En La Plata volvieron a encenderse alertas por el estado de la mampostería en distintos edificios del casco urbano, donde se detectaron balcones con signos visibles de deterioro, fisuras y desprendimientos parciales. La situación genera preocupación por el riesgo que representan estas estructuras para peatones y vecinos que transitan a diario por zonas de alta circulación.
Ahora, se conoció el caso de 4 y 49, donde un edificio está agrietado y ya perdió parte de su mampostería. Este caso se suma a los sucedidos en las últimas semanas, cuando se registraron desprendimientos tanto en construcciones antiguas como en edificios relativamente nuevos, exponiendo a peatones y vehículos a riesgos que, por fortuna, no terminaron en tragedias. El lunes por la madrugada hubo un caso en 38 entre 2 y 3, la semana pasada había pasado lo mismo en 7 entre 46 y 47; y, días antes, en 60 entre 1 y 115.
Distintos relevamientos recientes expusieron falencias en el mantenimiento preventivo y en los controles técnicos periódicos que debería realizar el Municipio. La degradación de la mampostería, sumada a factores climáticos y al desgaste natural de los materiales, aparece como un denominador común en los casos detectados.
En este contexto, especialistas señalan la necesidad de reforzar las tareas de inspección estructural y de conservación de fachadas para evitar incidentes mayores. Los desprendimientos registrados en distintos puntos de La Plata reavivan el debate sobre la responsabilidad y la eficacia de las normativas vigentes, en donde la Municipalidad cumple un rol esencial: el de control.

¿Qué dice la Ordenanza de La Plata y qué tareas tiene la Municipalidad?
Pero la misma ordenanza también fija obligaciones concretas para la municipalidad. A través de la Dirección de Obras Particulares, a cargo de Edwin Arias, el Municipio debe aprobar proyectos, autorizar construcciones, registrar el estado edilicio, controlar el mantenimiento de estructuras que puedan generar peligro —como balcones, cornisas o cartelería—, detectar obras clandestinas y velar por la seguridad pública en edificios privados y públicos.
Aunque los propietarios tienen la obligación directa de conservar sus edificios, la Ordenanza 10681 establece que la municipalidad debe controlar, registrar y fiscalizar el estado estructural de las construcciones para garantizar la seguridad pública. En una ciudad donde la caída de mampostería empieza a repetirse, la eficacia del control municipal y el accionar de la Dirección de Obras Particulares quedan en el centro del debate sobre si los derrumbes son hechos aislados o el síntoma de un sistema de prevención que llega demasiado tarde.
Al respecto, al Municipalidad detalló: "Obras Particulares aprueba un proyecto -que presenta un propietario y un profesional que son los responsables- e inspecciona periódicamente la obra. La falta de mantenimiento es responsabilidad exclusiva de ellos. Ante una denuncia o de oficio, como este caso, se inspecciona y eventualmente se íntima y contravenciona".