La protesta convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) frente al Congreso de la Nación derivó en serios incidentes luego de que un grupo reducido de manifestantes encapuchados protagonizaron enfrentamientos con la policía.
Aunque la movilización contra la reforma laboral se desarrollaba de manera pacífica junto a organizaciones sociales y políticas, la situación cambió abruptamente. Según se observó en el lugar, algunos individuos con el rostro cubierto arrojaron piedras contra las vallas instaladas sobre la avenida Rivadavia como parte del operativo. La Policía Federal respondió con balas de goma, gases y la intervención del camión hidrante para dispersar a los agresores.

En medio del cruce, volaron proyectiles de ambos lados y se registraron momentos de fuerte tensión frente al Congreso. Además, algunas personas habrían intentado atacar con bombas molotov, mientras otros rompían baldosas de la vereda para utilizarlas como elementos contundentes. De acuerdo con fuentes extraoficiales, al menos dos personas fueron detenidas durante los disturbios y las fuerzas de seguridad lograron dispersar a los grupos más agresivos.