martes 3 de febrero de 2026

LOCALES | 3 feb. 2026

NOTA DE OPINIÓN

"El peronismo local corre el riesgo de convertirse en una pieza de museo política"

07:56 |Mientras el oficialismo local consolida su hegemonía con alianzas ad hoc, el peronismo juninense se desgasta en una interna que resulta ajena para el vecino de a pie, se pierde el pulso de la calle.


Por: Por Mauro Fernández (*)

El peronismo de Junín parece haber quedado atrapado en un laberinto de espejos donde las caras son siempre las mismas, pero el reflejo cada vez llega más distorsionado a la sociedad. La coyuntura de las elecciones internas del PJ no hace más que dejar al desnudo una anacronía estructural: un Movimiento que nació para representar el futuro y la movilidad social, hoy se percibe como una estructura cerrada, más preocupada por el orden de prelación en una lista que por la construcción de un proyecto de ciudad.

La endogamia política en el distrito se manifiesta en una rotación de apellidos y cargos que se ha vuelto previsible. Figuritas repetidas, que ostentan un volúmen político -cuantitativo o cualitativo- que no tienen, representan terminales políticas (por intereses futuros o "kioscos" actuales), aunque a veces ensayan diferencias discursivas, que terminan retroalimentando el mismo ecosistema de decisiones cerradas a los afiliados.

La discusión por el control del Partido no surge de una renovación de ideas o de la irrupción de nuevos cuadros territoriales, sino de una puja de "aparatos" que operan por goteo, o directamente, desde arriba hacia abajo. Mientras el oficialismo local consolida su hegemonía con alianzas ad hoc, el peronismo juninense se desgasta en una interna que resulta ajena para el vecino de a pie, se pierde el pulso de la calle.

El peronismo local corre el riesgo de convertirse en una pieza de museo política: una estructura que funciona "perfectamente" hacia adentro (con sus ritos, sus jerarquías y sus elecciones de autoridades), pero que ha perdido la capacidad de interpelar a las mayorías.

La anacronía no es solo generacional, sino metodológica. Si el PJ Junín sigue mirándose el ombligo y resolviendo su futuro entre cuatro paredes —con los mismos actores que han gestionado las derrotas de la última década—, las elecciones partidarias serán simplemente un trámite burocrático para administrar una cuota de poder cada vez más marginal.

La renovación no es un cambio de nombres, sino de prácticas. Sin una apertura real que rompa con la endogamia de "los mismos de siempre", el peronismo en Junín seguirá siendo un archipiélago de egos en un mar de indiferencia ciudadana.

(*) Ex presidente de sociedad de fomento La Merced.

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