Por: Redacción Semanario de Junín
A través de la Resolución N° 12/2026, el Gobierno Nacional oficializó esta semana la extensión de la Emergencia Ferroviaria en todo el territorio argentino por un período de dos años adicionales. La medida, dictada por la Secretaría de Transporte bajo la órbita del Ministerio de Economía, busca dar continuidad al plan de saneamiento iniciado en agosto de 2024. Según las autoridades, esta prórroga es la "única vez" que el marco normativo permite estirar los plazos para ejecutar las obras críticas que el sistema demanda tras "años de desinversión".
La prórroga no solo implica una formalidad administrativa, sino que asegura la ejecución de un paquete de 226 obras prioritarias y más de 60 acciones estratégicas. El objetivo es reducir las constantes fallas técnicas que derivan en demoras y cancelaciones, además de mitigar riesgos operativos. Para ello, el Gobierno ha definido un esquema de distribución de recursos muy específico:
La publicitada “Emergencia Ferroviaria” contempla muy escasas obras para el segmento de larga distancia
VÍAS NO, MASCOTAS SÍ
Esta noticia que a priori podría aparecer como una buena nueva para el sector y que podría impactar en el actual estado crítico en la infraestructura, que afectan directamente la seguridad de los pasajeros y la eficiencia del transporte de cargas, no está pensada para hacerle frente al deterioro general del sistema.
La publicitada “Emergencia Ferroviaria” contempla muy escasas obras para el segmento de larga distancia y escasean las inversiones en repuestos para mantener el material rodante en condiciones de circulación. Y pese a la suspensión de nueve corredores de larga distancia, lo que en teoría liberaría locomotoras y coches para mejorar las prestaciones sobrevivientes, no se han incrementado las frecuencias y las existentes operan con trenes más cortos por falta de material.
En este contexto, el único anuncio oficial al respecto de los servicios de larga distancia en las últimas semanas fue la autorización del traslado de mascotas en los trenes, lo que fue recibido con críticas de los usuarios en las redes sociales.

La reducción de servicios, la degradación deliberada de los existentes y la caída de usuarios forman parte de un mismo proceso: el retiro del Estado de un sistema estratégico para la integración territorial y el acceso al transporte público.
Durante 2025, los servicios de larga distancia de Trenes Argentinos transportaron un 27% menos de pasajeros que el año anterior y un 37% menos que en 2023. Servicios eliminados, aumento del boleto sin mejoras en las prestaciones, reducción de la oferta y baja confiabilidad como principales causas. Los servicios transportaron en su conjunto 1.091.197 usuarios, un 27% menos que durante 2024 y un 37% menos que en 2023.
Los trenes de larga distancia acumulan su tercer año de caída consecutiva en pasajeros transportados
LARGA DISTANCIA, PARA ATRÁS
Esta degradación del servicio no es nueva: los trenes de larga distancia acumulan su tercer año de caída consecutiva desde 2022, que fue la mejor marca desde la recuperación de la prestación directa de los servicios interurbanos por parte de Trenes Argentinos.
Los cuatro corredores que continúan en operación también registraron una importante reducción en la cantidad de pasajeros transportados. En conjunto, estos cuatro corredores perdieron en 2025 unos 253.000 pasajeros con respecto a 2024 y unos 618.000 pasajeros comparando contra 2022.
Las mayores reducciones se registraron en el servicio Once – Bragado (caída del 31%) y Retiro – Rosario (caída de un 27%), mientras que el servicio Constitución – Mar del Plata perdió un 20% y el tren Retiro – Junín, un 17% de su pasaje.
Este marcado descenso en la cantidad de pasajeros transportados se da por una combinación de factores generales y particulares.

Según consignó el portal especializado EnelSubte, entre los primeros, aparece el fuerte aumento del precio real del boleto sin una clara política comercial, una baja fiabilidad de los servicios asociada al deficiente mantenimiento del material rodante –lo que redunda en recurrentes demoras y cancelaciones– y aumentos en los tiempos de viaje en prácticamente todos los corredores. A su vez, algunos ramales operan con trenes más cortos producto de la falta de disponibilidad de coches, lo que redunda en menos plazas ofertadas por servicio.
En cuanto a las causas particulares, cabe analizar la situación de cada corredor.
El servicio Once – Bragado estuvo suspendido durante casi un mes el año pasado, entre abril y mayo, a raíz de trabajos de inspección de vías. Esto implicó que, por primera vez en la historia, la línea Sarmiento se quedara sin servicios interurbanos. Si bien se trató de una medida temporal, la intermitencia en las prestaciones no hizo más que agravar la imagen de baja fiabilidad del tren en ese corredor, que ya venía perdiendo pasajeros desde antes.
En el caso del servicio Retiro – Rosario, los problemas fueron múltiples. Si bien –a diferencia del caso anterior– el corredor nunca dejó de funcionar por completo, la caída de pasajeros registrada en 2025 se explica por la supresión del servicio expreso que corría los fines de semana, por la eliminación de algunos trenes a la semana durante la primera mitad del año –producto de trabajos de mantenimiento programado sobre el material rodante–, y por la intermitencia en las prestación de los servicios, producto de hechos puntuales como inundaciones o de cancelaciones esporádicas por problemas en el material rodante.
En cuanto al servicio a Mar del Plata, históricamente el que más pasajeros transporta en la larga distancia, también se vio afectado a pesar de la fuerte demanda turística. En este caso, la reducción se atribuye a la eliminación del servicio a Pinamar, que dejó de circular en abril y que alimentaba parte de la demanda del corredor, ya que el servicio era de combinación, y a la suspensión de algunos servicios al mes producto de obras de vía entre Parravicini y General Guido.
En este contexto, no debe sorprender que el servicio que menos pasajeros perdió sea también el menos afectado por eventualidades: el corredor a Junín operó durante todo el año con regularidad y no se vio comprometido, más allá de hechos puntuales o de los factores que son transversales a todos los corredores.
EL CIERRE POR GOTEO SUMA 12 SERVICIOS
De los 12 servicios ferroviarios de pasajeros suspendidos por tiempo indeterminado o eliminados durante los últimos años, nueve corresponden al segmento de larga distancia y dos afectaron a trenes que pasaban por Junín como el servicio a Palmira y a Justo Daract. Otros que dejaron de correr son el Expreso Rosario y los trenes a Pehuajó, Pinamar, Bahía Blanca, Córdoba, Tucumán y Villa María.
Los servicios que dejaron de circular en los últimos dos años aportaban casi medio millón de pasajeros en las estadísticas de 2022.
Servicios de larga distancia dados de baja:
1. Retiro – Palmira (Mendoza): suspendido en abril de 2024.
2. Retiro – Justo Daract (San Luis): suspendido en mayo de 2024.
3. Once – Pehuajó (Buenos Aires): suspendido en noviembre de 2024 (el servicio ahora sólo llega hasta Bragado).
4. Retiro – Tucumán: suspendido indefinidamente hacia finales de 2025 alegando problemas en la infraestructura de las vías (concesionadas a NCA).
5. Retiro – Córdoba: suspendido junto al servicio de Tucumán a fines de 2025.
6. Buenos Aires – Bahía Blanca: aunque arrastraba problemas previos, bajo esta gestión se oficializó la decisión de no reanudarlo.
7. Expreso Retiro – Rosario: se eliminó el servicio "Expreso" de los fines de semana (que no tenía paradas intermedias). Servicios regionales y turísticos dados de baja:
8. General Guido – Divisadero de Pinamar: suspendido en abril de 2025.
9. La Banda – Fernández (Santiago del Estero): tren regional que funcionaba desde 2022.
10. Rosario – Cañada de Gómez (Santa Fe): servicio regional de cercanía suspendido en noviembre de 2024, inicialmente por mantenimiento deformación, pero sin fecha de retorno.
11. Mercedes – Tomás Jofré (Buenos Aires): tren turístico suspendido tras un daño estructural en un puente sobre la Ruta 41 que no fue reparado.
12. Córdoba – Villa María: el servicio regional que unía estas ciudades cordobesas también fue dado de baja dentro del recorte general de servicios del interior.
Al comparar la cantidad de servicios ferroviarios de pasajeros brindados bajo jurisdicción de Trenes Argentinos Operaciones (SOFSE) en diciembre de 2023 con los registrados dos años después, en diciembre de 2025 y ya con la vigente transformación en sociedad anónima de la operadora ferroviaria, nos encontramos con lo siguiente: De los servicios de larga distancia existentes al finalizar el 2023 sólo continúan en funcionamiento un 50%.