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Semanario de Junín » Cultura » 4 oct 2019

FUE LA VOZ MÁS HERMOSA Y ENVOLVENTE

Diez años sin La Negra Sosa

Nos pellizcamos para creer que ya no está. Mercedes no era una artista más. Era la más grande, la que conjugó cultura y compromiso en una voz, la inconfundiblemente suya, reconocida en todos los continentes. Una artista popular en serio.


Por:
Ismael A. Canaparo

Hoy se cumplen diez años de la ausencia física de una de las máximas exponentes de la música folclórica y testimonial de América Latina en el siglo XX: Mercedes Sosa, “La Negra”, a secas, nacida en Tucumán el 9 de julio de 1935.

 

Las palabras, a costa de ser reiterativas, muchas veces terminan perdiendo su significado. Sin embargo, en pocas oportunidades la expresión “La voz de América”, tuvo tanto que ver con la definición de esta cantante conmovedora y admirada en la lucha solidaria. Ella le proponía al pueblo su verdadero lenguaje, dignificando la cultura popular como Atahualpa Yupanqui. Solía elegir cada frase para hacerle bien a los otros.

 

Sobre su voz, que no solamente pasó por la garganta, sino también por el corazón, siempre primó su actitud, su compromiso, su ideario, la convicción de permanecer de una manera sólida y profunda frente a la vida. Nunca se pudo encontrar dobleces en su posición política y eso era sumamente rescatable porque realzaba su lado artístico. Fue una antorcha criolla que nos representaba tan bien en todo el mundo. Ahora, a una década de su muerte, estamos quedándonos huérfanos de letra y de voz.

 

Fue muy generosa con sus colegas, aquí, allá y en todas partes. Cantó con todos, sin egoísmos. En los conciertos que encabezó, siempre hubo invitados, algunos escasamente conocidos y otros consagrados, sin fronteras de estilos. Hasta compartió escenario con otro grande como ella, Atahulpa Yupanqui, en una recordada edición del Festival de Cosquín. Tuvo cuatro “compinches” a los que quería mucho: Charly García, Fito Páez, León Gieco y Víctor Heredia.

 

En marzo de 2009, poco antes de su muerte, grabó su último disco, “Cantora, un viaje íntimo”, un álbum doble de duetos con diversos intérpretes, llevando su postura artístico-ideológica a su máxima expresión. Allí se la puede escuchar a dúo con artistas internacionales como Joan Manuel Serrat, Caetano Veloso, Joaquín Sabina, Julieta Venegas, Jorge Drexler, Franco De Vita, Daniela Mercury,  Lila Downs, Rubén Rada y Shakira, y con locales como Charly García, Fito Páez, Luis Alberto Spinetta, Diego Torres, Vicentico, Gustavo Cerati, León Gieco, Víctor Heredia, María Graña, Leopoldo Federico, Nacha Roldán, Liliana Herrero, Pedro Aznar, Gustavo Santaolalla y Gustavo Cordera, entre otros. El DVD, en tanto, contiene todas las grabaciones incluidas en los discos de audio, además de las sesiones de grabación, encuentros con los cantantes, testimonios de los artistas que participaron y reflexiones de la propia Mercedes Sosa, acerca de su vida y los propósitos que la llevaron a grabar “Cantora…”, que sin proponérselo significó su obra final, logrando una repercusión extraordinaria.

 

A propósito de “Cantora…”, el Flaco Spinetta tuvo la siguiente reflexión: “Es un viaje musical y humano, donde Mercedes olvida la presencia de las cámaras y se deja llevar por la emoción de la interpretación, a veces riendo, a veces llorando. Su relación con cada artista está al desnudo, amigos, viejos compañeros de ruta o nuevas figuras de la música contemporánea que viven con adrenalina grabar una canción por primera vez con la artista. Momentos íntimos que reflejan también el por qué La Negra eligió el repertorio y los artistas que la acompañaron. Sumado a esto, el documental también está hilado a través de dos entrevistas únicas realizadas a ella en su hogar, meses antes de su muerte. La relación entre lo que dice y lo que canta es clave en el documental, es un único camino y así está montado”.

 

Su nombre evoca un sueño latinoamericanista y una serie de ideales que jamás dejó arrumbado en el pasado. Esa evocación hizo que se convirtiera en una embajadora reconocida en cualquier punto del planeta. Las Naciones Unidas distinguieron su aporte en la lucha por los Derechos de la Mujer,  incluyéndola en la colección discográfica “Global Divas”, junto a voces eminentes como las de Edith Piaf o Amalia Rodrigues. Francia la reconoció con la “Orden del Comendador de las Artes y las Letras”. Alemania le entregó la “Orden del Mérito”. Brasil, la “Gran Cruz de la Orden del Mérito”. Ecuador, la “Medalla al Mérito Cultural”. Chile, la “Orden Bernardo de O´Higgins. Además, fue “Embajadora de Buena Voluntad” de la UNESCO para Latinoamérica y el Caribe.

 

La lista sigue: ganó varios Grammy Latinos. Hizo giras por ciudades de América, Europa, Asia, Africa y Oceanía. Actúo en el Vaticano. Cantó, entre otros escenarios, en el Carnegie Hall y el Avery Fischer Hali del Lincoln Center de Nueva York.

 

Fue nombrada “Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires” y también de Tucumán. Ganó varios premios ACE, Gardel y Konex. Tras un homenaje en el Congreso, La Negra resumió su sentir en esas ocasiones: “Cuando Alfonsín me entregó el premio, me puse a llorar. No podía parar. Porque uno habla, viaja, vuelve, pero no hay caso: los artistas nacimos para que el pueblo nos quiera”.

 

Federico Monjeau opina que “Tal vez Mercedes Sosa haya significado para la segunda mitad del siglo XX lo que Carlos Gardel en el primer tercio: algo así como la creación de un género. Puede pensarse que Gardel no sólo interpretó,  sino que en cierta forma creó el tango moderno, en tanto Mercedes Sosa dio la fisonomía del nuevo folclore a partir de los ´60, aunque su desbordante lirismo naturalmente traspasaría las fronteras de ese género. Fue sin duda la voz más grande del folclore, con su poderoso timbre de contralto, las infinitas variaciones de su mate, la pureza de la entonación y la libertad de un fraseo invariablemente convincente; además de ese “sforzato” tan graduado en el acento, que ella podía transformar en sutil lamento o en gran celebración, para no hablar de esas notas tenidas un poquito más de la cuenta y suspendidas conmovedoramente en el aire”.

 

Sosa Básico

 

Grabó alrededor de 190 discos, entre albúmenes de estudio, singles, obras colectivas y colaboraciones, y con su voz inmortalizó temas como “Gracias a la vida”. Interpretó a los más importantes de la canción popular latinoamericana, como Atahualpa Yupanqui y Violeta Parra, y a músicos de rock como Fito Páez (en el disco “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, de 1985) y Charly García (“Alta fidelidad”, de 1997). Sus últimos discos, “Cantora 1 y 2” (2009), incluyen duetos con cantantes de diferentes extracciones, desde Luis Alberto Spinetta a Joan Manuel Serrat y de Shakira a Caetano Veloso, entre muchos otros.

 

Generosamente auténtica

 

Pocos saben de esta anécdota. La cuenta Jorge Lanata, ex director de la revista Veintitrés (1999): “Cuando la publicación gateaba, hacía falta plata para continuar con la aventura. Entonces se me ocurrió armar un video en el Valle de la Luna como ‘anabólico’. Para los que no saben, en esta industria se llaman ‘anabólicos’ a los opcionales (un video, un CD, un DVD, un libro, un fascículo) que acompañan al producto principal, con el afán de ofrecerles a los lectores un gancho más. Bueno, la idea fue esa: armar un video en el medio del desierto sanjuanino. La primera que dio el sí fue Fabi Cantilo y también se invitó a la Negra, sin demasiada esperanza: era lejos, en medio de un clima áspero y no había dinero para cachet ni grandes viáticos. La gran sorpresa fue verla llegar a la improvisada locación en su propio auto (volaba, literalmente, volaba por la ruta) y con todas las ganas de regalar su arte. Se quedó dos días, cantó como los dioses y no cobró un solo peso. Lo hizo para apoyar a la revista, de la que era lectora. Un verdadero gesto de amor. Cuando cumplimos 10 años, no dudó un segundo en aceptar ser la figura central de nuestra fiesta en el Teatro Coliseo. Aprovechamos para premiarla y ella ofreció todo su arte, de vuelta”.

 

Reconocimiento y admiración

 

“Tuve un momento muy cercano con ella. Me gustó mucho que me convocara para su disco. Fue increíble que tuviera palabras de admiración por mi voz, sobre todo saliendo de ella, ‘la voz’. Una persona tan humilde como grande. Tenía la posibilidad para captar la música de una manera especial y creo que por eso tenemos que hacerle un homenaje continuo. La verdad que tuve la suerte de participar en su última obra”. (Gustavo Cerati, un día después de la muerte de Mercedes).

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