Crece la incertidumbre en Junín ante un inminente reordenamiento impulsado por el Gobierno nacional que podría afectar organismos clave del territorio, en el marco de un plan que contempla cambios en la Agencia Territorial de Trabajo y el posible cierre de delegaciones en distintas regiones del país.
La medida implicaría la pérdida de unos 20 puestos de trabajo y un impacto económico estimado en $90 millones mensuales para la ciudad, además de afectar el normal funcionamiento de la atención de trámites laborales, instancias de mediación y asistencia tanto a trabajadores como a empleadores
En Junín, la situación se sigue con atención por el rol de la delegación en la articulación de políticas laborales y la resolución de conflictos. Ante la posibilidad de un cierre o reducción operativa, voces políticas, gremiales y productivas mostraron preocupación.
Entre los que se pronunciaron se encuentra la del recientemente electo presidente del PJ local y concejal de cepa massista, Fernando “Turi” Burgos, quien advirtió sobre un posible vaciamiento de la presencia estatal en el distrito.
Si bien no se registraron comunicaciones oficiales que confirmen el alcance del plan, el tema ya genera debate y expectativa en la Cuarta, ya que una eventual redefinición del esquema de atención laboral tendría un fuerte impacto en la región.