En Instituto ya nadie mira para otro lado. La noticia todavía no fue oficializada, pero en los pasillos de Alta Córdoba el nombre ya circula con fuerza y parece cuestión de horas: Diego Flores será el nuevo director técnico de la Gloria.
El cordobés, conocido en el mundo del fútbol como “el Traductor” por aquel vínculo con Marcelo Bielsa, es el elegido para tomar un fierro caliente y ordenar un presente que se desacomodó rápido tras la salida abrupta de Daniel Oldrá, quien pegó el portazo luego de la segunda fecha.
Mientras tanto, el día a día del plantel sigue en manos del cuerpo técnico interino integrado por Bruno Martelotto y Daniel Jiménez, quienes, en principio, estarán al frente del equipo este domingo cuando Instituto reciba desde las 22 a Central Córdoba de Santiago del Estero en el Monumental de Alta Córdoba.
No es un dato menor que Martelotto haya sido ayudante de campo de Flores en Godoy Cruz, un vínculo que no sólo aporta conocimiento mutuo sino que también habría servido como referencia clave puertas adentro para avanzar en su contratación.
Flores llega con un recorrido que mezcla experiencias locales e internacionales. En el país también dirigió a San Martín de Tucumán y Gimnasia y Esgrima La Plata, mientras que su último paso fue en el exterior, al frente del Maccabi Haifa de Israel donde en total dirigió 11 encuentros, con cuatro victorias, cuatro empates y tres derrotas, dejando a su club en el octavo puesto del torneo de una tabla de 14 competidores.
Ahora el cordobés tendrá un nuevo desafío en el fútbol argentino, donde ya dirigió además a Godoy Cruz y a San Martín de Tucumán en la Primera Nacional. El desafío será distinto: asumir en un torneo corto, exigente, donde el margen de error es mínimo y la necesidad de respuestas rápidas se vuelve urgente. Instituto necesita recuperar confianza, ordenarse, encontrar una idea clara y empezar a sumar sin demasiadas vueltas.