

Por: Redacción Semanario de Junín
El gimnasio ubicado en lo que alguna vez fuera un restaurante en el Parque Borchex, habría dejado de funcionar esta semana tras la denuncia realizada por SEMANARIO el mes pasado.
Si bien las máquinas están en el interior, se bajó el cartel y las publicaciones de las redes sociales y desde hace más de una semana que no abre sus puertas.
Dirigentes locales habían comenzado las consultas para conocer cuál era el origen del emprendimiento y porque era regenteado por un allegado a la iglesia de la familia del alcalde.
A fines de 2015, y a poco de asumir Pablo Petrecca la intendencia, hubo un reparto variado de negocios a integrantes de la iglesia que fundara el padre del alcalde y que ahora está a cargo de su hermano Cristhian.
Entre ellos, Luis “Chino” Páez, fiel de la congregación, fue bendecido con la “concesión” de la vieja parrilla inmersa en el parque Borchex, pegada a los baños públicos.
Su regente no sería profesor, sino que habría realizado algunas prácticas de poco tiempo en un instituto y obtuvo el título de “personal trainer”.
Tapa de la edición impresa Nº 341 del sábado 21 de enero de 2023
En medio de los implementos utilizados para hacer gimnasia, entre mancuernas, pesas y máquinas, ningún funcionario del cuerpo de bomberos y tanto menos los especialistas en seguridad e higiene podrían dar el visto bueno al funcionamiento de semejante escenario más cercano a la desidia que a la salud.
No sólo no se estaba pagando ningún canon, sino que tampoco abonabala energía eléctrica que consumía ya que estaba “enganchado” a una oficina del municipio que se encuentra aledaña.