viento a favor, serán siete meses de marketing paseando por los medios gráficos, radiales y televisivos, sin olvidar la permanente presencia en las redes sociales, lo cual hace pensar que los funcionarios que debieran estar haciendo trabajar su sesera, se la pasan jugueteando con sus autofotos, para hacer las delicias de sus seguidores que parecen ser ya no tantos como en otros tiempos, advertidos de las maniobras.

Y a diferencia de los bolcheviques que aspiraban a que la política estuviese en todas partes y en todo momento y que se convirtiera en un elemento omnipresente en la vida cotidiana de los ciudadanos, acá no importa la polis sino el instante, la palabra secuestrada, la confusión para ganar tiempo y no perder el poder.

Poder, que lo conservarán por el poder mismo, para seguir sosteniendo su clasismo y tratar de desvirtuar los derechos de los demás, de aquellos que no pueden alcanzar su lugar por ser parte de la minoría silenciosa.

¿Y cuál es la estratagema? Pues rascarse soberanamente durante toda la gestión para aparecer poco tiempo antes con una artillería publicitaria que no es más que la posverdad que desde los estamentos superiores del gobierno también intentan imponer con el apoyo mediático.

Y esta suerte de ignorantes de la política que llegaron no sólo sin proyectos verdaderos sino también sin luces, ahora reparten foquitos -vaya paradoja- de bajo consumo para “solucionar” la situación de los clubes de barrios que, en lugar de pensar en su desarrollo, deben mantener todo a media luz y sin calefacción para poder sobrevivir a los tarifazos de las compañías de los amigos del gobierno. Y aparecen ambulancias, pistas, eclipses, viajes en bondi y cortes de cintas varios.

Y en este carrusel de mendacidad, cierran un montón de calles y avenidas para poner llamativos carteles de “Estamos Trabajando”, cuando faltan poco más de 30 días para que la gente “elija” y de este modo emulan a su par capitalino Rodríguez Larreta acostumbrado a este tipo de shows mediáticos donde resulta lo mismo un bache que una poda de árbol o un paso bajo nivel. Todo suma para mostrar movimiento comunal.

Y los gestores sietemesinos de estas tierras se agolpan en sus cómodas y calentitas oficinas ya no para revisar algún proyecto valioso que pueda servirle a los vecinos, sino a ver cómo pueden sumar engaño en el recuento de obras y entonces el asfalto es pavimento, cordón cuneta, mejorado o suelo cemento y sólo les falta avisar a algún distraído que la calle donde vive, en verdad, ya fue asfaltada pero se le puso tierra encima para conservarla.

Porque no hay mucho misterio en todo esto, aunque sí mucho folclore PRO, sacado de los libros de Durán Barba.

Existen tres áreas, específicas, en las cuales se debe invertir el dinero. La primera de ellas, es el desarrollo social, en las que figuran la erradicación de la pobreza, la disposición de viviendas para los habitantes, cuidado de las calles, mejoramiento del sector de la salud y la asistencia social.

En otro orden, el desarrollo económico busca crear infraestructuras, proporcionar energía, redes adecuadas para la comunicación y el transporte.

Sólo queda en cada quien entonces revisar mentalmente cuál ha sido el desarrollo de Junín en el último período, cuántas viviendas se llevaron adelante, si se erradicó la pobreza, cómo están las calles, cuánto mejoraron las salitas de atención a la salud, cuántas nuevas se construyeron y cuál es la respuesta del municipio a los requerimientos, particularmente, de los sectores más vulnerables.

Letras gigantes coloridas en la laguna para sacarse fotos con los lentes para mirar al eclipse, es parte del circo y los circos hasta no hace mucho se ubicaban en un predio de la calle Primera Junta y no en la intersección de Benito de Miguel y Rivadavia.

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