El fiscal federal Matías Di Lello solicitó la realización de un juicio oral para ocho individuos de una organización que se dedicaba al transporte y tráfico de estupefacientes en la provincia de Buenos Aires. La banda tenía bases en San Nicolás y Pergamino.
De acuerdo con el diario El Norte, la causa se había iniciado en mayo de 2022 tras el hallazgo de un avión abandonado en un campo de la zona rural de Pergamino, que había sido utilizado para introducir cargamentos de cocaína. Tras el avance de la investigación, se llevaron adelante una serie de medidas y allanamientos que permitieron desbaratar la red en marzo de 2023. Durante la investigación, las fuerzas federales secuestraron US$ 13.292 dólares, $ 12.072.340 pesos, seis armas de fuego y otros elementos.
Según fuentes judiciales, los líderes de la organización serían Alan Lawers Ávila (31), un comerciante de criptomonedas que reside en Córdoba; Fernando Chiorazo (46), que vive en Pilar, y Lucas Morales (29). La fiscalía requirió también que sean enviados a juicio oral Jesse Jiménez Mendoza (31), un remisero y prestamista peruano de CABA; Waldimer Hernández Ordóñez (45), un vendedor de muebles oriundo de Colombia; Brian Antúnez (28), profesor de baile y remisero; Rodrigo Tristán (35), organizador de eventos, y Pablo Hurtado (60), guía de caza.
Según consigna El Norte, a todos se los considera responsables del tráfico de estupefacientes en las modalidades de siembra, cultivo, producción, distribución y comercialización, agravado por la intervención de más de tres personas organizadas. De acuerdo con la acusación, Ávila, Chiorazo y Morales estaban a cargo de la adquisición de la materia prima para producir estupefacientes y del cultivo de las plantas de marihuana. Luego, por intermedio de los otros cinco imputados, se concretaba el suministro y distribución de estupefacientes en la zona norte de la provincia y en otras ciudades cercanas. A su vez, Jiménez Mendoza proveía de estupefacientes a Hernández Ordóñez, distribuidor en los últimos eslabones de la cadena de comercialización. De igual manera procedía Morales con su pareja, quien se encuentra prófuga junto con otras dos personas, pese a que sobre ellos recae una orden de captura nacional e internacional aún vigente.
Una aeronave abandonada en Pergamino
El 6 de mayo de 2022, un avión Cessna sin matrícula que había sido detectada en maniobras irregulares fue abandonada en un predio rural del paraje El Socorro, partido de Pergamino, tras un aterrizaje forzoso. En su interior se encontraron hojas de coca, sobres de bicarbonato, chips de teléfono bolivianos y anotaciones que indicaban la procedencia internacional de la operación.
Así empezó una extensa investigación enmarcada en la operación regional “Rompiendo Alas” de Gendarmería Nacional Argentina (GNA). Con la participación de las fuerzas de seguridad y el Poder Judicial de la provincia de Buenos Aires, en coordinación con autoridades de Bolivia, las autoridades pudieron identificar una ruta aérea desde Bolivia y Perú para introducir estupefacientes en Argentina.
Durante el proceso se ordenaron múltiples allanamientos y operativos en Córdoba, en territorio bonaerense y en CABA. En ese marco se detuvo a nueve personas y se incautó material de interés para la causa: siete vehículos, 1.202 pastillas de éxtasis, 397,9 gramos de tusi (cocaína rosa), 519 plantines de marihuana en estado natural, siete plantas de marihuana con 14 tallos sueltos y 42,5 gramos de cocaína. Además, en domicilios relacionados con los investigados se secuestraron US$ 13.292, $ 12.072.340, seis armas de fuego, siete balanzas de precisión, tres máquinas de contar dinero, 24 teléfonos celulares, seis computadoras portátiles, elementos de corte, morteros y pipas.