A pesar de la crisis económica y el malestar social, el sentimiento democrático en Argentina sigue siendo la piedra angular de la cultura política. Según el último informe de la consultora Zuban Córdoba, el 66,6% de los encuestados afirma que la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno.
Este respaldo es especialmente sólido entre los mayores de 60 años, donde el apoyo trepa al 80%. Sin embargo, el estudio advierte sobre una “fotografía compleja”, ya que la sociedad empieza a exigir resultados al sistema. Siempre según el estudio, el electorado valora la democracia como ideal, la evaluación de su desempeño actual entra en terreno pantanoso.
Los datos marcan que solo el 42% de los argentinos considera que el funcionamiento actual es “adecuado” mientras que el 49% da un paso más y lo califica como “inadecuado”.
El análisis por segmentos arroja datos que la política debería mirar con lupa.
En los jóvenes de entre 18 y 30 años, el apoyo al sistema democrático cae al 56%, el nivel más bajo de toda la muestra. Es la generación que menos vivió las privaciones de la dictadura y la que más sufre la falta de horizontes claros en el presente.
Por otro lado, existe una marcada brecha de género: los hombres evalúan el desempeño democrático 10 puntos mejor que las mujeres, quienes suelen estar más expuestas a las fallas de las redes de contención social y seguridad.
Memoria y Verdad: Un piso sólido
A 50 años del golpe de 1976, los consensos históricos parecen mantenerse firmes frente a los intentos de relativización:
El 70% de la población identifica a la última dictadura como un período de horror, crisis y falta de libertades.
El 73% considera fundamental mantener viva la memoria de lo ocurrido para evitar que se repita.
La pregunta es si este consenso será suficiente para evitar que el Gobierno de Javier Milei avance con el planteo de algunos de los sectores que lo integran, en torno a la posibilidad de indultar a los genocidas condenados.