viernes 23 de enero de 2026

LOCALES | 23 ene. 2026

CONTAMINACION DEL AGUA

Responsabilidades frente a las cianobacterias

07:49 |Este tipo de problemáticas relacionada obviamente con la creciente contaminación de nuestros espejos de agua no debe ser soslayada y menos por el ente municipal. Las investigaciones son claras acerca del peligro que entrañan para la salud.


Por: Redacción Semanario de Junín

Esta semana, la laguna de Gómez tuvo variaciones diversas respecto a la presencia de cianobacterias, pasando por tres colores del semáforo que posee el gobierno de la provincia de Buenos Aires. Pasando de naranja a rojo en el fin de semana para luego bajar a amarillo (riesgo bajo).

Aún así las autoridades municipales no dejaron de realizar las actividades pautadas en el espejo de agua, entre ellos una prueba de natación de la que participaron 200 nadadores.

Para quien tenga interés en ahondar sobre el tema que los funcionarios locales soslayan desde las primeras apariciones, puede consultar la serie de manuales respectivos para difusión que lanzó el gobierno provincial y pueden hallarse en:http://https://www.gba.gob.ar/cianobacterias.

Desde estas páginas, queremos destacar que este tipo de problemáticas relacionada obviamente con la creciente contaminación de nuestros espejos de agua, no debe ser soslayada y menos por el ente municipal porque los estudios científicos llevados a cabo en los últimos años, refieren acerca del peligro que entraña para la salud poblacional, como así también para la fauna y flora juninenses.

No se trata de buscar culpables, porque la situación trasciende al municipio, sino de contar con funcionarios responsables sobre la ocurrencia de hechos concretos y con los datos científicos a la mano, antes que opiniones de “sabelotodos” que nada saben.

Entre esos trabajos destaca uno de la Agencia CTyS (Ciencia, Tecnología y Sociedad), que se señala que “el problema (de las cianobacterias) no es su presencia -estos organismos se encuentran desde hace millones de años en el planeta- sino sus altas concentraciones. ¿La causa? Condiciones ambientales que comienzan a desnivelar el sistema, generando un incremento desmedido en su reproducción y el riesgo de que liberen toxinas peligrosas para los animales y personas que tomen contacto con el agua”.

En los últimos años, su aparición en balnearios de la provincia de Buenos Aires dio lugar a la creación de la Mesa Interinstitucional de Cianobacterias, coordinada por la Subsecretaría de Recursos Hídricos (PBA). El equipo está integrado por la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC-BA), Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina La Plata (Conicet- La Plata), la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y representantes de la empresa ABSA.

Según la agencia estadounidense EPA (Environmental Protection Agency) las cianotoxinas pueden ser producidas por una amplia variedad de cianobacterias, y algunos géneros producen múltiples tipos en una sola floración. 

Algunos de los géneros productores de toxinas más comunes incluyen: Microcistis que es la que afecta a la laguna de Gómez, Dolicospermo (anteriormente Anabaena), Planktothrix, Microseira, Nostoc y Microcoleo. Pero éstas son sólo una pequeña muestra de taxones de cianobacterias productoras de toxinas.

“Microcistis es el género formador de flores más común. Sus flores se asemejan a un material verdoso, grueso, parecido a la pintura (a veces granular) que se acumula a lo largo de las costas. Las escorias que se secan en las orillas de los lagos pueden contener altas concentraciones de microcistina durante varios meses, lo que permite que las toxinas se disuelvan en el agua incluso cuando las células ya no están vivas o después de una floración recientemente colapsada”.

Las floraciones de cianobacterias y algas verdes a menudo se confunden, ya que ambas pueden producir crecimientos densos en la superficie y en la columna de agua que pueden impedir la recreación (nadar, navegar y pescar), causar problemas de olores no deseados (especialmente en el agua potable y el tejido de los peces) y contribuir al agotamiento del oxígeno. Algunas cianobacterias son capaces de producir toxinas muy potentes, conocidas como cianotoxinas, que pueden provocar una variedad de problemas de salud tanto para las especies humanas como acuáticas (por ejemplo, problemas abdominales, neurológicos y de la piel).

Las cianobacterias son los primeros organismos fotosintetizadores del planeta. Hay registros fósiles de ellas de hace 3.500 millones de años. Se podría decir que se les debe mucho del mundo que hoy se conoce, ya que a través del proceso de fotosíntesis produjeron oxígeno generando la atmósfera primigenia, favoreciendo, nada más ni nada menos, el desarrollo de la vida.

Sin embargo, ante un escenario desfavorable, estas heroínas pueden convertirse rápidamente en villanas. “Su alta concentración lo cambia todo y es resultado de varios factores: las temperaturas elevadas, el mayor tiempo de exposición solar y los aportes de materia orgánica y nutrientes de nitrógeno y fósforo”, enumeró uno de los científicos del CTYS, “estos últimos son su alimento y la pauta de que el agua está contaminada”. Obviamente que el lavado de suelos agrícolas de nuestra zona, llevan este tipo de productos a los espejos de agua y tal situación termina favoreciendo la aparición de las cianobacterias.

El Programa de Gestión Integral de Cianobacterias se encuentra alineado con la iniciativa global "Alerta Temprana para Todos" (EW4All), impulsada por Naciones Unidas y la OMM

ESPECIALISTAS LOCALES

En 2018 la Universidad Nacional del Noroeste bonaerense (UNNOBA) publicó en su portal informativo “El Universitario”, un artículo referido al trabajo de Romina Schiaffino, bióloga e investigadora de la casa de altos estudios que, bajo el título “La vida secreta de las lagunas”, brindó importantes consideraciones sobre la investigación que llevaba adelante en el estudio de la vida microscópica de las lagunas de la región pampeana, en particular las que tienen mayor incidencia en la vida de las personas que habitan esta región, las de la cuenca alta del Río Salado (Gómez, El Carpincho, Rocha -de Chacabuco- y Mar Chiquita, compartida entre Junín y Arenales).

Con buen tino, la especialista destacó que “las lagunas son centinelas o sensores de cambios ambientales”, al tiempo que dio a conocer características de los espejos de agua, particularmente acerca de su turbidez.

El trabajo de investigación indicó además que en los muestreos periódicos que el equipo de Schiaffino realiza en las lagunas de la región, uno de los hallazgos más inquietantes es la presencia de bacterias que no son normales del ecosistema acuático, como Escherichia coli, hallada principalmente en las Lagunas El Carpincho (Junín) y Rocha (Chacabuco).

De este modo, se considera “que hay ingreso de materia fecal a las lagunas, ya que están dentro de las bacterias coliformes fecales”. Ante la pregunta acerca de dónde provendrían esos elementos contaminantes, indican: “No sabemos. Puede ser de la planta potabilizadora de residuos cloacales de Junín, de emprendimientos porcinos o vacunos. De feedlots. O de todo eso junto”.

En el artículo escrito por la periodista Ana Sagastume, se destacaba que “Schiaffino intenta ser cauta porque considera que deben profundizarse los estudios para determinar si las cantidades resultan peligrosas para los seres humanos y si las cepas encontradas son causales de enfermedades” ya que “de ‘Escherichia coli’ hay un montón de cepas, algunas son nocivas, como la que causa el Síndrome Urémico Hemolítico, y otras no. Que hayamos encontrado ‘Escherichia coli’ sólo está marcando que hay un ingreso de materia fecal. Pretendemos realizar estudios en mayor profundidad, ya que los que tenemos hasta ahora solo nos dan indicios”.

Luego indicaba Schiaffino: “La idea es que esto sirva para generar conciencia, implementar regulaciones y controles en las lagunas. La ignorancia es cara”, concluía la investigadora local.

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