La 98ª edición de los premios Oscar dejó una presencia argentina en el escenario de Hollywood. La bonaerense Violeta Kreimer fue parte del equipo que subió a celebrar el premio a mejor cortometraje de ficción por Deux personnes échangeant de la salive (“Dos personas intercambiando saliva”), una producción francesa que compartió la estatuilla en un empate histórico dentro de la categoría.
El reconocimiento se repartió con The Singers, dirigido por Sam Davis, en una decisión poco habitual dentro de la Academia. De esta manera, el trabajo encabezado por la dupla de directores Alexandre Singh y Natalie Musteata se llevó uno de los premios de la noche con una historia singular ambientada en una sociedad distópica.
Kreimer, productora del cortometraje, nació en la localidad bonaerense de Vicente López y desde hace años desarrolla su carrera en Francia. Su participación en el proyecto la llevó a ser parte de la delegación que celebró el premio en el escenario del Dolby Theatre de Los Ángeles, en una ceremonia que reunió a las principales figuras del cine mundial.
La productora argentina se trasladó a París a los 20 años como parte de un intercambio universitario mientras estudiaba Ciencias Políticas. El viaje terminó marcando el rumbo de su vida: con el tiempo decidió radicarse en la capital francesa y reorientar su carrera hacia el mundo del cine.
Antes de dedicarse a la producción audiovisual, trabajó durante más de una década en el ámbito del arte contemporáneo. En ese período pasó por el campo de la fotografía y luego dirigió el taller del artista francés Xavier Veilhan, quien representó a Francia en la Bienal de Venecia de 2017. Tras esa experiencia, fundó la productora Misia Films junto a la italiana Valentina Merli, una iniciativa que comenzó a gestarse justo en el inicio de la pandemia de coronavirus.
El camino hasta la nominación
El proceso para llegar a los Oscar es exigente, especialmente en la categoría de cortometrajes. Según explicó Kreimer, inicialmente ingresan alrededor de 250 producciones a la plataforma de votación.
Cada miembro de la Academia debe ver al menos 42 cortos para participar en la primera ronda, que reduce la lista a 15 títulos. Luego, los votantes deben visualizar esa selección para elegir finalmente a los cinco nominados.
El cortometraje francés logró atravesar todas esas etapas hasta convertirse en uno de los finalistas de la categoría y finalmente llevarse la estatuilla.