martes 24 de marzo de 2026

BONAERENSES | 24 mar. 2026

HISTORIAS

Vivió su apogeo con el tren y se apagó de a poco: así está hoy el pueblo fantasma más olvidado de Buenos Aires

07:03 |Hoy no tiene habitantes y se ha convertido en un destino distinto para escapadas y turismo fotográfico


A más de 600 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, en el partido de Puán, hay un lugar que resume como pocos la historia del interior bonaerense: Estela, un pueblo que creció con el tren, tuvo su momento de auge y terminó completamente abandonado.

Hoy, sin habitantes desde 2022, se transformó en uno de los pueblos fantasma más conocidos de la provincia.

El caso de Estela refleja un fenómeno que se repite en distintos puntos del país: localidades que dependían del ferrocarril y que, tras el cierre de los ramales en los años 90, comenzaron a perder población de manera sostenida. En su mejor momento llegó a albergar a unas 100 personas, pero el declive fue rápido y progresivo.

Actualmente, lo que quedó en pie —sus casas, estructuras rurales y el entorno abierto— empezó a atraer a visitantes que buscan experiencias diferentes. Ya no se trata de un destino tradicional, sino de un lugar cargado de historia, ideal para quienes disfrutan del turismo rural, la fotografía o las escapadas poco convencionales.

De pueblo productivo a paraje sin habitantes

Estela nació al calor del Ferrocarril Roca, que fue clave para el desarrollo económico de la región. Gracias a la conectividad, el pueblo logró consolidarse como un punto activo dentro del circuito agrícola-ganadero del sudoeste bonaerense.

Durante sus años de mayor movimiento, contaba con servicios básicos y vida comunitaria: escuela, comisaría, almacén y una fábrica de harinas que impulsaba la actividad local. El tren no solo transportaba producción, sino también personas, generando un flujo constante que sostenía al pueblo.

Pero el cierre de los ramales ferroviarios marcó un antes y un después. Sin tren, el aislamiento fue creciendo y las oportunidades comenzaron a reducirse. La migración hacia ciudades más grandes se volvió inevitable.

Los números muestran ese proceso: en 2001 quedaban apenas 25 habitantes y en 2010 solo dos. Finalmente, en 2022, el último matrimonio que vivía allí decidió irse tras más de 30 años, dejando al pueblo completamente vacío.

Qué se puede ver hoy en el pueblo fantasma de Estela

Aunque no tiene servicios ni infraestructura turística, Estela ofrece una experiencia muy particular para quienes deciden visitarlo.

Entre los principales atractivos se destacan:

La casa donde vivieron los últimos habitantes del pueblo

Silos y estructuras vinculadas a la actividad agrícola

Restos del paso del ferrocarril, clave en su historia

Calles de tierra y construcciones detenidas en el tiempo

El valor del lugar no está en actividades tradicionales, sino en la experiencia que propone: recorrer un espacio que quedó congelado, donde el silencio y el paisaje tienen un protagonismo total. Por eso, en los últimos años empezó a ganar interés entre fotógrafos, viajeros y curiosos que buscan conocer otra cara de la provincia de Buenos Aires, lejos de los circuitos más conocid

Dónde queda y cómo visitarlo

Estela se ubica dentro del partido de Puán, en el sudoeste bonaerense. Desde la Ciudad de Buenos Aires, el viaje demanda aproximadamente 7 a 8 horas en auto, atravesando rutas nacionales y provinciales.

No es un destino para ir exclusivamente en el día, pero sí se puede integrar dentro de una escapada más amplia por la región, combinándolo con otros puntos cercanos que sí cuentan con servicios.

Entre las opciones cercanas aparecen la laguna de Puán o pequeñas localidades rurales que mantienen la tradición gastronómica del interior, lo que permite complementar la experiencia.

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