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Semanario de Junín » Locales » 19 nov 2019

SemanAgro

¿Podrá el nuevo gobierno terminar con las persecuciones en el INTA?

Dirigentes gremiales denunciaron que las acciones se han acrecentado contra funcionarios del instituto que trabajan en la economía popular. Otra situación que no hace más que acrecentar la brecha productivo agropecuaria.


Por:
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Trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Junín, enrolados en ATE Verde y Blanca, confirmaron precisiones acerca de un fuerte comunicado lanzado por el gremio, cansado de las persecuciones que desde el instituto nacional se ha sostenido durante la gestión de Mauricio Macri en estos cuatro años.

El tema excede lo que resulta de un conflicto laboral y se enmarca en una persecución salvaje hacia los trabajadores que, si bien ocurre a lo largo del país, nuestra zona no es ajena a este tipo de hechos que no hacen más que abrir más profundamente la grieta que existe entre la sociedad y las entidades agrarias a las cuales se las responsabiliza también de estar presionando en torno a estas situaciones a través de su consejo de administración.

Por lo general se ha puesto la lupa sobre aquellos encargados de motorizar las producciones de la agricultura urbana y periurbana y los programa Pro Huerta que benefician a familias de escasos ingresos.

Vale recordar que desde su llegada al gobierno, el oficialismo desmanteló toda la estructura destinada a la agricultura familiar, lo cual a las claras da muestra de la política de exclusión implementada.

UNA METODOLOGÍA QUE PREOCUPA

En un comunicado, la entidad que nuclea a los trabajadores del Estado, denunció “las distintas acciones que las autoridades puestas por Cambiemos en el INTA han concretado en pos de materializar la persecución política de aquellos trabajadores y trabajadoras que tienen una mirada distinta a su línea política”.

El INTA posee, en sus más de 7000 trabajadores y trabajadoras, su dispersión territorial y su heterogeneidad en cuanto a sus objetivos y acciones, las más variadas expresiones políticas.

Los trabajadores consideran que “algo que no asombra, por el contrario, es que las instituciones las conforman personas, y es lógico (y muy bueno) que en democracia coexistan distintas formas de pensar. El problema es cuando se ve a esto como un estorbo, que lejos de enriquecer los debates y la amplitud institucional, se entiende que los y las disidentes al proyecto político de Cambiemos son un escollo para el desarrollo del INTA”.

El proceder no es novedoso porque ha sido denunciado también en otros ámbitos. De hecho, en la educación, directoras de nuestro distrito han sido coaccionadas por inspectoras para evitar críticas hacia la gestión de la gobernadora María Eugenia Vidal.

En el caso del INTA, y según denunciaron los trabajadores, “de un tiempo a esta parte hemos visto cómo se han iniciado sumarios a compañeros y compañeras que han participado activamente de distintos espacios del campo nacional y popular, o bien que han trabajado con sectores de la Agricultura Familiar, sector que ha expresado una férrea oposición al proyecto político agrario que conduce (el secretario de Agricultura, Luis) Etchevehere”.

Incluso, aseguraron que “para silenciar y neutralizar el accionar que se dirige en este sentido, se han instruido una serie de sumarios administrativos, en base a denuncias anónimas y diferentes auditorias que lejos de ser objetivas buscan encontrar ‘errores’ de distinta índole que legitiman un pre concepto y un fallo realizado de manera subjetiva, respondiendo a los criterios políticos antes expuestos”.

La misma metodología también ha sido evidenciada en diversos organismos estatales con el objeto de evitar críticas a las perversas prácticas en materia de salud, en la desatención de pacientes o como ocurriera recientemente por el acoso laboral por parte de la dirección a personal del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) Junín.

Los empleados del INTA señalaron que “en sintonía con la persecución política mediante causas judiciales, que ejerció el gobierno de Cambiemos a nivel nacional y provincial, con su sede en Comodoro Py, también se ejerció la persecución política a los agentes del estado con sumarios. Es un ‘modus operandi’. En este contexto, el INTA es uno de los organismos que más sumarios ha instruido, ubicándonos en el cuarto a nivel nacional”.

Advirtiendo que estas situaciones de persecución laboral “en su mayoría están dirigidos, no son azarosos ni buscan alcanzar mayores estándares de eficiencia, por el contrario, la lupa se ha puesto sólo sobre algunos cargos que entienden que han incomodado a la mayoría de las autoridades políticas del INTA”.

Destacaron el caso de la agencia de Pergamino, referido a Edgardo Guevara, un afiliado que ya próximo a jubilarse ha recibido una sanción de 7 días de suspensión por tener en su historial una falta sin justificar en el año 2003.

Otro ejemplo es “la imposición reciente de una ridícula sanción de 11 días a Gustavo Tito, un compañero que decidió utilizar el telepeaje para el uso de vehículo, algo que abarata los costos pero que, para quienes deciden la política del INTA, les parece un exceso que debe ser sancionado fuertemente”.

Desde ATE Verde y Blanca, destacaron que “estos ejemplos son sólo una muestra de que hay una exacerbación sobre algunos trabajadores y trabajadoras, con los cuales se pretende tener sanciones ejemplificadoras para el resto de la planta del INTA”.

Con miras a la gestión futura que comenzará el 10 de diciembre, los referentes hicieron hincapié en que “sabemos que estas acciones persecutorias no son un hecho aislado, sino que ha sido una característica de todo el gobierno de Cambiemos, y celebramos que el presidente electo Alberto Fernández se haya manifestado en contraposición a este accionar, haciendo alusión en reiteradas oportunidades a que no habrá venganza de ningún tipo”.

Aunque aclararon que “en el INTA hace falta más que eso. Debemos reconstruir algunos pilares que hacen a la calidad democrática de la institución. Se tiene que rever la composición del Consejo Directivo (compuesto por entidades agrarias), se deben revisar los mecanismos legales que se han instrumentado sobre compañeros y compañeras que se los estigmatiza y persigue por su participación política, necesitamos que el foco vuelva a estar puesto en el desarrollo nacional y no en la utilización corporativa del INTA en favor de algunos pocos”.

 

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