Los afiliados de IOMA en Junín reportan graves deficiencias en la cobertura que van desde la falta de cobertura médica, escasos especialistas, demoras excesivas en autorizaciones y cobros indebidos por parte del Círculo Médico local tras el conflicto con FEMEBA.
Las protestas constantes incluyen quejas por la falta de pago a prestadores, afectando la atención, especialmente en discapacidad.
La situación con algunos trámites de IOMA Junín no difiere con lo que ocurre en otras dependencias de la provincia. En nuestra ciudad, no son pocos los afiliados que multiplican sus quejas por trámites burocráticos, papeles que se pierden en los vericuetos de la burocracia, otros que llegan a oficinas equivocadas y reintegros eternos, que tardan meses y meses en llegar de regreso.
Hay trámites denominados ‘de excepción’ de personas con discapacidad que fueron presentados en septiembre del año pasado y en la APP del organismo aún figuran ‘para auditar’ cuando en otro momento, a los dos meses solían tener resolución, que habilitaba a los afiliados a presentar las facturas de los servicios abonados y esperar otros dos meses en recibir parte del dinero abonado.
“Hasta hace unos ocho meses atrás, recibía el pago del reintegro más o menos regularmente, pero de un día para el otro, se cortó y nadie te da una explicación” contó un damnificado por la Obra Social bonaerense que tiene a su mamá internada en un geriátrico de Junín.
“Entre los aumentos y la falta de pago de IOMA se me hace imposible poder afrontar los costos; me dijeron que presente un amparo, es horrible, porque nadie te da una solución”, agregó.
No hay más explicaciones. A los afiliados que reclaman en las oficinas de avenida San Martín les responden que los trámites ‘fueron elevados’ y que consulten ‘todo en la App’ donde lo único que aparece es lo mismo que reclaman. No hay ningún apartado en este nuevo canal donde canalizar reclamos y para quien se decida a llamar por teléfono, salvo expresiones de buena voluntad de personas de la Delegación Junín, nadie da explicaciones concretas, la misma situación que ocurre en las oficinas de La Plata, donde se suman las quejas y tampoco llegan las soluciones.
En el medio, afiliados y familiares que hacen frente a gastos cada vez más elevados, algunos desesperados porque el dinero de reintegro de la Obra Social bonaerense, aunque escaso, les servía para apuntalar los pagos mensuales que ahora desaparecieron y sumaron más angustia ante la imposibilidad de hacer frente a esta realidad.

No hace mucho, una promoción del organismo provincial indicaba que ‘para un mejor servicio’ desde la web, o mediante la aplicación ‘IOMA Digital’, los afiliados podían averiguar una serie de trámites, y así evitar demoras y viajes hasta cada delegación, con el ahorro en tiempo que esta situación conlleva.
Pues bien, de todos los canales oficiales, algunos siguen siendo una lavada de cara, porque ofrecen los viejos resultados. Decenas de usuarios se quejan porque envían mails que nadie responde, otros llaman a un teléfono que nadie atiende y varios se pierden en los vericuetos de la aplicación que ofrece un seguimiento precario de muchos de los trámites iniciados. Figuran ‘aprobados’ pero al intentar ver los detalles o en qué departamento se encuentra, para hacer un seguimiento o reclamo, en el Historial del Trámite, no hay más información.
TODOS EN EL MISMO LODO
Los padecimientos no son solo de los afiliados. Lo sufren las farmacias, y también los médicos. No obstante, sus recursos para la defensa son distintos: Las farmacias se quejan por pagos larguísimos y los médicos ‘cobran un plus porque no les pagan’. En esta escalera de sufrimientos, hay uno que pierde más: El usuario final, el paciente, el afiliado, que cada día sufre más la ‘ayuda del Estado’ para conservar su salud.