

Un gremio clave de la Cuarta encendió las alarmas por el impacto de las políticas de ajuste. La nueva conducción de ATILRA, seccional Junín, asumió con un diagnóstico lapidario: "Creo que llegamos en el momento más complejo de la historia de la seccional".
El flamante representante de los trabajadores, Luciano Asad, expresó en una entrevista radial: Todos sabemos muy bien la realidad que está viviendo el Distrito de Lincoln con la paralización y el riesgo altísimo que corre la industria lechera en Arenaza".
Sin rodeos, el sindicalista le puso números al drama social que se vive en la región. "Son 180 familias con muy buenos salarios, dignos, que no se ven reflejados en la economía del Distrito", afirmó, exponiendo el impacto directo de la crisis en el tejido económico local.
Sobre el desfinanciamiento que sufre el gremio por parte de algunas empresas, Asad disparó: "No nos olvidemos de que Arsa se quedó con dos años y medio de aportes de los trabajadores, y eso desestabilizó de forma profunda a la seccional". Sobre ese plano, aclaró: "No es responsabilidad de la conducción actual ese desfinanciamiento; es una clara responsabilidad de los empresarios de Arsa", sentenció.