El Boeing 757 que trasladó bajo custodia estadounidense al dictador venezolano Nicolás Maduro aterrizó este sábado en el estado de Nueva York. La aeronave tocó pista en el aeropuerto internacional Stewart, al norte de la ciudad, donde agentes federales abordaron el avión para asegurar el procedimiento previo a su traslado a una prisión federal.
De acuerdo con la cadena CNN, Maduro será llevado al Metropolitan Detention Center (MDC), una cárcel federal ubicada en Brooklyn, a la espera de su primera comparecencia ante un juez. Su esposa, Cilia Flores, viajó en el mismo vuelo y quedó igualmente bajo custodia.

La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York acusó formalmente a Maduro en 2020 y este sábado hizo pública una acusación sustitutiva que mantiene los cargos por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos vinculados al uso de armas automáticas. Hasta ahora, el proceso se desarrollaba sin la presencia del acusado en territorio estadounidense.
Según las autoridades, la operación que permitió su detención se ejecutó horas antes en Caracas. El presidente Donald Trump confirmó que el destino final de los detenidos sería Nueva York. “Serán llevados a Nueva York”, afirmó el mandatario en declaraciones televisivas, al referirse a los pasos posteriores a la captura.
“Fueron meses de trabajo de nuestros colegas de los servicios de inteligencia”, explicó el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, al detallar que se recopilaron datos sobre los movimientos y rutinas de Maduro antes de ejecutar la misión.
“Observamos, esperamos, nos preparamos”, añadió el militar en una rueda de prensa.

Caine precisó que más de 150 aeronaves participaron en la misión, coordinadas en distintos puntos del hemisferio. El presidente estadounidense relató que siguió la operación en tiempo real.
“La vi, literalmente, como si estuviera viendo un programa de televisión”, dijo Trump en una entrevista con Fox News, al describir el despliegue de aeronaves y fuerzas especiales.
Tras la captura, Maduro y Flores fueron evacuados y puestos bajo control militar estadounidense. Trump sostuvo que no hubo bajas entre las fuerzas de su país.