Días después de que Eduardo “Bali” Bucca lo lograra en Bolívar, otro intendente del interior de la provincia de Buenos Aires pudo “repatriar” a su municipio a una decena de policías oriundos del distrito que habían sido reasignados para cumplir funciones en el conurbano bonaerense. Se trata de Ramón Capra, alcalde de General Alvear, quien gestionó la vuelta de los efectivos para reforzar la seguridad en el casco urbano y en la zona rural.
Los diez policías que volverán a su terruño serán destinados a ambas zonas en partes iguales, es decir, cinco irán a la ciudad y cinco a las patrullas rural y vial del distrito alvearense.
El reclamo de los intendentes del interior por la partida de policías formados en sus tierras y “exportados” al GBA es de larga data, pero recrudeció recientemente cuando el jefe comunal de Pergamino, Javier Martínez, decidió directamente cerrar las inscripciones para la escuela policial en su distrito.
“De la escuela salieron tres camadas y acá no quedó ni un solo efectivo”, se quejó Martínez, fundamentando así su decisión.
Ocurre que, según el intendente, el convenio firmado con la Provincia para la apertura de la sede educativa policial en Pergamino contemplaba la previsión de que una parte de los policías que egresaran de allí quedaran asignados a Pergamino, pero eso nunca se cumplió.
El triunfo de Capra se suma al de Bucca, quien gobierna otro distrito de la misma sección electoral (la séptima) y que ayer confirmó la vuelta de veinte uniformados al municipio, procedentes del Gran Buenos Aires.