Por: Redacción Semanario de Junín
Parafraseando a Javier Milei con Maquiavelo, Juan Fiorini podría decir con toda confianza “El Regador ha muerto”, porque en Junín ya no existe el servicio por parte del municipio.
Uno de los últimos lugares por donde lo vieron pasar fue en Agustín Roca, hace casi dos meses atrás, por eso ahora los vecinos se unieron para ayudar a que otro vecino, sindicado como “Nacho” Parodi, utilizara el ingenio para construir uno de modo precario, pero más eficiente que los funcionarios municipales.
Por eso las redes sociales se llenaron de agradecimientos hacia los benefactores que pudieron sortear la desidia del municipio, que si bien cobra el servicio lo hizo desaparecer con el perjuicio que implica no tenerlo por parte de los roquenses y el resto de los juninenses que viven en calles de tierra.
No sólo que el polvo atenta contra la salud poblacional, sino que además genera otro tipo de contratiempos ya que el arenal que se produce cuando las lluvias escasean, hace casi imposible caminar, menos aun andar en bicicleta y más peligroso todavía en moto.
Los vehículos zafan, pero el interior de las viviendas, con puertas y ventanas abiertas por el sofocante calor, enseguida se llenan de tierra.
Los encargados del Ejecutivo municipal desconocen de que se trata, acostumbrados ahora a sus hogares en asfalto y el disfrute del aire acondicionado.
En reiteradas ediciones, SEMANARIO se hizo eco de una pregunta que sigue sin respuesta: ¿a dónde van a parar las inversiones del municipio?
En 2019, hace apenas seis años, el intendente Pablo Petrecca presentó con bombos y platillos nuevos camiones regadores. Poco antes, también se había anunciado una fuerte inversión en maquinaria vial para atender calles de tierra y caminos rurales.
Hoy, los camiones regadores no aparecen y las calles continúan abandonadas. Los caminos rurales, tras el fracaso de la gestión municipal, debieron ser cedidos a una empresa privada para su mantenimiento.
Nadie dio ni pidió explicaciones respecto a qué ocurrió con esa flota de vehículos adquirida para prestar servicios en todo el partido. Máquinas, tractores, camiones, motoniveladoras, palas, autos y camionetas que, según el propio municipio, tenían como objetivo “mejorar el parque automotor y la calidad de los servicios”.
Otra vez la pregunta: ¿dónde están los cuatro camiones regadores modelo 2019 con capacidad de 10.000 litros?
El esfuerzo de los vecinos para pagar tasas parece chocar, una y otra vez, con el desinterés y la falta de control en la gestión pública.
Faltan explicaciones, sobra ineficiencia.
Con el voluntarismo tampoco alcanza, porque incrementa la vagancia de los responsables.