

Por: Redacción Semanario de Junín
El 2 de abril de 1982, el gobierno de facto argentino dispuso el desembarco militar en las Islas Malvinas y de esta manera dio inicio a la guerra con Gran Bretaña.
El conflicto, que finalizó el 25 de junio, dejó un saldo de 650 combatientes nacionales y 255 soldados ingleses muertos.
Llamativamente en este caso nadie pone en tela de juicio respecto cuántos fueron los muertos, si está bien hecha la cuenta, si fueron más, si fueron menos.
Tampoco se recuerda al militar alcohólico que promovió la estúpida escalada que generó un trauma a toda una generación.
Las honras siguen estando al pie de los monumentos sin una revisión de las páginas para evaluar las fatídicas responsabilidades, como se intentan buscar, en particular por parte del actual gobierno, respecto a otros sucesos.
Sin dudas que sería saludable para la nación comenzar a determinar las culpabilidades de cada uno de los responsables que llevaron a la guerra al país sumiéndolo en el terror y el escarnio mundial.
Sigamos con la perorata estadística y digamos que en la guerra de Malvinas participaron por el lado argentino más de 23 mil combatientes, según datos oficiales.
De este total, 10.300 pertenecían al Ejército (es decir, a la fuerza terrestre), 10.600 a la Armada (fuerza marítima), 2.300 a la Fuerza Aérea, y unos 200 entre Gendarmería y Prefectura (ambas fuerzas dependientes hoy del Ministerio de Seguridad).
Las 650 personas que fallecieron durante la guerra se repartieron en una proporción similar. Los datos son oficiales y provienen del Ministerio de Defensa de la Nación.
A su vez, existe un número similar de veteranos de guerra fallecidos luego del conflicto. En 2011 ante los reclamos de grupos de ex combatientes, el adjunto a cargo del Defensor del Pueblo de la Nación, Anselmo Sella, destacó que “la cantidad de soldados que fallecieron post conflicto a causa de suicidios, es de tal magnitud que puede compararse la guerra y la posguerra”. Sella señaló que había un gran número de ex soldados sin reconocimiento médico, “siendo esto un potencial de riesgo por la falta de tratamiento dadas las secuelas que pudieran padecer”, y recomendó al Ministerio de Defensa que efectuara una Convocatoria Nacional Obligatoria para dicho reconocimiento.
Actualmente, casi 23 mil personas reciben una pensión vitalicia del Estado por su condición de veterano. La pensión consiste en el equivalente a tres jubilaciones mínimas, y se otorga a los soldados que “hayan estado destinados en el teatro de Operaciones Malvinas (TOM) o entrado efectivamente en combate en el área del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS) y a los civiles que se encontraban cumpliendo funciones de servicio y/o apoyo en los lugares mencionados”.
Aún así lidera el gobierno nacional un presidente como Javier Milei que ensalza la figura de Margaret Tatcher, primera ministra británica a la cual no le tembló el pulso para hacer detonar el ARA Gral. Belgrano llenó de jóvenes que murieron defendiendo al gobierno más sangriento que nos haya tocado vivir.
Retazos de historia que algún día tendremos que empezar a unir, en la búsqueda de la verdad.