La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) puso en marcha M2, un nuevo sistema de monitoreo digital automatizado que incorpora desarrollos de inteligencia artificial (IA) y marca un avance significativo en la fiscalización catastral, es decir, el mecanismo para que cada propiedad tribute en función de lo que efectivamente tiene construido, evitando subdeclaraciones o inconsistencias en los registros oficiales.
La herramienta permite reducir de forma sustancial los plazos de detección, notificación y regularización de construcciones y mejoras que no habían sido declaradas ante el fisco provincial.
A diferencia de instancias anteriores, el sistema M2 concentrará en una sola plataforma digital las tareas de detección, análisis inteligente, notificación y respuesta del contribuyente. Así, la información relevada se traduce de forma inmediata en acciones de regularización, con una reducción significativa de los tiempos administrativos y una gestión más ágil de cada caso.
El sistema habilita descargos automatizados, validaciones en línea, la presentación de la Declaración Jurada Web de Avalúo y la regularización voluntaria de las diferencias identificadas.
La incorporación de inteligencia artificial permitirá ampliar de manera significativa la capacidad operativa del organismo, no solo para detectar construcciones no declaradas, sino, sobre todo, para avanzar en su regularización efectiva. El objetivo del gobierno bonaerense es incentivar el cumplimiento voluntario, reducir los costos administrativos y fortalecer la eficiencia del control tributario.
Durante la presentación del nuevo modelo —realizada en el marco de un operativo de fiscalización en Mar Chiquita— Girard recordó que, durante su gestión, ARBA regularizó más de 20 millones de metros cuadrados construidos que no estaban declarados, uno de los hitos más relevantes en materia de control del Impuesto Inmobiliario.
Según explicó, la implementación de este esquema inteligente permitirá profundizar ese proceso, con una expansión de la cobertura territorial y una aceleración en la incorporación de mejoras al catastro provincial.