Un relevamiento realizado por la consultora PPA indica que en enero de 2026 los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires recibieron un total de 450.230 millones de pesos en transferencias del gobierno provincial. En el caso de Junín, según consta en el Anexo, la comuna orientada por el interino Juan Fiorini recibió un 4,33% más que el mismo mes del año anterior.
Aunque en general la cifra representa un aumento nominal del 29,4% respecto al mismo mes de 2025 (cuando se giraron 347.808 millones), el avance quedó por debajo de la inflación interanual del 32,4%.
Como resultado, las transferencias experimentaron una caída real del 2,24%, equivalente a una contracción de aproximadamente 10.308 millones de pesos a precios constantes.

Según el análisis, la merma neta se explica principalmente por un fuerte retroceso en la coparticipación bruta, que perdió 42.051 millones en términos reales entre todos los distritos. Esta baja fue parcialmente compensada por incrementos en otros conceptos: el Fondo de Financiamiento Educativo creció en 27.231 millones y los restantes fondos sumaron 9.980 millones adicionales.
La composición de los giros también revela un cambio estructural: la coparticipación (de libre disponibilidad) representó el 80,7% del total, mientras que el Fondo Educativo aportó el 6% y el Fondo de Fortalecimiento de Recursos Municipales el 4,6%.

Este mayor peso relativo de los fondos con afectación específica limita la autonomía financiera de los intendentes, ya que —por ejemplo— en los municipios del conurbano bonaerense al menos el 50% del Fondo Educativo debe destinarse a infraestructura escolar, y en el interior el mínimo es del 40%.
La coparticipación bruta mostró un comportamiento irregular en los últimos años: creció en términos reales un 7,2% en enero de 2023 y un 10,4% en enero de 2025, pero en 2026 registró una contracción del 10,4% (precisamente esos 42.051 millones constantes).
En contraste, los fondos no coparticipables cayeron abruptamente un 67,9% en 2024 (por la ausencia temporal del Fondo Educativo), se recuperaron un 49,4% en 2025 y volvieron a expandirse con fuerza (+57,4%) en 2026.

El contexto se enmarca en la aplicación de los nuevos Coeficientes Únicos de Distribución (CUD) para 2026. Aunque algunos distritos mejoraron su coeficiente, la fuerte baja en la masa coparticipable bruta neutralizó —y en muchos casos revirtió— cualquier beneficio.
De los 135 municipios, 43 registraron incrementos reales en sus transferencias totales. Entre los mayores ganadores destacan Carmen de Areco (+13,77%), Chacabuco (+9,93%), Capitán Sarmiento (+8,12%), Pergamino (+7,47%), Monte (+7,33%), Lobería (+7,2%), General Rodríguez (+7,11%), Salto (+6,9%) y Lobos (+6,89%).

En la vereda opuesta, 49 municipios sufrieron caídas reales superiores al 3%. Las bajas más pronunciadas se observaron en Pinamar (-10,97%), San Isidro (-10,74%), Vicente López (-9,88%), Malvinas Argentinas (-8,67%), Monte Hermoso (-8,66%), Villa Gesell (-8,57%), General San Martín (-8,29%), La Costa (-7,31%) y General Viamonte (-7,08%).
El panorama refuerza una tendencia que analistas vienen advirtiendo desde hace meses: pese a los aumentos en fondos específicos, la capacidad de financiamiento general de los municipios bonaerenses sigue restringida, en un escenario de ajuste fiscal nacional que impacta en cascada sobre la Provincia y, finalmente, sobre las comunas.