Por: Redacción Semanario de Junín
Sin ningún proyecto ni inversión en ciernes, el ejecutivo municipal a cargo del intendente interino Juan Fiorini, repite viejas y mendaces frases en su conocida propaganda de “Mirá lo que hicimos esta semana”, tratando de sacar conejos de la galera.
En esa búsqueda han tomado para sí nuevamente la obra del paso bajo nivel de avenida Rivadavia, la “ofrenda libertaria” a Pablo Petrecca por haber pasado sigilosamente a sus filas y que al mismo tiempo lo convierte en una víctima de virtual extorsión, a partir del tácito: “sin apoyo, no hay paso”.
Por eso los funcionarios prácticamente cuentan en sus gacetillas cada “palada de tierra” que quita la máquina excavadora (sí, una sola) y tratan de alentar las expectativas como si fuera a terminar mañana mismo, cuando la verdad es que siguen los retrasos.
El cuento petrequista es el de “nunca acabar” y también se suman narradores expertos como el hoy concejal Marcelo Balestrasse quien burdamente se le “sube a cococho” (como se dice habitualmente) en las declaraciones de prensa que hace el actual secretario de Planeamiento Urbano, Juan Pedro Dillon, cuando justamente se trata del mismo Balestrasse que durante 10 años mantuvo frenada la “terminal interminable” de ómnibus y que aún sigue en obra, a pesar de la apertura apurada del año pasado en plena campaña electoral.
Ya va la tercera “tapa” de medios afines y gacetillas municipales anunciando la “prueba de carga” en el paso bajo nivel, mientras una grúa y una retroexcavadora trabajan en el lugar con un personal activo de no más de cuatro o seis personas.
Sin embargo, los títulos se amontonan a través del “Ya se empieza a visualizar el bajo a nivel de Rivadavia”, como si mágicamente sacando la tierra hallaremos el túnel encofrado. También se agregan: “Entran en etapa de prueba de cargas y confirman que la obra sigue a paso firme” dicen otros, a sabiendas que en las redes sociales algunos “malintencionados” critican la siesta pueblerina que se abate sobre la obra.
Es más, teniendo en cuenta las críticas, las notas de prensa municipal suben la apuesta a la hora del cotillón con frases y recuadros del tipo:
Puntos Clave para el Vecino:
¿Por qué parece que la obra se detiene? Son «tiempos muertos» técnicos. Se necesita que el hormigón fragüe o que Ferrocarriles Argentinos autorice el movimiento de trenes sobre las nuevas estructuras.
El Puente Peatonal: Sigue siendo el mejor punto de observación para que los ciudadanos vean el avance de las excavaciones de forma segura.
Seguridad: La etapa de «verificación de cargas» es vital para asegurar que los puentes soporten el peso de las formaciones ferroviarias antes de excavar el túnel definitivo.
Como si los lectores fueran alumnos de jardín a los que hay que explicarles los más nimios detalles, pero en verdad se trata de adultos, muchos de ellos con mejor capacitación que muchos de los funcionarios, los cuales parecen querer tomarlos de estúpidos.

RELATO VS. CRONOLOGÍA
En marzo de 2021, Meoni expresaba: “con mucha satisfacción quiero contarles a mis vecinos de Junín que, luego de realizado el proceso administrativo correspondiente, la UTE Lemiro Pietroboni SA - Sabavisa SA es la empresa adjudicataria para la construcción del Paso Bajo Nivel sobre Avenida Rivadavia”.
Sin embargo, ya a fines de 2020, el petrequismo había comenzado una cruzada para que la obra no se llevara a cabo para minar la figura de Meoni y a la oposición en general, a pesar de que el intendente había afirmado otra cosa unos meses atrás.
El ex concejal del Frente Renovador, Patricio Fay, denunció en aquel entonces referido a la campaña contra la obra de infraestructura que “no son voces extrañas, son voces teñidas de política partidaria. Agoreros que van en contra del desarrollo de la ciudad y que buscan de manera miserable enfrentar a los vecinos contra las inversiones que Meoni trae a Junín”.
El dirigente señaló a varios dirigentes allegados a (por entonces) Cambiemos y a una “encuesta mal intencionada que se viralizó mediante redes sociales, que condicionaba las respuestas para obtener como resultado negativo la obra del Paso Bajo Nivel”.
Esa encuesta, denominada ‘Junín Elige’, fue organizada por el “Nodo Junín de la Red Argentina del Paisaje”, una seudo organización que decía representar la opinión de los vecinos, estaba integrada por ejemplo por la arquitecta Laura Franco, funcionaria política e integrante del gabinete municipal de Pablo Petrecca.
Y cerraba: “La historia de la política puede mostrar muchos ejemplos de dirigentes, incluso que ocuparon cargos importantes, que por el lado público muestran una sonrisa, agradecen y felicitan, pero al mismo tiempo llevan adelante una estrategia oculta de difamación y desprestigio contra aquellos que abrazan frente a las cámaras de televisión”.
La muerte inesperada de Meoni produjo un golpe certero en las internas de la política local. A partir de ese momento la “operación antiviaducto”, como la nominó por lo bajo un locutor local, ligado a los medios amigos, se incrementó.
En junio de 2021, Aníbal Mendiburo, coordinador del proyecto por parte de la empresa Sabavisa, llegó dispuesto a cumplir con el contrato. “En principio, armaremos un obrador para arrancar con los trabajos previos, como son las instalaciones de cloacas, agua, gas, electricidad, telefonía y fibra óptica que deben reubicarse, tras una tramitación con cada empresa y una posterior obra para llevarlo a cabo”.
No terminó de decirlo cuando reaparecieron los dirigentes afines al petrequismo, más otros grupos de poder presionados por el gobierno local, para minar el intento de llevar adelante la obra anhelada por muchos juninenses desde el siglo pasado.
Otros pasos a nivel en el conurbano bonaerense lanzados en el mismo tiempo, pudieron terminarse en tiempo y forma. En Junín lamentablemente primaron los celos políticos por parte de una gestión insegura y poco profesional que no quiere oír ni hablar de proyectos que lleguen de otro lado que no sea de los referentes propios.
Sin nada más que mostrar y tras haber obtenido el placet de Diego Santilli para continuar la obra que el mismo Petrecca dinamitó, ahora la ofrecen en capítulos aburridos que prometen tener varias temporadas, porque de eso se trata la estrategia de Petrecca, familiares y amigos: que nunca falte la zanahoria delante.