viernes 9 de enero de 2026

LOCALES | 9 ene. 2026

NUNCA SE VIO TANTO ABANDONO

La mugre avanza: Crecen los minibasurales en Junín

07:51 |La recolección de ramaje y pastos es inexistente, los reclamos al 147 no funcionan y la ciudad padece una inusitada decadencia ¿Para qué crearon la cooperativa de recolectores?


Después de tres o cuatro años de gestión Pablo Petrecca terminó con la “Luna de Miel” que lo unía con Ashira, la empresa que desde hace varias décadas se encargaba de la limpieza de la ciudad, recolección de residuos incluidos.

Lo cierto es que el jefe comunal que ahora dejó en el cargo al cuñado, como “muestra de poder”, en 2021 creó la COOPNOBA, una cooperativa de trabajo encabezada por dirigentes del PRO, quienes comenzaron a recibir jugosos contratos por tareas que les fueron quitando a Ashira y a los trabajadores municipales, con el silencio cómplice de una variedad de protagonistas. En ese sentido el único que levantó la voz fue el por entonces secretario general de la federación de trabajadores municipales “Cholo” García quien sostuvo que ese tipo de organizaciones eran un fraude y perjudicaban a los municipales.

Lo cierto es que se fue avanzando en la tarea por parte de los funcionarios locales y desde hace rato que el servicio de recolección que está a cargo de los cooperativistas es un verdadero “desastre” y cualquiera lo puede notar si recorre un poco las calles de Junín más allá de la plaza principal.

En 2024, el por entonces intendente Petrecca amenazó con quitarle la concesión a Ashira por la ineficiencia en la recaudación, pero sólo fue una prepoteada más de un dirigente que ladra para conseguir hueso y no para espantar a los malos. En cambio, nunca hizo críticas a la cooperativa que creó con sus afiliados al PRO, por más que la deficiencia sea desde el primer día.

El crecimiento de los minibasurales es cada vez más notorio. El “armado” es sencillo: Un vecino corta pasto, otro hace una poda, los desechos los dejan en el lugar. Viene otro y tira una bolsita, otro mete escombros, llegará quien tire dos bolsones con desperdicios, otro colaborará con un par de ratas que atrapó el gato. En unos días el montículo contendrá todo tipo de basuras que olerán de la forma más asquerosa.

En tanto, los concejales oficialistas y los libertarios quienes decía que llegaban para “cambiar la política” seguirán votando aumentos en la tasa de “conservación de la vía pública”; todo una paradoja, en medio de un gobierno local que las únicas oportunidades que genera son para la propia tropa y sus amigos, mientras los vecinos no pueden transitar por las veredas y, aunque evitan caminar los minibasurales no pueden dejar de oler a mierda. Literal.

¿Quién controla a las cooperativas y las inversiones millonarias que montan sobre ellas? es algo que se pregunta SEMANARIO hace tiempo y de lo cual nadie da respuestas.

El malvivir se apodera cada vez más de la ciudad, ahora a cargo de un mandadero que no agarra el ritmo y que cada vez tiene menos voz de mando entre sus subalternos.

La mugre avanza y la decadencia es marca registrada comunal.

Los minibasurales son otra “obra” de una gestión dedicada a magnificar un relato, mientras la realidad se cuela entre los juninenses.

De hecho, la foto que ilustra la nota no es más que uno de los tantos minibasurales que crecen a pocas cuadras del centro y forma parte de otras decenas que hay en los arrabales.

Por si alguno quiere confirmarlo está ubicado sobre la vereda de un lote baldío de calle Colombia, entre Negretti y Entre Ríos. Desde el mes de mayo del año pasado se solicitó su remoción y sigue como mudo testigo de la desidia petrequista. Se renovó la solicitud antes de la navidad y lo único que se logró fue que, tal vez Papa Noel, haya sido el que dejó más bolsas.

Dejando las ironías, resultaría hasta gracioso, sino diera tanta vergüenza ajena.

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