

Vecinos del barrio Los Almendros, denunciaron a SEMANARIO lo que supuestamente podría ser una conexión ilegal de gas en el lugar donde funcionaba un geriátrico y ahora lo estaría haciendo un centro de rehabilitación de adultos con problemas de adicción.
Si bien desde el Concejo deliberante se intimó al municipio para que haga los controles, desde el Ejecutivo no hubo respuestas ni inspecciones por lo que es cada vez más evidente la relación de intereses que tendrían funcionarios con quienes dirigen el lugar.
Pero más allá de eso, ahora surge esta inquietud que, de ser cierta, constituiría además de un flagrante delito, un grave problema para la seguridad de los habitantes de los alrededores.