En los pasillos se comenta
que el pibe valija
se ganó la lotería
Ya no pasea con su bici despintada,
no usa su gorra,
ni sus zapatillas desatadas
El pibe valija viste elegante
todos lo ven,
luciendo su Rolex
ese pibe anda bien
Pibe valija de que te la dás
las chicas del barrio te gritan al pasar
dale guachín!, sacanos a pasear
Mientras el estribillo de Yerba Brava resuena en pasillos cercanos, el Pibe Valija salió otra vez, con bajo perfil, casi a escondidas.
El Pibe Valija no llevó nada raro, solo sus shorts para pasear; le encanta la playa, las aguas calentitas y la comida gourmet.
El Pibe Valija disfruta, llegó hace poco a su nueva vida, gracias a otros amigos, y ahora no quiere dejar.
El Pibe Valija no quiere desarmar ninguna valija, menos ahora que la garpa es ajena. Ya lo hizo una vez y volvió a repetir.
La primera salida no fue a la laguna cercana, eligió otras aguas, más cálidas y alejadas del ruido local. Se fue sin dejar aviso, cuando ya era edil libertario. Cancún valía la pena, antes que seguir penando en discusiones que desnudaron su carencia, en un cuerpo extraño que otros llaman Concejo.
El Pibe Valija viene de familia letrada, sabe donde y cómo caer; sigue los caminos del progenitor que no pudo hacer pie en el PAMI porque su maltrato lo sacó del lugar.
Haciendo honor al dicho de tal palo, tal astilla, lo que papi no pudo, el Pibe Valija buscará lograr. Tal vez por eso había dicho que “estamos volviendo a ser un país normal”; tal vez (seguro) haciendo referencia a su nueva vida.
O tal vez lo haya dicho por su última jugada, con escalera real.
El Pibe Valija llegó en silencio al nuevo lugar. Cayó para suceder al profesor becado con una diputación nacional. Pero antes de arrancar, prefirió armar su Samsonite, y volar otra vez.
El Pibe Valija es así. Disfruta la vida, ama los viajes y no quiere cambiar.
Estuvo un par de meses en el primer conchabo y se fue sin dejar rastro; desembarcó en su segundo intercambio escolar y lo primero que hizo, fue salir a volar.

El Pibe Valija dejó todo grabado a fuego en una nota. No hace mucho escribió: "El titular de la Unidad de Gestión Local XXXI – Junín, de la Unidad de Gestión Técnico Operativa, dependiente de la Subdirección Ejecutiva, solicita hacer uso de licencia extraordinaria sin goce de haberes por el período comprendido del 12 de enero de 2026 al 23 de enero de 2026".
"Que el trabajador Juan Manuel CORNAGLIA RE informa, que lo peticionado obedece a compromisos asumidos con anterioridad a su incorporación a este Instituto".
El Pibe Valija se fue. Tenía compromisos asumidos con anterioridad y se desconoce si volverá. Se cree que sí, aunque se sospecha que estaría armando una agencia de viajes. Y de ahí que aprovecha cada beca para abrir nuevos destinos.
Mientras tanto, y antes de su próximo vuelo, asoman algunas certezas: El Pibe Valija les está costando caro a quienes juró representar.