Junín tiene lugares que invitan a oler, y otros que mejor no respirar. Por caso, los cítricos inundan la plaza 9 de Julio, con los naranjales que invitan a disfrutar el lugar; también hay barrios que perfuman el aire con tilos y jazmines. No obstante, también hay otros olores, desagradables, que le ganan a las flores y las frutas.
Uno de ellos, en pleno centro, en la esquina del banco provincia de calle Mitre, al lado de la plaza principal. Allí hay un ejemplo de esta fragancia que torna el lugar irrespirable. Y no es por abandono porque se limpia, pero los estorninos y las palomas se empeñan en ganarle la pulseada a la gente de limpieza que manguerean la vereda.
En las redes, muchos transeúntes y otros usuarios del transporte público, (en el lugar hay una parada de ómnibus) dan cuenta de ello. “Ese olor revuelve el estómago... ... A una cuadra está el municipio ... y en la cuadra de tribunales frente a la plaza también... es insoportable el aroma que hay”.

No solo los estorninos hacen lo suyo. Al olor se le suma el pis de perros y gatos en los cordones y veredas, un aroma que se repite en otros lugares de Junín.
Si usted es de los que transitan por allí, un consejo: Mire hacia arriba, pero no se descuide abajo. Porque puede recibir el impacto o pegarse flor de resbalón. También preguntar en el banco, porque la higiene de cada vereda, más allá de los cuestionamientos a la muni por la higiene de Junín, corresponden a cada propietario.
Un dato: la vereda se baldea de lunes a viernes, en horario bancario, pero como los fines de semana el banco está cerrado, nadie se ocupa de limpiar.
Allí, los fines de semana, Junín (no) está lindo, como reza el slogan municipal.