Por: Redacción Semanario de Junín
PÁGINA DE HUMOR PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA Y EDICIÓN DIGITAL Nº 498 DE SEMANARIO DE JUNÍN. SEMANA DEL 24 AL 30 DE ENERO DE 2026
Para no dejar semana sin desaguisados pendientes, El Capitán Escarlata, al mando del reino de Alexia arrancó la temporada estival metiendo en el agua lagunar a centenares de arriesgados a desafiar a las cianobacterias.
Como vio que todos salieron indemnes, probó la siguiente semana con hacerlos correr al rayo del sol, con cervecitas frías como premio mayor, sin importar esas discusiones estériles entre salud y alcoholismo, que en otros lares sostienen, pero que en el reino hacen agua, porque la diversión es lo que cuenta.
Eso quedó demostrado en el arranque del año, cuando le mandaron quemazón al lado del boliche que no paró de bailar y el reino de controlar.
Así funciona todo en el reino de Alexia, al mando del Capitán Escarlata. Sin cambios visibles, y mucho menos sin cambios profundos. Después de todo, nada mejor para conservar la calma familiar y seguir haciendo la plancha, ya que tan buen resultado dio.
Por eso El Capitán Escarlata decidió copiar estilo, forma y hasta tono de voz. Para mostrar que nada cambió.
En ese camino, desparramó actitudes risueñas y payasescas, sin ponerse colorado. Salió a mostrar la laguna real, metiéndose en el camping sin servicios, pero contando que los tiene, a explicar que sobran parrillas y que este año, el ingreso no cuesta un acre de entrada. Se dio una vuelta en un biciclo en el agua y dijo que hay un montón de atracciones.
Ese es el perfil que desea amasar. El de un adolescente que heredó de su tío un negocio familiar, y que busca cuidarlo, al menos hasta que regrese de sus vacaciones, porque ahí anda, esperando los votos de una posible reelección para volver a hacer lo que jamás quiso hacer.
Mientras tanto, El Capitán Escarlata sabe que no tiene que hacer muchas olas y por eso hace lo que hace.
Después de todo, estamos en verano y conviene apretar el pomo porque después de todo, la vida es una sola y por qué no festejar. Nada importa más que la felicidad, al menos para mantener en la memoria un viejo dicho de Amarillo I, cuando era feliz junto a su princesa Awada, en tiempos de la Revolución de la Alegría. Sí, antes que les pasaran cosas y dejara a todos en pampa y la vía.
Mientras avanza el verano y el General Ancap, el alter ego en forma de Cómic de Desquiziuz sigue desarmando todo lo que puede, en el reino chico El capitán Escarlata puso proa a su viejo y probado libreto. Y por eso el relato cuenta, importa. Y de ahí que ahora, que tomó la batuta, busca replicar el camino de Alexia para seguir surfeando la ola amarilla y empezar a disfrutar eso de hacer como si hiciera para pasar los días pum para arriba, disfrutando la beca heredada.
Las aventuras de Gran Cuñado en Ciudad Fría
Una semana más que Gran Cuñado aprovechó para garabatear la nada misma, pero cumpliendo el legado que PetrEgo le encomendó, para cumplir su misión.
Y como el año arrancó con el descontrol de la noche en fin de año, en medio del diluvio y sin ningún control, siguió apretando el pomo, aunque no fuera carnaval.
El segundo acto fue mandar a propios y ajenos a nadar en medio de la laguna, sin importar que hubiera alerta roja por las cianobacterias.
No conforme con tan poco, y viendo que el verano seguía medio quieto, decidió acompañar una carrera, aunque y aunque sostenga que el deporte es salud, decidió apostar a ‘Correr por la birra’.
Se nota que la salud y la seguridad no solo no son su fuerte, sino que le importan poco y nada porque arrancó como pato rengo, un paso y una... y eso que recién empezó.
Todavía sigue pendiente controlar el descontrol de las motos, que ya no respetan ni días ni horarios y lo que es peor, ni siquiera dicen que lo van a intentar; la inseguridad creciente que tampoco respeta calles ni lugares, aunque se ufanen de sumar cámaras como si fuera un mérito que disuade a los cacos.
Gran Cuñado heredó no solo el desbole de Alexia, lo que es peor, también su apatía. Su sintonía fina con lo malo de su antecesor es de lo peor y ya empieza a sufrirse.
Los vecinos se quejan de los yuyales, de la falta de mantenimiento de calles de tierra, de la ausencia de regador y varios pesares más.
Mientras tanto, él pasea muy orondo en su bici en el agua, sonriente como si viviera en el mejor de los mundos. Para muestra basta un botón. Y a la botonería que dejó PetrEgo, ahora la maneja con el mismo criterio. A los botes, o que el último apague la luz.

Te contamos la que NOS MANDAMOS esta semana
*) Nos volvimos a excusar con el descontrol diario de los cientos de motos en cualquier lugar.
*) No explicamos por qué decidimos hacer el cruce de la laguna de Gómez con cianobacterias. ¿Por qué? De guapos que somos, nomás.
*) No quisimos juntar basura en los barrios San Antonio y San Ignacio. Estamos haciendo recuento de mini basurales. Vengan de a uno.
*) Dejar que los vecinos del San Carlos Norte sigan protestando por las calles mal mantenidas. Mientras tanto, sigan pagando sus tasas, que si no, no llegamos a fin de mes.
*) Cualquier cosa, quejas a Pablo, los que quedamos, seguimos cumpliendo lo escrito.
*) ¿Che, era jodita eso que llegamos para “cambiar la política”? No nos crean todo. Hasta la próxima y felices vacaciones.
